Venta de colchones a domicilio

Venta de colchones a domicilio

KONTSUMOBIDE

Tocaron el timbre, abrí la puerta y una persona con una bata blanca dijo que vendía colchones a un precio aparentemente muy económico. «Un chollo», según comentó. Además, me aseguró que mejorará mi salud y evitará los dolores de espalda. Convencido de lo que me estaba diciendo, acepté y compré un colchón. Después me he dado cuenta de que ni mejora mi salud ni ha sido un ahorro para mi bolsillo, así que me he sentido engañado. ¿Qué puedo hacer?

Es necesario extremar la prudencia a la hora de comprar productos a personas que acuden puerta a puerta ofreciendo artículos que supuestamente tienen beneficios para la salud o 'productos milagro'. Para conseguir su objetivo, el personal comercial utiliza prácticas engañosas, utilizando argumentos falsos, como que el producto mejorará tu salud, sin aval científico alguno. También suelen decir que representan a organismos de reconocido prestigio, como Osakidetza, y en ocasiones aparecen vestidos con bata blanca como si fueran personal sanitario. Cuidado ante estas situaciones, porque las administraciones o los organismos públicos no recomiendan nunca empresas privadas.

En los contratos a distancia o en los contratos celebrados fuera del establecimiento mercantil, el consumidor y usuario tendrá derecho a desistir del contrato durante un periodo de 14 días naturales sin indicar el motivo. Así que, si no ha pasado ese tiempo, rellena el formulario de desistimiento que te haya dejado la empresa y envíalo a través de un medio que permita demostrar la fecha de envío y su contenido, como puede ser un burofax o dirección de email indicada por la empresa.

Efectuado el desistimiento, si la empresa no acepta o no da señales de vida coge toda la documentación y acude cuanto antes a Kontsumobide, o a la Oficina Municipal de Información a la Persona Consumidora (OMIC) más cercana o a una asociación de personas consumidoras.

Recuerda que no debes dejar que te presionen, y piensa si realmente necesitas el artículo y lee todas las condiciones con detenimiento antes de firmar nada. Cuidado con los contratos de financiación, ya que pueden atarte durante años. Si decides comprar, exige la documentación por escrito, asegúrate que tienes el formulario de desistimiento y recuerda que siempre puedes emplazarles al día siguiente.

Si finalmente compras, no dejes que desprecintenlos artículos, ya que la ley establece excepciones para poder ejercer el derecho a desistir, por ejemplo: «El suministro de bienes precintados que no sean aptos para ser devueltos por razones de protección de la salud o de higiene y que hayan sido desprecintados tras la entrega».

Recuerda que no tienes obligación de atender a nadie y si lo haces, exige que se identifique. Las personas mayores suelen ser un blanco fácil, sobre todo si viven solas; comerciales se aprovechan de que algunas pueden presentar problemas para leer la letra pequeña y resulta más sencillo que se dejen embaucar ante una promesa de mejora de salud.