Las revanchas vuelven al Atano III

Irribarria golpea la pelota ante Urrutikoetxe en la final del Manomanista disputada en el frontón Bizkaia. /borja agudo
Irribarria golpea la pelota ante Urrutikoetxe en la final del Manomanista disputada en el frontón Bizkaia. / borja agudo

El recinto donostiarra no acogía la reedición de la final del manomanista desde 2009, cuando se enfrentaron Irujo y Olaizola II

JOSEBA LEZETA

La revancha de la final manomanista cambia este año de escenario. Abandona su ubicación habitual en el Ogueta de Vitoria a primeros de agosto para desembarcar en el Atano III de Donostia a finales de ese mismo mes. Iker Irribarria y Mikel Urrutikoetxea reeditarán el mano a mano en toda la cancha que asignó la txapela el 9 de junio en el Bizkaia de Bilbao.

Han transcurrido diez años desde que el Atano III albergó por última vez una revancha de la final del Manomanista. Fue el 29 de agosto de 2009, un sábado y como cierre de la feria, con Aimar Olaizola y Juan Martínez de Irujo como protagonistas. Disputaron la segunda revancha en el plazo de un mes, ya que la primera tuvo lugar en el Ogueta.

Irujo era el campeón tras derrotar 22-12 a Olaizola II en el templo donostiarra. Pocos podían imaginar entonces que aquella iba a ser la penúltima final del Manomanista que se ha jugado de momento en el Atano III. Desde entonces las empresas sólo han llevado una más a la capital guipuzcoana, la de 2014 entre Irujo y Julen Retegi, en la que el de Ibero sumó su quinto y último título en la modalidad reina. El Bizkaia de Bilbao se ha apropiado de la cita cumbre de la temporada.

Los Irujo-Olaizola II ya eran un clásico, un reclamo casi infalible para atraer al pelotazale. No se entiende de otra manera que Asegarce y Aspe se lanzaran a organizar dos revanchas en menos de un mes. El de Goizueta se impuso 9-22 en la primera, pero el de Ibero se reivindicó en la segunda con una victoria por 22-14 en la que tuvo mucho que ver un parcial de 14-0 entre el 5-7 y el 19-7.

Diez años después, los protagonistas no se llaman Irujo y Olaizola II, sino Irribarria y Urrutikoetxea, referentes actuales en esta modalidad. Ambos han disputado tres finales del Manomanista. El de Arama suma dos txapelas a los 23 años y el de Zaratamo, una.

Fernando Vidarte, máximo responsable de Aspe, explica sobre la elección del Atano III que «el año pasado organizamos en Vitoria la revancha entre Jokin Altuna y Aimar Olaizola. No funcionó en la medida que deseábamos. Eso nos ha llevado a un cambio de planes. Teníamos el Desafío del Txakoli K Pilota para Donostia y se nos ocurrió que el Irribarria-Urrutikoetxea era apropiado para ocupar ese festival. Además, queremos darle más realce y por esa razón hemos limitado el desafío a un solo partido, el principal. No será por equipos, sino individual. Los dos de parejas que completarán el festival no tendrán ninguna influencia a la hora de definir cuál de las dos empresas se llevará las botellas de txakoli. Valdrá solo el mano a mano».

La butaca de cancha para el Irribarria-Urrutikoetxea del jueves 29 costará 50 euros, diez más barata que hace una década

Modificación de precios

Que Irribarria sea guipuzcoano «también influye en esta elección», añade Vidarte. «Los pelotazales recuerdan todavía el partidazo que Iker y Altuna III disputaron en cuartos de final en ese mismo frontón. También es una buena oportunidad para ver a Urrutikoetxea fuera del Bizkaia, donde disputó sus tres encuentros de la pasada edición del Manomanista», explicó.

Fernando Vidarte subraya la modificación del precio de la butaca de cancha. «Lo hemos abaratado diez euros. El Altuna III-Olaizola II de 2018 costó 60. El Irribarria-Urrutikoetxea del jueves 29 costará 50». Precisamente 60 euros es el precio más repetido para las últimas ediciones de la revancha manomanista. Como dato curioso cabe apuntar que en el Martínez de Irujo-Olaizola II de 2009 las canchas se pagaron también 60. Las gradas y los rebotes se vendieron a 25, precio que se mantiene.

En relación al día de la semana designado para el encuentro, el propio Vidarte señala que «el jueves nos ha parecido el más correcto. Va después de las semifinales y dos antes de la final, trasladada a la tarde del sábado. Pensamos que de esa manera damos a la revancha mayor relevancia que situándola al comienzo de la feria, el lunes o el martes. Esperamos acertar con esta decisión». Ni Irribarria ni Urrutikoetxea participarán en el Torneo Donostia Hiria. La única aparición de ambos dentro de la feria corresponderá al mano a mano.