Iván Álvarez: «El triatlón de Vitoria no tiene nada que envidiar a otras pruebas de prestigio»

Iván Álvarez entra acompañado de niños y niñas en la meta tras vencer en la edición del año pasado. / IGOR AIZPURU
Iván Álvarez entra acompañado de niños y niñas en la meta tras vencer en la edición del año pasado. / IGOR AIZPURU

El deportista madrileño se ha impuesto en las dos últimas ediciones en la distancia full y es uno de los favoritos para repetir triunfo el próximo día 8

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

Asier Iván Álvarez (Madrid, 1977) se ha convertido en embajador del triatlón de Vitoria tras vencer en la distancia full en las dos últimas ediciones. El pasado año protagonizó una de las imágenes más virales de la historia de esta prueba, tras enterarse de su paternidad en la línea de meta. A sus 40 años dice sentirse en plenitud y no descarta cumplir el sueño de competir como élite en Hawai. Viene a por todas a Vitoria y aunque no se considera ni favorito ni ganador es uno de los candidatos a la victoria final el próximo día 8. Tiene veintitrés ironman en su palmarés y los compagina con su trabajo como entrenador, lo que le da para vivir del deporte.

-¿Convertirse en tricampeón de TriVitoria es un objetivo demasiado ambicioso?

-He entrenado para esta prueba con muchísimo cariño, dejando otras competiciones de nivel porque me he querido centrar en Vitoria. El nivel cada año es más alto. En 2017 comentamos lo mismo, pero es verdad. Una prueba de esta envergadura ha tomado un nivel altísimo, además los premios son muy buenos y el ambiente que se genera es inigualable. Mis expectativas pasan por competir y salir a por todas. Si soy sincero, no me veo ganador, pero tampoco me veía el pasado año. Yo quiero que me salga mi carrera al margen de lo que hagan los demás participantes.

-El año pasado se enteró en meta del nacimiento de su hijo Lian y las imágenes recorrieron el mundo. ¿Cuántas veces las ha visto?

-Ni te imaginas. Me sigo emocionando cada vez que las veo (risas). Fue un momento que tendré en el corazón toda la vida. Mi hijo se adelantó ocho días sobre lo previsto. No me fui a Vitoria porque sí. El plan era competir y regresar para el nacimiento de Lian. Mi chica me lo ocultó la noche de la carrera. Aquello fue impresionante. Recuerdo que se me doblaron las piernas, me caí en la línea de meta muy emocionado.

Hostelería y deporte

-El triatlón le cambió la vida hace once años y se ha dedicado a ello profesionalmente. ¿Cómo lo ha conseguido?

-Fíjate que toda mi vida me había dedicado a la hostelería. Tuve un restaurante, un bar de copas, pero siempre estuve muy ligado al deporte con las artes marciales, el surf y la mountain bike. Hace once años descubrí este deporte, me enganchó y ya es una forma de vida. El triatleta profesional es el que se puede ganar la vida con premios y patrocinadores, y no es mi caso. No tengo ese nivel. Pero soy entrenador y gano alguna carrera, con lo que todo se compensa de alguna forma y puedo vivir de ello.

-¿Triathlon Vitoria es el que le ha puesto en la órbita de la élite?

-Digamos que las dos victorias me han dado un prestigio. Es cierto que en el campeonato de Europa hice un décimo puesto, una novena posición en el Ironman de Lanzarote y he ganado bastantes medias distancias, pero los full de Vitoria han sido las carreras más importantes para mí.

-Sigue compitiendo como élite pero en Hawai lo hace en grupos de edad. ¿Sería un sueño lograr la clasificación para Kona?

-El año que viene cambia el sistema de puntos y tal vez lo intente como profesional. Sería un gran reto. Este año quería estar en Hawai porque es el 40 aniversario, por eso decidí competir en grupos de edad en Lanzarote para clasificarme y poder estar. Repito que para estar en Kona como profesional hay que tener un nivel brutal y yo ahora no lo tengo. Yo digo siempre que para competir como profesional en Hawai hay que ser muy, muy bueno o muy rico porque el sistema hasta ahora para puntuar es complicado. Puedes sumar los puntos en un par de pruebas si eres super top o te tienes que gastar mucho dinero para ir de prueba en prueba donde puntuar. Yo no tengo ni tanto nivel ni tanto dinero (risas). Prefiero disfrutar como profesional de otras pruebas donde me siento feliz, como es el caso de Vitoria.

-Usted que está tan viajado en el mundo de los triatlones, ¿qué tiene TriVitoria de bueno y qué debe mejorar?

-He corrido veintitrés ironman por todo el mundo y es verdad que conozco bastantes pruebas de nivel. Y siempre digo con toda sinceridad que el triatlón de Vitoria no tiene absolutamente nada que envidiar a cualquier otra carrera, por el ambiente que se crea, por cómo se vuelca la gente, por el recorrido, los circuitos. Si me dices en qué debería mejorar, ahora mismo no veo fisuras. Creo que si se sigue respetando el número de inscripciones, la prueba debería adquirir mayor caché internacional.

-Hábleme de su faceta como entrenador. ¿Qué tipo de personas pasan por sus manos?

-Hay de todo. Viene gente de todo tipo e intento posicionar a la gente y ponerles los pies en el suelo. Es verdad que hay mucho 'flipado', no solo en el triatlón sino en muchos deportes, pero para eso estamos los entrenadores, para guiar a las personas y aplicar nuestra experiencia. Es verdad que me ha llegado gente que no ha entrenado absolutamente nada y que quieren preparar alguna prueba de distancia ironman. Les digo que todo tiene un proceso y que las prisas no son buenas. Hay que prepararse mucho y bien.

Descanso y buena cabeza

-¿El triatlón se ha convertido ya en un deporte para todas las edades?

-(Risas). Bueno, para alto rendimiento tiene caducidad lógicamente. Pero al ser un deporte de tanta cabeza, es cierto que se puede disfrutar a muchas edades. Yo tengo 40 años y cuando mejor me he encontrado fue el pasado año ganando por segunda vez en Vitoria. Es cuando más fuerte me he sentido. Pero entiendo que cuanta más edad tengas, habrá que tomárselo de otra manera. Yo entreno a gente con más de 60 años y están disfrutando mucho.

-Usted venía de las artes marciales, surf y mountain bike. ¿Le ha servido ese bagaje para aplicarlo al triatlón?

-Me ha ayudado a ser competitivo, y sobre todo, me ha dado mucha disciplina. Yo competí en kárate a alto nivel y eso me dio ese aliciente de competir.

-Cuénteme su secreto para aguantar mentalmente 3,86 kilómetros de natación, 180 de ciclismo y 42,2 de carrera a pie.

-El entrenamiento depende de tu día a día. Entrenando mucho la cabeza se hace más fuerte. Mentalmente no sabría decirte cómo se entrena. Para prepararse un ironman necesitamos tiempo para entrenar, tener una buena planificación, un buen descanso, una buena alimentación y de la mano, una buena cabeza. Si se juntan todas estas premisas, seguramente el resultado será bueno.

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