Marco Asensio: «En el banquillo todos nos creemos los mejores del mundo»

Marco Asensio, con la selección española. /Iker Ruiz
Marco Asensio, con la selección española. / Iker Ruiz

«Estoy más que preparado para este Mundial; da igual la edad si estás listo», asegura el madridista, un futbolista con duende capaz de alterar un partido con su zurda de oro

Rodrigo Errasti Mendiguren / Enrique Yunta
RODRIGO ERRASTI MENDIGUREN / ENRIQUE YUNTAEnviados especiales a Moscú

Marco Asensio (Calviá, 1996) tiene un presente esplendoroso y parece aguardarle un futuro aún más glorioso. Es un futbolista con duende capaz de alterar un partido con su zurda de oro. Y que parece tocado por una varita mágica. Bromea diciendo que es algo que imprime Balerares, lugar donde se forjó quizá la mayor leyenda deportiva de España, Rafa Nadal, al que Asensio admira y que le recomendó para el Real Madrid a Florentino Pérez. No le defraudó. En 2016 fue, sorpresivamente, titular en la Supercopa europea de Trondheim frente al Sevilla y marcó. Y estableció una moda: torneo que jugaba, marcaba. En la primera jornada de Liga (a la Real Sociedad), en Champions (al Legia de Varsovia), en la Copa del Rey (a la Cultural Leonesa) y en Supercopa de España un año después (con dos zapatazos que sólo pudo mirar Ter Stegen). Por todas esas cosas 'L'Equipe' le eligió el joven con mayor proyección de Europa, por delante de figuras como Mbappé o Dembélé.

Esta campaña tuvo un pequeño bache pero apareció en el momento clave: dos asistencias ante el PSG y su gol, el 1-2, en las semifinales en Múnich, donde ya había marcado una campaña antes. «No es una novedad. Hace la diferencia, siempre apunta hacia la portería, juega en vertical, tiene velocidad, pegada», valoró Zinedine Zidane al mallorquín aquella noche. Es el revulsivo más efectivo de las dos últimas ediciones de una Champions, torneo que siempre ha ganado cuando lo ha disputado, aunque esta temporada la mayor parte de sus goles llegaron siendo titular. Uno de ellos el 6.000 del Real Madrid en Liga, por lo que ya tiene un hueco en la historia del club junto a Pahíño (autor del 1.000), Gento (2.000), Juanito (3.000), Zamorano (4.000) y Guti (5.000).

-Durante su carrera, en cada competición en la que jugaba salía y marcaba un gol. Pues aquí tiene el Mundial.

-Sí, la verdad es que es una nueva competición con la que siempre soñé. Desde pequeño me imaginé con jugar en este torneo y estoy muy contento por estar aquí. Ahora tengo muchas ganas con lo que viene. Es un momento muy importante para la selección, ya estamos en octavos de final, y espera un partido complicado ante Rusia. Toca hacerlo muy bien para poder ganar y seguir avanzando.

-Cuando era pequeño, ¿a qué Mundial pensaba que iba a llegar?

-Siendo sincero, nunca me había planteado la posibilidad de jugar un Mundial. De pequeño sueñas, siempre, piensas en hasta dónde puedes llegar... Y a partir de ahí, a medida que vas avanzando y creciendo en el fútbol, te vas dando cuenta de que existe la posibilidad. Y en este Mundial quería estar y así ha sido.

-¿Le pilla joven?

-No. Estoy más que preparado para este Mundial; da igual la edad si estás listo.

-Ha tenido unos ratitos en la fase de grupos, pero no ha sido titular. ¿Cómo lo está viviendo en el banquillo? ¿Sufre?

-Se pasa peor en el banquillo que en el campo, sí que es verdad. Además, los partidos están siendo muy intensos, complicados, y ahora lo serán más. Estamos en octavos, si fallas te vas para casa, así que hay que estar preparados. Tocará sufrir, pero así es el Mundial.

-Cuando entra en el campo, siempre da la sensación de que agita el partido. ¿Comparte esa reflexión?

-Siempre que estás en el banquillo se ven mejor las cosas, las analizas. Desde fuera siempre es más fácil ver las soluciones y cuando estás en la banda sigues el juego y te dices: «Aquí podría hacer esto, se podría hacer lo otro...». Pero, lo dicho, desde fuera todo se ve muy fácil. Dentro ya es otra cosa. En el banquillo todos nos creemos los mejores del mundo y vemos cosas que parecen más fáciles para resolver, pero hay que entender la dificultad que hay. Cuando entras, intentas mejorar lo que hay dentro del campo.

-¿Y se llega a aplicar cuando se entra al campo todo lo que ve desde fuera?

-A ver, los que entramos desde el banquillo intentamos cambiar algo, claro. Cuando las cosas no funcionan o no salen del todo bien ves lo que está faltando, que falta tiro desde fuera, que no se llega, por las bandas...

-¿A los suplentes les invade cierta ansiedad o nerviosismo?

-Nerviosismo tampoco es. Ni ansiedad. Pero sí que se ve muy diferente en el campo que desde fuera. Las sensaciones son distintas, cada partido es diferente... Sólo hace falta ver los de este Mundial. Contra Irán era dificilísimo romper esa barrera, son 90 minutos contra un equipo que se plantea un duelo muy defensivo, y costó lo suyo hacer un gol. Pero todas las selecciones nos conocemos mucho y nosotros tenemos un estilo muy definido, así que cada equipo se prepara de una forma concreta cuando juega contra nosotros.

«Hemos demostrado que podemos desarrollar mejor nuestro fútbol contra las grandes»

-¿Hay mucho por cambiar de la primera fase?

-Intentaremos corregir errores. Después de ponernos por delante nos costó manejar el partido, hay que tener más tranquilidad, manejar los tempos y ser más contundentes en las dos áreas, ofensivamente y defensivamente. Hemos hecho cosas mal, pero también muchas buenas. Es un Mundial, A la mínima te puedes ir fuera.

-¿España tiene más opciones ante un rival que proponga un intercambio de golpes?

-Sí. Además, en el recorrido que hemos tenido hasta ahora se ha visto que contra las selecciones grandes, contra las selecciones más potentes, suele haber más espacios y hemos demostrado que podemos desarrollar mejor nuestro fútbol. Preferimos a alguien enfrente que quiera jugar, que sea más ofensivo. Nos ha costado más contra los equipos que se encierran, como ya ha pasado en la fase de grupos. Pero a partir de ahora, en octavos, los equipos serán más ofensivos y podremos desarrollar mejor nuestro juego.

-¿Qué tiene de innato su disparo y cuánto trabajo hay para golpearle así a la pelota?

-Pues es una mezcla de las dos cosas. El golpeo siempre lo he tenido, desde pequeñito le he pegado bien al balón. Y a medida que vas creciendo, vas teniendo más potencia y la trabajas. Se trata de soltar bien la pierna, y más con estos balones, que se mueven bastante.

-¿Son complicados para los porteros?

-¡Sí, sí, en cada entrenamiento sufren bastante! Pero para los delanteros nos va mejor, claro.

-Cuando chuta, ¿ya ve el gol?

-Primero ves la portería. Intentas que vaya a puerta, dirigir un poco la pelota. Pero, como digo, con estos balones, si van a puerta, fuertes y se mueven un poco dificultas mucho las cosas a los porteros.

-Da la sensación de que a la selección le falta de eso. ¿Por qué España no dispara desde lejos?

-Es verdad que pecamos a veces de querer llegar a la línea de fondo o hasta la portería con alguna pared o con toques, pero tampoco nos ha ido mal, ¿eh? Aunque sí que es bueno, ante equipos como Irán o Marruecos, tener ese recurso de poder tirar desde fuera.

-También son muy peculiares en usted esas carreras empezando desde atrás, con esa velocidad y llevando la pelota pegada al pie. Debe ser complicado.

-En esas jugadas hay que verlo claro. Se trata de coger el balón y ver dos o tres rivales, pensar que puedes driblarles, que puedes llegar a la portería, y que puedes marcar gol. Es la decisión que tomas en un momento y es una decisión que si tomas la has de aplicar hasta el final. Ir tirando con toda la confianza del mundo y pensar siempre que puedes marcar gol.

«La cabeza es lo más importante, un entorno tranquilo y que no se te suban los humos»

-Dicen que usted es muy maduro. ¿Está de acuerdo?

-Creo que sí. No sólo en mi vida personal. En el fútbol, desde muy pequeño he estado con bastantes jugadores mayores. Cuando era pequeño jugaba con chicos de 14 años. Siempre he ido con gente mayor. Debuté con 17 años y me encontré en el Mallorca con una situación que era muy complicada. Había gente muy veterana, justo acababan de bajar a Segunda y también nos jugamos perder la categoría. Viví momentos duros, de los que se aprende bastante. Imagino que de ahí viene mi madurez.

-¿Cuánto de importante es tener la cabeza bien puesta a esta edad, sobre todo cuando le dicen desde que era pequeño que es tan bueno?

-Pues creo que es lo más importante. La cabeza es lo más importante, sí. Tener un entorno tranquilo, que no se te suban mucho los humos, ser tú mismo. El fútbol, aunque sea un trabajo para nosotros, es un deporte. Hay que disfrutarlo porque desde pequeño yo siempre he querido lo que tengo ahora, ser futbolista. Y tener clara una cosa: que los elogios no se te suban a la cabeza y que cuando las cosas vayan mal y se te critique no te hundas. Hay que mantener un equilibrio mental.

-¿Le abruma verse en la prensa siendo tan joven como estrella, futuro Balón de Oro y todas esas cosas?

-Sin más. A ver, forma parte del fútbol. Al principio se me hacía un poco raro e incluso no me gustaba salir tanto en la prensa. Pero sé que tiene que ver con esto y cuanto más salga en la prensa significará que están yendo bien las cosas.

-¿Y ahora le gusta cuando se ve en una portada?

-No es el algo que me guste o que me ilusione, la verdad, pero es lo que hay. Tiene que ver con el fútbol, y si hay que salir, pues se sale.

-Ha hablado de la época difícil del Mallorca, se fogueó también en el Espanyol, luego tuvo el año pasado el disgusto de la Eurocopa sub-21 en la que España perdió ante Alemania... ¿De las experiencias más complicadas ha aprendido quizá más?

-Sí. Se aprende más de las experiencias malas que de las buenas, creo. Siempre no se puede ganar. En el Espanyol fue también un año complicado, aunque a nivel personal fue muy bueno para mí. Y luego tuve un año muy bueno en el Real Madrid, ganando muchos títulos. En la final de la sub-21 perdimos, fue duro, pero de eso aprendes y sacas conclusiones.

-Le llamó Lopetegui para este Mundial y ahora lo tendrá como entrenador en el Real Madrid. ¿Qué le parece lo que pasó y que opinión le merece como técnico?

-Nos sorprendió mucho todo lo que pasó, es verdad. Nos pilló por sorpresa, pero ya queda atrás. Es un entrenador muy bueno para el Real Madrid, tiene unas ideas de fútbol que encajan con lo que el club busca y con lo que los jugadores quieren. Va a hacer un gran trabajo.

-En la porra que han hecho, ¿ha puesto que iba a marcar un gol?

-Pues mire, en la porra tengo que decir que voy líder. He acertado bastantes resultados. Con Alemania es verdad que he fallado, pero lo demás he acertado bastante. Quién iba a marcar no poníamos, sólo el máximo goleador. Y ahí he puesto a Diego Costa.

-¿Tuvo en algún momento la duda de escoger entre Holanda y España?

-Holanda me llamó (su madre era holandesa) y Van Nistelrooy me propuso ir con ellos. Pero yo sabía que podía llegar a la selección española, que tenía esa posibilidad, y se dio bastante rápido. Es lo que siempre he querido.

Asensio, en breve

Fichado en diciembre de 2014 a cambio de 3,9 millones de euros para el Mallorca por recomendación de Rafa Nadal.

Apenas ganaba 1.000 euros. Su padre trabajaba en una cadena de supermercados.

Finalizó aquella campaña en el club balear y fue cedido al Espanyol en la 2015-16 (cuatro goles en 37 partidos).

De pequeño su ídolo era Zidane. De hecho fue su descubridor se fijó en él por una ruleta marsellesa que hizo con 10 años.

Marcó en la final de Cardiff (el 1-4) que significó la 'duodécima'.

Fue segundo máximo goleador en el Europeo sub-21 de Polonia.

Tiene contrato hasta 2023 en el Real Madrid y una cláusula de rescisión de 700 millones de euros.