El Gernika se lleva el derbi de Copa en el último minuto

Carracedo y Molina pugnan por la posición en el centro del campo./Manu Cecilio.
Carracedo y Molina pugnan por la posición en el centro del campo. / Manu Cecilio.

El postrero tanto de Gorka Larruzea da el pase a los de la Villa Foral en un choque igualadísimo ante la Cultural de Durango.

FERNANDO ROMEROGernika

El Gernika se ha llevado el gato al agua en el derbi de Copa disputado en Urbieta en medio de un gran ambiente. El gol de la victoria se hizo esperar hasta las postrimerías del encuentro. No fue hasta el minuto 89 cuando Gorka Larruzea, de cabeza tras una falta lateral, logró romper el 'maleficio' que acompañaba a los dos equipos en este inicio de temporada y anotar. Los dos equipos se entregaron sobre el césped, pero la victoria quedó del lado local. La próxima semana, los blanquinegros jugarán la segunda ronda, también a partido único, ante el Sant Andreu, en tierras catalanas.

Como se preveía, el encuentro resultó tremendamente equilibrado entre dos equipos que buscaron la pelota y la portería rival con ahínco. La grada, a rebosar, lo agradeció. La Cultural de Durango arrancó el partido con valentía. A pesar de jugar en campo foráneo, se hizo con el control de la pelota y buscó posiciones de ataque en los primeros minutos.

1 Gernika

Altamira, Calle, A. Larruzea, Aimar, Carracedo, Otiñano, Gandiaga (Santamaría, 75'), G. Larruzea, Pradera (Etxabe, 68'), Abaroa y Garai (Enziondo, 46').

0 Cultural

Mendizabal, Txopitea, Portillo, Galarza, Aranda, Iparraguirre (Zuazo, 74'), Alonso (Alberdi, 90+'), Molina, Pradera (Unzueta, 80'), Uribesalgo y Amorrortu.

árbitro
Julio Leo Ollo (comité navarro). Mostró cartulinas amarillas al local Aimar y al visitante Uribesalgo.
gol
1-0, m. 89: Gorka Larruzea.
incidencias
Urbieta. 850 espectadores.

El Gernika aguantaba firme y buscaba la presión alta, pero no encontraba el cuero. Ocasiones no, pero sí que se pudieron ver algunas aproximaciones de peligro en esos primeros compases. Por los durangarras, lo más destacado fue una internada por banda izquierda de Amorrortu, que llegó a línea de fondo dentro del área y puso la pelota atrás, aunque sin opción de remate. Por los locales, y casi a renglón seguido, una contra dos para dos que acertó a interceptar el central a escasos metros de la media luna.

Justo al cumplirse el cuarto de hora de juego, llegó el primer tiro a puerta del derbi. Gorka Larruzea buscó el disparo desde la corona del área, pero no logró sorprender a un bien colocado Mendizabal, que defendía la puerta de la 'Cultu' en lugar del hasta ahora habitual Errasti. Ambos repitieron protagonismo nueve minutos después. Larruzea recogió un balón suelto dentro del área y golpeó de primeras, raso, buscando el segundo palo, pero se topó con una maginífica respuesta del cancerbero blanquiazul, que metió la manopla abajo para desviar a saque de esquina.

Mucho ritmo

El partido se animaba por momentos. La posesión estaba más repartida y el balón iba de un lado a otro del verde con celeridad. Urtzi Arrondo e Igor Núñez se afanaban desde la banda en mandar y corregir a los suyos continuamente. El partido estaba muy vivo.

Ante la imposibilidad de generar peligro claro con el balón en movimiento, las acciones de estrategia cobraron especial importancia. A la media hora, el Gernika rozó el gol tras una falta lateral que peinó Ander en el punto de penalti. La pelota se fue desviada por escasos centímetros. También lo intentó la Cultural, pero con idéntico resultado. En medio de esa dinámica de igualdad absoluta, se llegó al ecuador del encuentro con un empate que hacía justicia.

Urtzi Arrondo movió ficha en el descanso, dando entrada a Enziondo por Garai para buscar algo más de dinamismo y llegada. Y así fue en los primeros minutos tras la reanudación. Los blanquinegros salieron impetuosos, se hicieron dueños del balón y encerraron a la Cultural en su área. Varios centros cruzados, un par de saques de esquina cerrados... pero seguía faltando acierto. No se arrugó el cuadro durangarra. Superado ese primer arreón local, también gozó de balón y llegada, pero con la misma ineficacia en los metros finales.

Un robo de Amorrortu en zona de tres cuartos de campo llevó el nerviosismo a la parroquia local. Cedió al centro para Mikel Pardera, que recortó en la frontal y buscó el pase interior, pero el asistente levantó el banderín, anulando la acción.

Apuesta ofensiva

Mediado el segundo periodo, Arrondo hizo su segundo cambio. De nuevo un movimiento ofensivo, metiendo en el partido a Etxabe por Pradera. El primer balón que tocó el gernikarra llevó peligro, con un centro raso que tuvo que repeler en dos tiempos la zaga visitante.

El partido entró en el último cuarto de hora y el nerviosismo se palpaba sobre el terreno de juego. Ninguno de los dos equipos era capaz de abrir la lata pese a su insistencia. Los jugadores empezaban a acusar el esfuerzo físico y en la grada incluso empezaba a mencionarse la prórroga como solución.

A falta de diez minutos, la Cultural se vio obligada a realizar su segundo cambio por lesión de su '9', Mikel Pradera, con problemas en la parte trasera del muslo.

Con el crono marcando ya el minuto 85, Gorka Santamaría llegó a alojar el balón en las mallas, pero el regocijo local duró un suspiro. Lo que tardaron en darse cuenta que la acción estaba anulada por posición adelantada del ariete.

A un minuto de la conclusión del tiempo reglamentario, el Gernika forzó una falta lateral muy peligrosa. Y, efectivamente, así fue. Balón tocadito al centro del área para que Gorka Larruzea la peinara lo justo, haciendo estéril la estirada de Mendizabal.

La Cultural no dio su brazo a torcer, pese a que apenas quedaban los tres minutos del descuento. Núñez metió en el campo a Alberdi para colgar una falta al área. En el rechace, Unzueta empalmó una volea se fue muy cerquita del palo. Urbieta respiró aliviado con el pitido final.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos