Triste despedida sin goles en Ellakuri

Triste despedida sin goles en Ellakuri
Pedro Urresti

CARLOS ORTIZLlodio

Triste despedida del Bilbao Athletic y de su técnico, Aritz Solabarrieta, de una temporada en la que, a pesar de ser el máximo goleador de toda la Segunda División B, no ha sabido refrendar fuera de Lezama el acierto que tenía en su feudo. Este domingo, el filial rojiblanco no pudo imponerse a un descendida victoria a pesar de las oportunidades que generó, y además la suerte hizo que, por dos veces, el esférico se estrellara en los postes de Oleaga.

Con la presencia en la tribuna del seleccionador de Euskadi, Javier Clemente, ambos conjuntos saltaron a Ellakuri con ganas de agradar y jugar al fútbol. Con la sorpresa de Baqué y Salado en el timón rojiblanco, los cachorros avisaron desde el pitido inicial. Larrazábal obligaba, con un voleón a media altura, a Jonmi a una gran estirada para despejar el balón a córner. Pero los de Sagoaga no estaban todavía de vacaciones y quisieron disputar la pelota en el concurrido centro del terreno, aunque no terminaban de enlazar con sus hombres adelantados, Xesc y Obi. Solo Ángel López, desde unos 25 metros, intentaría sorprender a Oleaga con un disparo raso que el guardameta, titular en su localidad natal, atajó sin problemas.

0 CD Vitoria

Jonmi, Brani, Roger, José Hernández, Álex Malón, Atienza (Alain Ribeiro, 68'), Jaime Dios, Ángel López, Obi, Xesc Regis (Urko, 65') y Txaber (Luis Lara, 77').

0 Bilbao Athletic

Oleaga, Areso, Jon Rojo, Murúa, Gorka Pérez, Baqué (Morcillo, 46'), Larrazábal, Salado, Asier Benito (Villalibre, 46'), Sancet e Íñigo Muñoz (Iñigo Vicente, 63').

árbitro
Varón Aceitón (colegio balear). Amonestó a los locales Roger, Álex Malón y Miguel Ángel Atienza y a los visitantes Sancet e Iñigo Vicente.
incidencias
Ellakuri. 300 espectadores.

Prácticamente sería el único acercamiento con peligro de los locales hasta las postrimerías de este primer periodo, ya que los de Lezama se habían hecho dueños del cuero y crearon claras oportunidades para haberse adelantado en el marcador. Primero, fue el lateral zurdo Rojo al lanzar desde el borde del área para que la pelota se le fuera a dos metros de la portería en una nueva llegada.

A la media hora de partido, los cachorros volvieron a perdonar. Jonmi intuyó el chut de Benito y lo volvió a despejar, pero luego Larrazabal enganchaba un tremendo disparo que rebotó con estrépito en el travesaño. No fructificó el control y empuje visitante y, en los minutos finales, Xesc tuvo dos buenas ocasiones para haber abierto el marcador. Ahora lo evitaba Oleaga, serio y en su sitio, en la primera de ellas. En la segunda, el citado Xesc remataba con el exterior y el balón se marchó a escasos centímetros de la escuadra.

Tras la reanudación, Solabarrieta dio entrada a Morcillo y Villalibre para tener más mordiente arriba, pero sus hombres saltaron al campo ligeramente despistados. Eso lo aprovecharía el filial armero para acosar la portería de Oleaga, aunque desperdició clarísimas llegadas ante un guardameta que demostró su categoría. Obieta le obligó a una estirada tras un remate a bocajarro. Txaber y Xesc se encontraron con las enormes intervenciones del cancerbero. En el minuto 59, tras un córner, el central José Hernández remató al palo.

Tras ese asedio, en el que lanzaron cuatro saques de esquina en 14 minutos, los de Solabarrieta quisieron salir de su parcela, pero con una tímida apuesta. Areso, con un disparo raso flojo, y Sancet, que lanzó la pelota a las nubes, apenas inquietaron al ahora espectador Jonmi. El partido decayó ostensiblemente y solo el Vitoria seguía llegando ante la desesperación del técnico rojiblanco. Sus gritos desde el banquillo despertaron momentáneamente a los suyos y Morcillo lo intentó en las dos oportunidades más claras de este periodo para el Bilbao Athletic. Una se le marchó fuera y la otra la atajó bien el cancerbero local.

Una nueva contra del Vitoria volvería a encontrar ahora el travesaño de Oleaga ante un disparo, desde unos 20 metros, de Obieta. Los últimos minutos no dieron para más y unos y otros dieron por bueno un empate en la jornada que despedía la temporada.