Solabarrieta: «Es de agradecer el comportamiento de Asier Benito»

Solabarrieta: «Es de agradecer el comportamiento de Asier Benito»
Avelino Gómez

JAVIER BELTRÁN

Tres meses y medio después, el Bilbao Athletic sacaba rédito fuera de Lezama con un empate (1-1), además de soterrar seis derrotas seguidas fuera de casa, ante el potente CD Mirandés, con el gol 16 de Villalibre en el descuento. Su técnico, Aritz Solabarrieta, comentó que creía que se había «visto a dos buenos equipos, ellos entre los cuatro primeros y nosotros que aspiramos a meternos ahí». «Hemos hecho el gol al final, pero hemos tenido ocasiones para hacerlo antes», señaló.

Solabarrieta recordó el mal fario de las últimas comparecencias a domicilio: «Después de los dos últimos partidos fuera de casa (Gernika y Logroño), que nos han hecho gol en el descuento, pues sienta bien. Es una recompensa para los jugadores por el esfuerzo que han hecho». El técnico ondarrutarra hizo una lectura positiva de la elaborada equis en Anduva: «Mi equipo ha hecho un partido muy bueno ante un rival muy bueno. El punto conseguido tiene mucho valor», significaba Solabarrieta, que destacaba de los jugadores de su rival que «son rápidos y juegan bien al espacio, hasta su gol han sido superiores, luego no. He visto a un Bilbao Athletic que quiere la pelota, que quiere ser protagonista y que defendiendo arriesga. Prueba es la labor de los centrales».

Nolaskoain y Guruzeta echaron un cable al filial. Solabarrieta asume órdenes: «Bien, el que decide es Gaizka (Garitano) y nosotros encantados de que Peru y 'Guru' jueguen con nosotros». Para precisar que, además de Villalibre, que se mantuvo en el once, otro delantero del filial se partió el pecho: «Luego ha entrado Asier Benito, que nos ha dado todavía más. Es de agradecer cuando tú estás jugando y viene un jugador de arriba que juega, tú vas al banquillo y tienes que salir... Se lo he dicho personalmente a él. Dice mucho de él como jugador y como persona». Solabarrieta avisa que en los diez partidos que restan el filial no arroja la toalla. Hay terreno para expresarse: «Vamos a pelear al máximo y ya veremos dónde acabamos. Aquí nadie va a bajar los brazos», lanzó.