El Bilbao Athletic, punto y seguido

El Bilbao Athletic, punto y seguido
Mireya López

JAVIER BELTRÁNBilbao

El Bilbao Athletic nunca cesa, se transforma. Cerraba la campaña en Ellakuri con un empate a cero, una constante fuera de casa de esta recién concluida temporada, y ya piensa en la siguiente. En la factoría rojiblanca es donde mejor rendimiento ha cuajado (40 de los 54 puntos). Fuera, de menos a más, lo ha blanqueado solo en el último tramo del campeonato: 3 ganados, 5 empatados y 11 perdidos, tan solo 14 puntos. Le ha valido para quedar sexto, perdiendo una plaza en favor del Oviedo B y desfondado del playoff de ascenso coincidiendo con el bofetón ante el Sporting B. Un momento clave en el que casi pudo dar caza al Barakaldo, al que le han sobrado las dos últimas citas al haber traspasado ya su línea de meta sin necesidad de mirar por el retrovisor. Aquella tarde soleada en Lezama el filial falló en la meta volante más importante del curso. Se despidió del playoff y cayeron en combate Guruzeta y Vivian.

Pero la vida sigue, y más un Bilbao Athletic en plena transformación, en la última estación de la cadena de montaje de la factoría rojiblanca, donde la formación prima sobre la clasificación. Aritz Solabarrieta y su ayudante, Iñaki González, serán sustituidos por Joseba Etxeberria y Jorge Pérez, que retornan a Lezama. La enseñanza se ha robustecido este curso en una lucha titánica por mejorar a los cachorros antes del último salto a la élite. De hecho, promocionan un puñado de jugadores a la pretemporada del primer equipo: Gaizka Larrazabal -ya con ficha profesional-, Villalibre -a punto de renovar tras convertirse en el pichichi de toda la Segunda B con 23 goles-, Oleaga, Vivian, Vencedor, Sancet e Iñigo Vicente.

Por contra, Unai Etxebarria e Iñigo Muñoz salen de su estructura al acabar contrato. El portero, con 22 partidos a sus espaldas este curso, compaginando el arco con Hodei Oleaga, se alista en la UD Logroñés para jugar el playoff de ascenso que se le ha escapado al filial rojiblanco. Si asciende, se queda en Las Gaunas en Segunda. Muñoz, al que las lesiones le han laminado, ya busca equipo. Por su parte, Jon Rojo continúa un año más en un carril izquierdo siempre con escasos efectivos. También cambiará de aires Asier Benito, con ofertas del Eibar y de un par de clubes de Segunda. Se quiere reivindicar fuera en un escalón más alto sabiendo la competencia en ataque en Bilbao. Regresan al redil los cedidos en la SD Amorebieta, Oier Luengo y Tascón, más Jurgi Oteo desde el Barakaldo y Atangana del arco de la SD Leioa.

Una temporada donde Sancet y Baqué se rompieron en su fase inicial y apenas se les ha podido volver a disfrutar en los últimos compases, para ir rodándose tras seis meses en talleres. Su pretemporada real arranca en julio. Dos piezas claves que se descabalgaron de la línea de flotación del equipo, que asumieron Unai Vencedor y Víctor San Bartolomé, ambos creciendo mucho, con el cable de Peru Nolaskoain, que contaba para Berizzo, de central además, pero no para Garitano. El de Zumaia tiene mucho potencial. Ante el Sporting B, Guzuzeta representaba el tercer caso de ligamento cruzado. Mala pata para el delantero, que volverá a vestirse de corto en el mes de noviembre.

Sillero ha permanecido tres meses en el dique seco por una rotura en el quinto metatarsiaso, cuando mejor se encontraba tanto de lateral diestro como de improvisado central. Mientras que Víctor San Bartolomé y Gorka Pérez se han lastimado sus respectivos hombros, lo que les ha mermado también en el tramo final de la temporada. Mimbres todos ellos con empaque, de las mejores camadas globales de los últimos años. La generación del 2000 tomará ahora el relevo con Joseba Etxeberria ya elaborando informes. El engranaje del filial nunca se desengrasa.