Para el Sky el túnel del viento no es suficiente

El dispositivo mide el coeficiente aerodinámico./TEAM SKY
El dispositivo mide el coeficiente aerodinámico. / TEAM SKY

El equipo británico implementa un dispositivo ideado por una empresa suiza especializada en la Fórmula 1 para obtener datos de la aerodinámica en situaciones reales

Bruno Vergara
BRUNO VERGARA

Cuando parecía que el Sky no podía sorprender más, el equipo británico ha dado una vuelta de tuerca en lo que a avances sobre la bicicleta se refiere. En el ciclismo moderno, en el que todo se mide a base de números, la escuadra donde milita Chris Froome desea mejorar aún más el aspecto de la aerodinámica. Para los británicos, el túnel de viento ya no es suficiente, ya que la resistencia al aire se mide con el corredor estático. El Sky va más allá y desea obtener datos precisos sobre la misma bicicleta. En busca de esa obsesión por las 'ganancias marginales', se han asociado con Swiss Side, una empresa experta en ingeniería y especializada en aerodinámica. La firma sueca, con más de 50 años de experiencia en la Fórmula 1, trata de aplicar todos sus conocimientos en el Sky, haciendo hincapié en las pruebas contrarreloj. De esta forma pretenden mejorar los tiempos de los ciclistas en este tipo de pruebas.

El Sky ha implementado bajo los acoples de la bicicleta de contrarreloj el denominado 'Aeropod', un artilugio con dos puntas -similar al que llevan los monoplazas- que mide con precisión la resistencia aerodinámica total para un ciclista y la bicicleta en condiciones reales, es decir, sobre la carretera. El aparato incluye dos elementos, una sonda de desvío y otra estática, cuya combinación brinda la posibilidad de monitorizar de forma efectiva la velocidad del aire y el ángulo de la bicicleta en este caso. Todo esto para calcular la resistencia aerodinámica. En el equipo británico, donde ya trabajan con esta tecnología, ven con buenos ojos esta mejora. «Nos da la posibilidad de encontrar una estrategia óptima y ganar tiempo en todos los aspectos de una carrera, además de elegir de forma adecuada el tipo de material y saber las condiciones de una prueba», explica Carsten Jeppesen, Director de Operaciones Técnicas de Team Sky.

El ciclista siempre debe hacer frente a un enemigo común: el aire. Por ello, una buena postura sobre la bicicleta es fundamental para que el corredor tenga que hacer menos esfuerzo. El cuerpo del deportista supone el 80% de la resistencia. En una contrarreloj es la clave. Una prueba en la que cada segundo es oro. Acoplarse sobre la 'cabra' no es fácil, y más aguantar durante muchos kilómetros encogido. Además, el aire al que se enfrentan estos deportistas no es constante. Las rachas de viento también les afectan. Si un corredor va a una potencia de 300 vatios y una ráfaga le desestabiliza, el deportista dejará de pedalear para recuperar el equilibrio, incluso si permanece en su posición aerodinámica. Esa pérdida puede suponer la diferencia entre ganar o perder.

En el ciclismo actual, las pruebas contrarreloj están perdiendo protagonismo. Las televisiones buscan audiencia y el 'share' se gana en los puertos de montaña, que cuanto más empinadas sean las cuestas, más engancha a al gente. Los equipos profesionales quieren sacar tiempo a sus rivales en la lucha contra el 'crono'. Por poco que sea puede ser fundamental. En el recuerdo queda el Tour de 1989, el que se decidió por un suspiro. Tras más de tres mil kilómetros recorridos a lo largo de tres semanas, apenas ocho segundos separaron al ganador, el estadounidense Gred LeMond, del segundo clasificado, el francés Laurent Fignon. El final de esa edición de la Grande Boucle se decidió precisamente en una contrarreloj. Ambos corredores estaban separados por 50 segundos antes de esa etapa. El americano le sacó 58 segundos en la meta, tiempo suficiente para subir a lo más alto del podio.

Polémica con el Vortex

En el Tour de 2017, el Sky también innovó. Esta vez con el buzo de contrarreloj, que llevaba un material denominado 'Vortex', que tiene una superficie similar a una pelota de golf. El equipo La Française des Jeux denunció el uso de esa prenda, ya que, según aseguraron, aumenta un 5% la penetración del aire. Es decir, en la 'crono' disputada en Dusseldor los corredores del Sky sacaron de media entre 18 y 25 segundos.

El equipo británico quiere seguir arañando segundos, lo que ellos llaman 'ganancias marginales'. Con las herramientas que proporciona la empresa suiza espetan mejorar los tiempos de los ciclistas. Pero van más allá. Con los datos de la velocidad del viento, podría ser útil para saber el momento ideal para atacar.