'Campeonas de la Semana'

Orio rema hasta su primer título liguero

Las remeras de Orio celebran el título de liga./Aitor Arrizabalaga
Las remeras de Orio celebran el título de liga. / Aitor Arrizabalaga

La 'txiki' consigue en aguas de Hondarribia terminar con una maldición de diez años que arrastraba su club

Jon Ander Goitia
JON ANDER GOITIA

«Nuestra sangre no es roja, es amarilla». Y ahora también de oro, porque las remeras de Orio han hecho historia este fin de semana al hacerse con su primera liga ACT de Euskotren. Logran así, después de diez años de carrera, romper con una maldición que pesaba en el club guipuzcoano. Aunque, era cuestión de tiempo que este hecho se produjese, porque han sido desde el principio de la temporada un «martillo pilón» que no ha dado opciones a sus rivales. Y es que, las oriotarras han ondeado diez de las once banderas disputadas, mostrando ser las 'Poseidón' del remo.

«Hemos ido de estropada en estropada, hasta poner al club donde se merecía», celebra Nadeth Agirre, patrona de Orio, la 'txiki'. La última de ellas, en aguas de Hondarribia, donde volvieron a flotar con cada una de las paladas. Les bastaba con terminar segundas, pero quisieron conquistar la primera liga a lo grande, ondeando la bandera desde lo más alto del cajón. Es por ello que EL CORREO las quiere destacar como 'Campeonas de la Semana' por su histórica hazaña. «Por ahora no lo hemos celebrado, pero este fin de semana nos tienen preparada una sorpresa», confiesa la patrona.

La estropada comenzó para ellas de la mejor manera posible, con varios segundos de ventaja desde los primeros metros. Y eso que partían con desventaja. «Empezamos por la calle uno. No era la que más nos gustaba, pero nos supimos defender y conseguimos remar a gusto». Tanto que cuando llegaron a la ciaboga ya aventajaban en diez segundos a sus inmediatas perseguidoras. De otra galaxia. «Era una ventaja importante, pero no nos confiamos», reconoce Agirre. «No bajamos las fuerzas, porque teníamos miedo de que se pudiesen acercar». Eso sí, ese viaje de vuelta fue diferente al resto. «Disfrutamos con cada palada», recuerda alegre.

«Antes muertas que sencillas»

Y es que había costado mucho llegar hasta este momento, como para dejarlo escapar por cualquier contratiempo. «Hasta ahora nos había faltado creérnoslo, tener confianza. Este año, en cambio, hemos cambiado de mentalidad y hemos tenido más fe en nosotras», reconoce, fijando el trabajo en equipo como la clave del éxito. «Tenemos un grupo joven, bonito y que año a año sigue esforzándose. Estamos muy unidas». Y gracias a ellas, dice, ha conseguido posicionarse en lo más alto del ranking de mejor patrona. «Es fruto del trabajo de todas», agradece. Un grupo al que su entrenador, Xanti Zabaleta, anima antes de cada prueba al grito de «antes muertas que sencillas».

Aunque, reconocen que las traineras son «un disfrute para nuestro tiempo libre», porque fuera del agua cada una vuelve a su vida real. «Yo, por ejemplo, soy profesora de primaria, otras están trabajando y las hay quienes todavía siguen con los estudios». Y eso que el remo les exige la máxima dedicación. «En invierno entrenamos como tres horas y en verano bajamos a un par», apunta la guía de un grupo que bandera a bandera y palada a palada está pintando los mares de amarillo.