'Campeonas de la semana'

Jone Magdaleno y Zuriñe Padilla reinan en el tatami europeo

Jone Magdaleno (izq.) y Zuriñe Padilla posando con su medalla. /J.M y Z.P.
Jone Magdaleno (izq.) y Zuriñe Padilla posando con su medalla. / J.M y Z.P.

Las vizcaínas se llevan el oro y la plata en la cita continental universitaria en sus respectivas categorías, -62 y +73 kilos

Laura González
LAURA GONZÁLEZ

Son aplicadas en sus estudios pero también fuera de las aulas, cuando se ponen el peto, el casco y el chaleco, y pisan el tatami. Jone Magdaleno y Zuriñe Padilla son dos de las luchadoras más prometedoras del taekwondo vasco. Ambas tienen 21 años y las dos se fueron hace apenas unos días de Zagreb (Croacia) con una medalla colgada del cuello, tras competir en el Campeonato de España Universitario, por lo que, unido a la constancia y al esfuerzo que llevan realizando desde hace más de una década, EL CORREO no ha dudado en nombrarlas a ambas 'Campeonas de la semana'.

Magdaleno, que acaba de terminar la carrera de Derecho en la Universidad de Deusto, competía en la categoría de -62 kilos. Solventó los dos primeros combates con mucha superioridad, ante la francesa Anna Mlaiki y la alemana Alina Przygoda. Así se plantó en la final, frente a la ucraniana Mariia Labuzova, a la que superó 3-0, con el punto de oro. «Estoy muy contenta porque es ponerle el broche final a mi etapa universitaria de la mejor manera posible«, declara, mejorando además las dos platas conseguidas anteriormente en esta cita continental.

Una competición en la que destaca el «gran nivel» que hay, y también el hecho de haberla podido vivir en familia. Sus padres Arturo y Marisa son sus entrenadores, con quien lleva practicando taekwondo desde los cinco años. Siempre van con ella, pero es que además en este caso su hermano Oier también compitió, finalizando en quinto puesto, después de haberse lesionado en el segundo combate. «Ha sido una pasada haberlo podido vivir todos juntos», asegura la integrante del club Gimnástico Bilbao Briviesca.

Jone Magdaleno (segunda por la izq.) después de subirse a lo más alto del podio.
Jone Magdaleno (segunda por la izq.) después de subirse a lo más alto del podio. / J. M.

Una vez terminada su etapa universitaria la bilbaína Jone Magdaleno, que ya sabe lo que es ir a varios mundiales e incluso al Gran Prix, donde solo acuden los 32 mejores senior del planeta, se empezará a tomar más en serio su carrera deportiva. Y es que el próximo mes ingresará en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid, con una beca. «No quiero marcarme ningún objetivo claro en los próximos años pero lo que sí voy a hacer es disfrutar más de esto, entregarme a ello y sacar el mayor rendimiento a mis entrenamientos«, afirma. Aunque no dejará del todo de lado los estudios ya que cursará un master 'on-line' de Fiscalidad.

Con la miel en los labios

Con la miel en los labios se quedó la basauritarra Zuriñe Padilla, quien también ha terminado su carrera, en este caso de Administración y Dirección de Empresas en la UPV/EHU. Pronto empezará otra, la de Marketing. «Para complementar». Ella competía en +73 kilos, y consiguió llegar hasta el duelo final siendo cabeza de serie, deshaciéndose previamente de la francesa Mame Fatou Paye, pero en el combate en el que se decidía el oro se topó con la alemana Sarah Di Sinno. Estudiante de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Düsseldorf, no dio opción a la vizcaína prácticamente hasta el final. «Fui perdiendo casi todo el combate y remonté faltando segundos, pero no pudo ser. Si hubiera tenido más tiempo podría haber sido otro el resultado«, asegura.

Por ello se fue de Croacia con un sabor agridulce, descontenta por haber tenido el oro tan cerca y no haberlo podido asegurar pero a la vez satisfecha al sumar su tercera medalla en una cita continental, todas ellas de plata (Coimbra en 2017 y Rijeka en 2016). Ésta se ha unido ya a su extensa lista en la que destacan además otras cuatro en los Campeonatos de España Universitarios, 2 platas y 2 oros), y otras 17 a nivel nacional, (6 oros, 5 platas y 6 bronces), en las diferentes categorías en las que ha competido.

De todas ellas, la que más ilusión confiesa que le ha hecho recibir ha sido, además de las primeras «que son las que te dan el empujón más fuerte», la que logró al proclamarse campeona de España senior en 2015. «Pero también fue especial el bronce que conseguí este año en el absoluto, porque venía de no conseguir nada la temporada anterior, y fue como volverme a reafirmar», explica.

La basauritarra Zuriñe Padilla feliz con su tercera plaza continental.
La basauritarra Zuriñe Padilla feliz con su tercera plaza continental. / Z.P.

Después de esta nueva plata en Croacia, la vizcaína podrá desquitarse el próximo año en los Juegos Europeos Universitarios, competición a la que regresa de nuevo el taekwondo a la lista de deportes y en la que espera repetir con mejor suerte, aunque aún no sabe si estará, y tampoco en la cita nacional. «Cada universidad en los distintos deportes pone sus criterios y supongo que estaré, pero no lo sabemos hasta que no se acerque la fecha. Este año dejaron ir a todos pero con la condición de que cada uno se costease todo de su bolsillo».

Un esfuerzo aún mayor en su caso, ya que tan solo cuenta con la ayuda de su entrenador en el gimnasio The Masters de Basauri y con la económica de sus padres. «Todo deportista sueña con ir a unas Olimpiadas pero para mí es solo eso, un sueño. Aquí se consigue el pase por ranking, no hay preolímpicos, y para eso tienes que competir mucho y a nivel internacional. Sin ayudas, es casi imposible, pero mientras esté a gusto y vaya consiguiendo resultados y objetivos estoy contenta«, afirma un tanto resignada.

«Al final todo llega pero tienes que esforzarte y dar lo mejor que tienes tú para que pueda pasar» zuriñe padilla

Un deporte en el que empezó con tan solo 9 años casi de casualidad, después de escuchar una conversación en la que sus padres le animaban a su hermana a probarlo. Ella dijo que no, pero Zuriñe en cambio dijo que a ella sí le interesaba, sin saber ni de qué estaban hablando. «Fui totalmente a ciegas, sabía que era un arte marcial pero no tenía ni idea, y desde el principio me gustó, aunque no tanto como ahora». Confiesa que lo que más le gusta del taekwondo son los combates, una práctica que le aporta constancia y que le ha ayudado «a saber organizarme». «Al final todo llega pero tienes que esforzarte y dar lo mejor que tienes tú para que pueda pasar».