No solo queremos ganar partidos, también dinero

En EE UU, los tribunales han obligado a Adidas a pagar igual a los hombres y mujeres de los equipos que patrocina. ¿Y aquí? ¿Vamos a esperar a la Justicia o vamos pagar a las chicas por el trabajo que realizamos?

Irene González fue capitana de un equipo masculino de futbol que, además, llevaba su propio nombre 'Irene F.C.'/
Irene González fue capitana de un equipo masculino de futbol que, además, llevaba su propio nombre 'Irene F.C.'
May Serrano
MAY SERRANOEscritoria

He llorado viendo este video de la jugadora del C.A. Osasuna y he llorado al ver la emoción del aita de Mai Garde cogiendo la camiseta de su equipo con el nombre de su hija. Me imagino que cuando nació Mai su padre nunca creyó que podría llegar a ser futbolista del equipo de sus amores y lloró por todas las oportunidades que se nos han negado a todas desde el mismo momento de nacer.

Naces, te colocan una etiqueta y de un plumazo desaparecen millones de oportunidades en tu vida, se recortan tus derechos y si quieres hacer algo distinto a lo que se supone que por tu género tienes que hacer necesitas mucha fuerza y unos progenitores que respeten tus deseos y tengan las ideas muy claras para apoyarte en esta ardua tarea de abrir camino. No sé si en el momento de hacerlo son conscientes de todas las puertas que están abriendo, el caso es que ese amor por sus criaturas les empuja a hacer oídos sordos a las críticas en el vecindario, en el pueblo o en la federación del deporte que tercie.

Me imagino a los padres de Carmen Valero, primera mujer del atletismo español en disputar unos Juegos, los de Montreal 1976, cuando su hija corría por Castelserás, Teruel, y ellos en vez de pararla y animarla a jugar con muñecas le pusieron unos cascabeles para saber dónde estaba. No creo que entonces pensaran que al apoyar a su hija cuando se apuntó al club de atletismo, o cuando se compró sus primeras zapatillas a plazos, estaban apoyando a todas las futuras atletas de España que ni siquiera contaban con el respaldo de su federación que las calificaba como «culonas y pechugonas que no iban a conseguir nada» justo el día antes de que Valero ganará el mundial de cross de Munich. En 1972 una reconocida marca deportiva regaló a Valero unas zapatillas y un chubasquero un paso adelante en la equipación de la deportista pero ni hablar de pagarle por publicitar su marca.

Si vamos atrás en el tiempo, hasta los años 20, encontramos a una mujer que mantenía a su familia con los ingresos procedentes del fútbol. Estoy hablando de Irene Gonzalez, futbolista de los años 20 . Ella fue capitana de un equipo masculino que, además, llevaba su propio nombre 'Irene F.C.'. jugó hasta que la tuberculosis acabó con su vida a los 19 años.

El mundo y sus leyes acabaron con las mujeres que empezaban a repartirse la tarta de los beneficios del deporte y hasta el 1963 el franquismo no levantó la prohibición de practicar atletismo a las mujeres; en el fútbol no fue hasta finales de los 70 principios de los 80.

Estamos hablando del derecho a practicar deporte porque en pleno siglo XXI todavía estamos muy lejos de conseguir que las mujeres obtengan los mismos sueldos que los hombres.

Hemos conquistado los estadios, 60.739 espectadores animaron a su equipo femenino en el Wanda Metropolitano en el partido entre el Atlético de Madrid y el Barcelona, hace unos días las del Osasuna llenaron el Estadio El Sadar y ahora toca hablar de dinero.

No solo queremos ganar partidos, olimpiadas, mundiales queremos dinero.

En USA Adidas se ha visto obligada a pagar la misma cantidad de dinero a los hombres y mujeres de los equipos que patrocina. Los tribunales han dado la razón a las jugadoras que denunciaron a su patrocinador por discriminación de género. La marca deportiva anuncia a bombo y platillo que «las deportistas en el equipo ganador de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2019 recibirán el mismo bono de rendimiento que sus compañeros masculinos». Esta noticia pone en evidencia la cruel realidad: las mujeres no cobramos lo mismo que los varones por el mismo trabajo.

Así están las cosas en pleno siglo XXI.

A Adidas un tribunal le ha obligado a corregir esta injusticia y ¿aquí? ¿Vamos a esperar a que nos obliguen los tribunales o vamos pagar a las mujeres por el trabajo que realizamos?

Y nosotras ¿vamos a seguir trabajando gratis para demostrar que podemos hacerlo o vamos a exigir que se nos pague por nuestro trabajo?

Yo voto por GANAR . Ganar partidos, ganar espacios públicos, ganar derechos y también GANAR dinero.