Consejo

Recupera las ganas de hacer deporte

Un grupo de deportistas haciendo deporte./
Un grupo de deportistas haciendo deporte.

En ocasiones, sabemos por qué es fundamental practicar deporte, pero no encontramos la energía para hacerlo. Empezaré por profundizar en los motivos no visibles.

Iciar García Peña
ICIAR GARCÍA PEÑACoach deportiva

¿Qué no estoy consiguiendo…..? era la pregunta con la que terminamos el último artículo. Así que vamos a ir descubriendo qué motivos, qué factores, qué circunstancias pueden estar condicionando que no consigamos eso que estamos queriendo lograr.

Cada artículo a partir de hoy, irá enfocado a motivos diferentes que pueden estar influyendo en nuestro ámbito deportivo. Me gustaría empezar a profundizar en esos aspectos que no son tan visibles, no son tan fáciles de identificar.

En ocasiones, conocemos los motivos de por qué es fundamental practicar deporte, y, por un motivo u otro empezamos a practicarlo, sin embargo, puede pasarnos que donde antes encontrábamos la energía suficiente para madrugar, para organizar nuestras agendas, para comprometernos …. ahora, ya no la tenemos o está disminuyendo.

¿Cómo podemos recuperar esas ganas, esa ilusión, ese compromiso? Conectar con un motivo que dé un sentido en mi vida, que provoque un sentimiento capaz de volver a ponerme en movimiento.

Con esos motivos podemos crear una especie de frase corta, un mantra que lo dejaremos en un lugar visible. En esa frase uniremos con palabras clave ese motivo racional que nos mueve. Por ejemplo: »Nado para equilibrar mi mente y mi cuerpo».

Y cuando no sea suficiente ese motivo racional, lo acompañaremos de un motivo emocional. Y os cuento el mío para que os pueda servir de inspiración y podáis crear el vuestro.

A mí, lo que más me cuesta es entrenar la fuerza. Racionalmente conozco su importancia y beneficios dentro del entrenamiento, sin embargo, a pesar de saberlo, me cuesta, suelo encontrar fácilmente excusas para evitarlo.

Con este mantra lo he resuelto hasta ahora: «Hago pesas solamente 30´ por semana, para conseguir que mi musculatura me proteja y me cuide»

He unido el motivo racional con el motivo emocional que es, realmente, el que me moviliza. Por eso, es tan importante no olvidar ese motivo, y cuando sintamos que las ganas se están debilitando puede ser que los motivos no son suficientemente movilizadores. Es el momento de replantearse un para qué diferente.

En el próximo artículo, continuaremos con este aspecto que tiene otros matices que son clave conocerlos, para conseguir una motivación sostenida en el tiempo.

Aprovechemos a escribir nuestro mantra. Identificar, apuntar las sensaciones que tenemos, para poder resolverlas y gestionarlas. Es la consciencia la que posibilita poder determinar qué hacer con eso.