'Campeona de la semana'

Trihas Gebre logra el récord nacional en 10 kilómetros en ruta

Trihas Gebre logra el récord nacional en 10 kilómetros en ruta

«Estoy muy contenta por esta distinción. Veo reconocidas todas las horas de esfuerzo», celebra la campeona de España de cross, que acaba de lograr el récord en 10 kiómetros en ruta

Jon Ander Goitia
JON ANDER GOITIA

A Trihas Gebre su madre de pequeña continuamente le quemaba las zapatillas para que no corriese. Siempre nos han dicho que los objetivos en la vida se consiguen paso a paso, sin ir deprisa. Pero esta teoría no sería aplicable a Gebre. La atleta etíope, vasca de adopción, no comprende la vida a ritmo sosegado. Necesita velocidad. Y no es algo que haya aplicado a su día a día por casualidad. De pequeña, cuando se anudó sus primeras zapatillas, ya sentía que lo que realmente le gustaba era correr. Su madre fue la primera que trató de echarle el freno, que mirase hacia otro lado, otras posibilidades. No pudo y finalmente tuvo que ceder ante la pasión de su hija.

Porque la 'bala' vasca solo quiere velocidad. Acaba de 'pulverizar' el récord nacional de 10 kilómetros en ruta: 31:39. Aunque, confiesa que podría haber mejorado su tiempo: «Tuve dolores en la tripa durante la carrera y no pude correr al máximo», lamenta todavía. No importó. La marca llevaba 10 años buscando relevo y por fin ha encontrado a alguien que bajase el 32:06 de Rosa Morató. El premio fue doble para Gebre, puesto también hace poco logró subirse a lo más alto del podio en el cross de Amorebieta por segundo año consecutivo. Es por ello que EL CORREO ha querido distinguirle como 'Campeona de la semana'. «Estoy muy contenta por esta distinción. Veo reconocidas todas las horas de esfuerzo, celebra la corredora del club de atletismo BM Bilbao.

Una ganadora nata que casi sin tiempo para cambiar de dorsal ya se prepara para el Campeonato de Europa de Clubes -3 de febrero, Albufeira- con un único propósito: «Voy con muchos ánimos y con la intención de ganar. Quiero medallas para España». Las lesiones fueron las únicas que consiguieron detener la carrera de Gebre. A los 17 años, tras haberlo ganado todo desde los 13, estuvo «dos años sin competir». Superar este muro no le fue fácil, pero la recompensa fue gratificante. En 2010 un proyecto solidario le dio la oportunidad de correr la Behobia-San Sebastián.

«En el Campeonato de Euskadi de 5.000 me dejó adelantarle a falta de 100 metros» Elena Silvestre, compañera

Dos meses en la capital gipuzcoana fueron suficientes para demostrar su talento y ampliar esta estancia hasta hoy en día. Todo ello, a pesar de no ser amiga del frío: «Me gusta más correr con calor, con las temperaturas bajas rindo peor», confiesa la fondista que por motivos deportivos actualmente se encuentra viviendo en Madrid. «La calidad de las corredoras en España es muy alto». En la capital afina su preparación para los campeonatos de cross y media marathon. Entrenamientos exigentes en los que al menos «dos días a la semana» debe completar una hora y 50 minutos de carrera continua. Son jornadas en las que prefiere dirigirse a un bosque o pistas de tierra para que esa amortiguación natural le ayude a preservar las rodillas y no volver a la tortura de las lesiones.

«Una más de la familia»

Los primeros días de Gebre en España no fueron fáciles. «Casi no hablaba porque apenas sabía español», recuerda Elena Silvestre, su primer apoyo desde que llegó al país. Hasta la incorporación de Trihas el club de atletismo únicamente contaba con la representación femenina de Elena. Seis años de entrenamientos en pareja que terminaron forjando una muy buena amistad entre ambas. «Ahora ya es una más de la familia», confiesa Silvestre que todos los años suma a la mesa de Navidad un plato extra. «Siempre celebramos juntas el fin de año. Son unas fechas muy especiales para ella».

En esas cenas Xabier Lukin, pareja de Silvestre, también ocupa una de las sillas. «En el récord de los 10 kilómetros en ruta de Valencia él le hizo de liebre». Pero, como en toda buena familia, el compañerismo siempre es mutuo y Trihas también ha sudado de lo lindo la camiseta para que sus 'familiares' también puedan saborear la victoria. En el Campeonato de 5.000 de Euskadi Gebre fue quien en esta ocasión ejerció como liebre. «A falta de 100 metros me dejó adelantarle para que yo ganase», recuerda. «Es muy humilde. Siempre está dispuesta a ayudarte en todo, aunque por ello termine quedándose sin nada».