Artes plásticas

La imagen que nos retrata

Foto de William Klein que puede verse en la Fundación Telefónica./
Foto de William Klein que puede verse en la Fundación Telefónica.

PHotoEspaña evidencia la capacidad de la fotografía para dar cuenta de nuestra realidad con sus múltiples lenguajes

GERARDO ELORRIAGA

La fotografía tiene mucho que decir y de maneras diferentes a las que nos tiene acostumbrados. Cada convocatoria de PHotoEspaña, que esta vez se extiende del 5 de junio al 1 de septiembre, proporciona ejemplos de ese afán por enriquecer su lenguaje y mantener una posición preeminente en la vanguardia plástica. El propósito se convierte en el 'leitmotiv' de la comisaria Susan Bright, responsable de cinco exposiciones de carácter conceptual reunidas bajo el título 'Déjá vu?' Las propuestas pretenden reflejar ese esfuerzo por generar una imagen contemporánea. Pero hay mucho más. El programa reúne 85 exposiciones, individuales y colectivas, incluyendo sus habituales tributos a algunos de los grandes de la disciplina. La figura ecléctica de William Klein y la retratista Berenice Abbott cumplen con ese atractivo ya habitual. Además, el encuentro rinde un homenaje al donostiarra Darío Villalba, fallecido hace un año, con la exhibición de la casi totalidad de sus encapsulados.

El festival de la fotografía y las artes visuales llega a su 21ª edición con la incorporación de Santander como sede oficial, todo un aliciente porque nos acerca geográficamente varias muestras de interés tanto de su sección oficial como de la vertiente 'off'. Tras iniciar su recorrido en Madrid, PHotoEspaña se ha expandido por otras ciudades del centro peninsular. En esta ocasión, se han sumado instituciones como el Museo Picasso de Barcelona o la Colección del Museo Ruso de San Petersburgo en Málaga.

El comisariado de Bright cuenta con muestras dispares, pero interesantes dentro de su común cuestionamiento de nociones básicas de la disciplina. El trabajo de Elina Brotherus atestigua ese ánimo de continuidad dentro de la Historia del Arte, con una obra inspirada en las performances del grupo Fluxus, convertidas en instantáneas surrealistas que cuestionan nociones básicas como la repetición o la autoría. Por su parte, Clare Strand parte de la fotografía para desembocar en la pintura a través de un peculiar sistema de valores tonales y abordar los problemas de la comunicación en función del soporte elegido. Delio Jasse cierra el conjunto de muestras abiertas en el Centro Cultural de la Villa con un abordaje tradicional de la imagen como documento histórico, político o de la memoria colectiva. Las piezas, archivos domésticos formados por colonos europeos en África, hablan de espacios domésticos y las paradojas que establecen con su contexto.

El proyecto también ha seleccionado a autores que trabajan con materiales tradicionales desde interpretaciones modernas. En el Museo Lázaro Galdiano, Patrick Pound acumula objetos encontrados y los reordena según una lógica algorítmica con el fin de establecer conexiones que nos hablan, a pesar de su aparente banalidad, de la condición humana. La iniciativa comisarial se completa con una reinterpretación sofisticada del género de la naturaleza muerta a cargo de Laura Letinsky y Sharon Core, presentes en el Museo Nacional del Romanticismo. La primera parte de una reproducción fiel de obras conocidas, mientras que la segunda incorpora a la composición elementos procedentes del ámbito de la publicidad.

Los encapsulados suponen una seña de identidad del joven Darío Villalba, una de las figuras del arte español de la segunda mitad del siglo XX. PHotoEspaña conmemora el primer aniversario de su desaparición con la exposición, en la sala Alcalá 31, de aquellas figuras dolientes, los marginados sociales, que le proporcionaron proyección internacional tras su exhibición en la XII Bienal de Sao Paulo. Estas esculturas son emulsiones de gran formato al principio en rosa y, posteriormente, blanco y negro, que recubre de metacrilato.

Fotografía de la serie de Berenice Abbott 'Retratos de la modernidad', en la Fundación Mapfre.
Fotografía de la serie de Berenice Abbott 'Retratos de la modernidad', en la Fundación Mapfre.

Antipop

Esta experiencia, que se ha denominado antipop, surge en EE UU durante los años sesenta. El autor regresó con una visión crítica del sueño americano y de los postulados de Andy Warhol. El resultado son unas piezas que establecen un sutil vínculo entre las nuevas corrientes y la tradición dramática de la pintura española, envuelta en claroscuros. Esta revisión monográfica se completa con obras dedicadas a la piel.

Las imágenes de Donna Ferrato, exhibidas en el Círculo de Bellas Artes, también recogen el reverso del sueño americano ya que hablan de violencia doméstica y resistencia. La fotógrafa norteamericana recoge testimonios visuales de mujeres que se han enfrentado al machismo con una crudeza documental. 'Holy' refleja la lucha por la igualdad a través de quienes más han sufrido la inequidad y la brutalidad del hombre. La exposición recoge una selección generada tras medio siglo de investigación, viajes y experiencia con las víctimas.

La presente edición de PHotoEspaña abunda en nombres de autores estadounidenses de larga trayectoria con proyectos singulares, como aquellos que se pueden contemplar en Casa de América. 'Hacia la luz' de Joel Meyerowitz recoge la experiencia de este fotógrafo, muy influido por las instantáneas urbanas de Robert Frank. Su obra expuesta recoge su estancia en Málaga y la convivencia con la familia Escalona, dedicada al flamenco. El trabajo de este antiguo editor destaca por el uso del color durante un periodo en el que aún resultaba infrecuente dentro de la 'street photography'. El cromatismo le aportaba una calidad pictórica y mayor capacidad descriptiva. La serie aporta la privilegiada visión de una sociedad en transformación, pero que aún se halla en plena dictadura.

En esta edición, abundan los autores estadounidenses de larga trayectoria

Esa mirada de realidades ajenas, a menudo extrañas al espectador, también resulta evidente en la obra de Diana Markosian. La fotorreportera se ha implicado en proyectos relacionados con la memoria, la recuperación del pasado y su influencia en el presente, muy vinculados con su propia condición de emigrante armenia. La muestra presente en Madrid habla de los ritos del tránsito a la adolescencia entre las muchachas cubanas, culminados en una fiesta ostentosa. La fantasía de los posados de las niñas proporciona una visión diferente del país, una idealización que forma parte del imaginario social.

La ensoñación de las quinceañeras implica un capítulo exótico dentro de la realidad de la isla, retratada en 'La imagen sin límites', exposición colectiva que recoge más de un centenar de imágenes a cargo de cincuenta fotógrafos locales. Desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad, la antológica repasa diversas tendencias, el propósito documental, el pictorialismo, la fotografía de la épica, dedicada a la Cuba revolucionaria ávida de iconografía visual, y la influencia de la posmodernidad.

La cita con la imagen también ofrece amplias retrospectivas de autores españoles y el trabajo reciente de reputados creadores. En este segundo capítulo cabe destacar, dentro de las propuestas del Real Jardín Botánico, dos acercamientos al paisaje de muy diferente índole. Por un lado, está Javier Vallhonrat con 'La sombra incisa', el fruto de diez años de trabajo en un glaciar, y, por otro, 'Normandie: Les rivages du débarquement', abierto en Tabacalera y que da cuenta del acercamiento de Eduardo Nave a las playas del norte de Francia en el 75 aniversario del desembarco aliado.

Fotografía de Rogelio López de Cuenca, en el Reina Sofía.
Fotografía de Rogelio López de Cuenca, en el Reina Sofía.

Retrospectivas

Las muestras retrospectivas tienen como protagonistas a Rogelio López Cuenca, que protagoniza la participación del Museo Reina Sofía. Su poesía visual, limítrofe con el pop y la crítica social, aglutina mecanismos de la cultura popular y los medios de comunicación con los lenguajes de la vanguardia. La Sala Canal Isabel II también acoge una muestra retrospectiva de David Jiménez, poseedor de un universo onírico muy característico. Las instantáneas de Leila Alaoui, en Casa Árabe, son también un tributo al trabajo de esta fotógrafa y videoartista marroquí, comprometida con cuestiones como la marginación y los flujos migratorios, que falleció en un atentado terrorista cometido en la capital de Burkina Faso hace tres años. Con 'Los marroquíes' retrata la realidad de sus conciudadanos desde un punto de vista humanista carente de folclorismo.

Cualquier recorrido por PHotoEspaña y su inabarcable agenda implica renuncias, pero también felices descubrimientos. Además de la sección oficial, el recorrido por las galerías que participan en el OFF aporta la obra de Robert Mapplethorpe, en Elvira González, o Manuel Álvarez Bravo, uno de los grandes de la fotografía azteca, que se encontrará en Casa de México. Los interesados en la historia reciente también pueden acercarse al legado de Hervé Guibert, artista y escritor francés que retrató sus últimos años durante el periodo más duro de la pandemia del Sida y que ahora se muestra en la Fundación Loewe. En una tónica similar, con una interpretación reivindicativa, se puede apuntar 'Memoria perdida' de Miquel González, que recorre los parajes con fosas comunes aún no dignificadas, presente en el Instituto Goethe, o la visión de Nacho López de la convulsa capital mexicana, su evolución demográfica y tejido social, que constituye la aportación de Instituto de México.