Bilbao celebra con los premios Fair Saturday el impacto de los artistas en el cambio social

Los premiados en el Guggenheim posan con los miembros del Leoia Kantika Korala, que actuaron ayer en la gala. /Maika Salguero
Los premiados en el Guggenheim posan con los miembros del Leoia Kantika Korala, que actuaron ayer en la gala. / Maika Salguero

El Guggenheim acogió la gala en la que participaronlos 7 galardonados y representantes de 12 países

Iñaki Esteban
IÑAKI ESTEBAN

El crecimiento que no sólo se basa en la dimensión puramente económica, sino también el que mide el desarrollo humano y social es posible y la cultura ofrece el instrumento para lograrlo. Bajo esta premisa se reunieron ayer en el Guggenheim cientos de personas convocadas por la Fundación Fair Saturday, un proyecto nacido en Bilbao que, liderado por Jordi Albareda, entregó ayer sus premios y anunció las nuevas ciudades que se suman al movimiento iniciado en 2016.

Comenzó la gala con la actuación del Leioa Kantika Korala, formado por niños, adolescentes y jóvenes que vestidos con camisetas naranjas, rojas, moradas, azules y verdes dieron las primeras notas de color a la velada. El alcalde de Bilbao Juan Mari Aburto dio la bienvenida a los asistentes, buena parte de ellos procedentes de los 12 países representados en este acontecimiento, y recordó cómo la capital vizcaína «se redefinió» hace 30 años a partir de la cultura «sin olvidar que pone en el centro a las personas».

De las ciudades que se incorporan al movimiento Fair Saturday la primera en ser anunciada fue Lisboa, cuyo director de Cultura, Manuel Veiga, estuvo a la mañana presentando los premios en el Guggenheim con la mayoría de los galardonados. Defendió «una ciudad más lenta, con más futuro, informada pero con pensamiento crítico, con vínculos físicos y sociales».

Un proyecto «atípico»

Las ciudades de Quincy en Massachussets (Estados Unidos), Cardiff en Gales (Reino Unido), Leeuwarden en Holanda, Atlanta en Georgia (EE UU) y Edimburgo en Escocia también se han sumado al Fair Saturday o están a punto de hacerlo. Puso voz a los escoceses, ya unidos anteriormente al proyecto por la ciudad universitaria de St. Andrew's, el ministro de Europa, Migración y Desarrollo del territorio británico Ben McPherson. Reiteró el compromiso europeísta de su país y puso de relieve cómo Fair Saturday hace cultura a través de la participación.

Quien fundara el movimiento en 2016, Jordi Albareda, calificó su iniciativa como «atípica y difícil de entender», a pesar de lo que cual fue bien recibida por las empresas que lo apoyan, a las que agradeció su compromiso. Les animó también a que apostaran más fuerte por la cultura. «Si en un acto social casi siempre hay cátering, también debería haber un cuarteto de cuerda», enunció. A su juicio, «el mundo es cada vez más emocional. Por eso necesitamos emociones positivas», a las que contribuyen las actividades culturales y el compromiso social.

En el cruce de ambas cosas se sitúan los siete premiados, como la West-Eastern Divan Orchestra que fundaron el músico judío Daniel Barenboim y el intelectual palestino Edward Said. Barenboim estuvo presente en un vídeo con el que expresó su admiración por Bilbao, la ciudad que se atrevió a construir el edificio del Guggenheim proyectado por su amigo Frank. O Gehry. Recogió el premio, entregado por el diputado general Unai Rementeria, el consejero delegado de la Fundación Barenboim, Tabaré Perlas. «Sin el valor de los músicos de Israel y Palestina que vienen a la orquesta nada podríamos hacer. Son ellos los que se merecen que se reconozca su coraje», consideró.

Surgido en Bilbao en 2008, el Cine Invisible International Festival fue premiado por su promoción de la diversidad. «La comunicación y la cultura son derechos que abren la puerta a otros derechos», incidió la representante del certamen Greta Frankenfeld. Dentro de la cinematografía también galardonaron al Festival 16km. de la Fundación Voces, que utiliza la creación audiovisual como instrumento de formación en Cañada Real, poblado chabolista de Madrid.

Las mujeres hutus y tutsis que con el vínculo de la percusión simbolizan la esperanza de Ruanda, 25 años después del genocidio, la asociación tejana Musical Bridges Around The World, el Artscape Theatre Centre de Ciudad del Cabo en Sudráfica y la artista Lita Cabellut completaron la lista de premiados.

Galardonados

Ingoma Nshya.
Mujeres percusionistas de Ruanda pertenecientes a las etnias hutu y tutsi
West-Eastern Divan Orchestra
Reunión de jóvenes músicos palestinos, árabes e israelíes
Festival 16 km y Cine Invisible
Cinematografía de Colectivos discriminados
Marlene Le Roux
Teatro con la exclusión racial en Sudáfrica
Lita Cabellut
Pintora

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