La Fundación Michael J. Fox subvenciona un proyecto sobre Parkinson de Biocruces y la Universidad de Deusto

Michael J. Fox./
Michael J. Fox.

El actor creó en el año 2000 una asociación con el objetivo de encontrar un tratamiento para la enfermedad que sufre desde 1991 y que le obligó a alejarse durante varios años del mundo del espectáculo

VASCO PRESSbarakaldo

La Fundación Michael J. Fox ha subvencionado con 67.000 euros un proyecto de investigación desarrollado por el Grupo de Enfermedades Neurodegenerativas del Instituto de Investigación Sanitaria Biocruces y el Grupo de Trastornos Neurológicos y Psiquiátricos Severos de la Universidad de Deusto.

El objetivo de este proyecto, que se está llevando a cabo durante este año, es estudiar mediante pruebas de imagen la relación entre las alteraciones de la visión y los problemas cognitivos que sufren los pacientes con Parkinson.

El actor Michael J. Fox creó en el año 2000 la Fundación de su propio nombre con el objetivo de encontrar un tratamiento para la enfermedad que se le diagnosticó en 1991 pero que no desveló hasta siete años más tarde. Por culpa de la enfermedad no ha podido ser el mismo que hubiera sido en circunstancias normales, más activo en el cine, aunque también gracias a ella ha aprendido a ser solidario con los que padecen el mismo mal y a reírse más aún de sí mismo.

Entre los pacientes estudiados se encuentra un grupo de portadores de una alteración genética única a nivel mundial que induce una forma agresiva de enfermedad de Parkinson con importantes síntomas visuales y cognitivos. Esta mutación fue descrita por primera vez en una familia vasca en el año 2004.

Los síntomas visuales son comunes a lo largo del curso de la enfermedad de Parkinson, especialmente las alucinaciones visuales y los trastornos visuo-espaciales, cuya presencia se ha asociado al deterioro cognitivo y al desarrollo de demencia. Gracias a las pruebas de imagen médica, incluyendo la resonancia magnética cerebral y la tomografía de coherencia óptica de la retina, es posible estudiar de forma no invasiva la relación que tienen los síntomas visuales y cognitivos con las alteraciones de la retina y del cerebro de los pacientes con Parkinson.

De hecho, la retina se considera hoy en día una ventana al cerebro, ya que las alteraciones en la misma, observadas en la enfermedad de Parkinson y en otras enfermedades neurológicas como la Esclerosis Múltiple y la enfermedad de Alzheimer, guardan mucha relación con los cambios que estas enfermedades inducen en el cerebro.

Por todo ello, entre los pilares del equipo de investigación se encuentran el doctor Iñigo Gabilondo, médico neurólogo e investigador post-doctoral especializado en el estudio por neuroimagen del sistema visual en enfermedades neurodegenerativas, y la doctora Marta Galdós, oftalmóloga del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario de Cruces.

Las conclusiones del proyecto, del que ya se han recogido todos los datos y que está actualmente en fase de análisis de resultados, serán comunicadas a finales de este año en Nueva York en la conferencia anual de la Fundación Michael J. Fox. Esta iniciativa ha logrado también una subvención a nivel estatal por el Instituto de Investigación Carlos III de 31.000 euros.