El exvicepresidente de Euskaltel queda en libertad bajo fianza

Alden durante su comparecencia ante la juez en Nairobi./
Alden durante su comparecencia ante la juez en Nairobi.

La juez admite la petición realizada por Richard Alden, que será procesado por la muerte de una keniata y por posesión ilegal de armas

MANU ALVAREZ

La juez de Nairobi Jessi Lessit concedió ayer la libertad bajo fianza al exvicepresidente de Euskaltel Richard Alden, acusado del asesinato de una mujer keniata al parecer su amante, que murió el pasado 4 de junio tras recibir un balazo cuando se encontraba en el domicilio del directivo en dicho país africano. Alden ha salido de la cárcel tras depositar en el juzgado una fianza de 18.000 euros, al tiempo que le ha sido retirado el pasaporte. También deberá presentarse cada quince días en el puerto policial de Karen, la zona residencial de Nairobi en la que tiene fijada su actual residencia.

La Fiscalía había solicitado que Alden permaneciese recluido en prisión hasta la celebración del juicio. En opinión de la acusación, las circunstancias de la muerte de Grace Wangeci no están del todo claras. La Policía ha insistido en las sospechas que han generado las declaraciones contradictorias del propio Alden. Inicialmente y ante los médicos que atendieron a la mujer en un hospital de la capital de Kenia, Alden aseguró que la fallecida se había disparado ella misma, de forma accidental, mientras portaba el arma en una mano y trataba de hacerse un selfie con la otra. En su declaración en el juzgado, sin embargo, dijo no conocer los detalles ya que él se encontraba en otra habitación de la casa cuando se produjo el disparo. La Fiscalía también había argumentado el alto riesgo de fuga del acusado como motivo de peso para denegar la libertad provisional. La juez, sin embargo, no lo ha valorado así.

Los problemas del exvicepresidente de Euskaltel, que fue cesado como miembro del consejo de administración de la operadora vasca de telecomunicaciones a finales de mayo, han comenzado a acumularse. La próxima semana tendrá que someterse a un primer juicio, acusado de posesión ilegal de armas de fuego. Alden, casado y con tres hijos, había admitido que la pistola que ocasionó la muerte de Grace Wangeci era suya, pero la policía ha podido comprobar que no tenía licencia de armas.