«Si no quitan los pasos a nivel, al menos que mejoren su seguridad»

Un tren cruza por delante de los manifestantes, que ayer debieron atravesar hasta cinco pasos a nivel en su recorrido. / fernando gómez

Los vecinos de Zalla piden a Adif que intervenga para evitar accidentes como el que dejó en estado crítico a un conductor arrollado el jueves por un tren

AZAHARA GARCÍA

Un municipio partido en dos. Con 35 pasos a nivel, algunos de ellos sin barreras, Zalla es el pueblo de Bizkaia con más puntos negros ferroviarios. Una circunstancia que ya se ha cobrado varias vidas en los últimos años y que el jueves estuvo a punto de llevarse la de Luis Miguel Prieto Tárano, que continúa ingresado en estado crítico en la UCI del hospital de Cruces, después de haber sido arrollado su coche por un tren cuando se dirigía a su trabajo por el paso del barrio de Oreña.

Ayer, los vecinos mostraron todo su apoyo a la familia del herido y se manifestaron para solicitar a la sociedad ferroviaria Adif que rescate el proyecto de sustitución de cuatro de estos pasos por una variante. La obra supondría la eliminación de más de un kilómetro de vías por el centro urbano, aunque el plan lleva más de un año pendiente de estudio.

Marisa Fernández Legido, amiga del conductor herido en el arrollamiento, se mostraba ayer visiblemente afectada por lo ocurrido y denunciaba que «no nos sentimos seguros a la hora de recorrer las calles de nuestro municipio. Estamos atravesados por muchos pasos a nivel y pedimos que, ya que no se van a eliminar, por lo menos que se aumente su seguridad».

La manifestación -convocada bajo el lema 'Pasos a nivel no, Adif solución'- logró reunir a unas 200 personas y comenzó a mediodía ante la Casa Consistorial para terminar en Aranguren. Los asistentes tuvieron que cruzar cinco pasos a nivel, dos de ellos sin barreras. La marcha realizó una parada para guardar silencio en el punto exacto en el que Luis Miguel Prieto sufrió el accidente, un lugar que se ha convertido en un acceso muy frecuentado por los vecinos de la localidad como consecuencia del corte de tráfico que han provocado las obras que se realizan en la plaza de Aranguren.

Jesús María Fernández Beraza, vecino de Zalla, declaró que estos trabajos «han convertido un camino vecinal en lugar por el que transitan más de trescientos vehículos al día, por lo que el accidente que ha sufrido este chico era algo que se veía venir». Al margen de la circunstancia puntual que suponen las obras de la plaza, para este zallense el problema de los pasos a nivel en el municipio «no tiene solución. Si no han hecho nada en los tiempos en los que había dinero para gastar, mucho menos lo van a hacer ahora. Y, sobre todo, en unas vías en las que no viajan ni 200 personas al día porque el autobús es mucho más rápido y le ha comido la tostada»

Una manifestación recorrió la localidad para denunciar un siniestro «que se veía venir»

Molestias en la circulación

Además de denunciar los accidentes que en los últimos años han ocurrido en los pasos a nivel, los vecinos también mostraron ayer sus quejas por las molestias que causan en el desarrollo de la vida cotidiana. Algunos de los manifestantes subrayaban de manera especial su afección «sobre la circulación rodada».

María Luisa Gómez Sáez recordó cómo su marido, enfermo, debía esperar «hasta veinte minutos una vez pasado el tren para que la ambulancia pudiera cruzar las vías y venir a por él». Arropada por un grupo de amigas, admitía que «eso no es algo que pasa una vez y ya está. Eso ocurre de manera periódica todo el día cada vez que viene el tren. Al final la gente se cansa y termina cruzando los pasos».