El PP reclama una Policía especializada para luchar contra las molestias del ocio nocturno

Exterior de la discoteca Moma./E. C.
Exterior de la discoteca Moma. / E. C.

La formación considera que la batuta en este asunto no debe llevarla el área de Movilidad y Sostenibilidad, sino la de Seguridad Ciudadana

Luis López
LUIS LÓPEZ

El ocio nocturno es uno de esos conflictos en los que Bilbao, y tantas otras ciudades, no está logrando encontrar un punto de equilibrio entre todas las partes afectadas. Hay empresarios que hacen grandes inversiones, vecinos que quieren descansar, jóvenes que quieren divertirse... «El Ayuntamiento no ha hecho nada por solucionar los problemas», lamenta el portavoz municipal del PP. Luis Eguiluz ha presentado esta mañana la propuesta que su grupo va a llevar al próximo pleno municipal y que, en esencia, pretende que los policías municipales estén mejor formados para meter en cintura a los establecimientos hosteleros que se exceden causando ruido.

Lo que quiere el PP es recuperar algo parecido a la Policía administrativa, agentes formados para «sacar adelante expedientes» que no acaben siendo tumbados en el ámbito judicial. Agentes que también tengan la capacitación para utilizar los sonómetros que determinan cuando una discoteca se está pasando con los decibelios, y para luego realizar un informe que sea atendido por la autoridad judicial.

Porque, para Eguiluz, la batuta en este asunto, el del ocio nocturno, no debe llevarla el área de Movilidad y Sostenibilidad, sino la de Seguridad Ciudadana. Y el trabajo durante la noche deberían llevarlo a cabo, a su juicio, no los inspectores, sino los policías. «Cuando hay presencia policial, se acaba el problema; si no la hay, llega el escándalo», lamenta. «El Ayuntamiento no ha sabido defender a los vecinos».

Se refirió de manera especial a lo que está ocurriendo en la calle Rodríguez Arias, y al reciente fiasco del cierre de la discoteca Moma que fue impulsado por el Consistorio y tumbado por los jueces. En opinión del PP, una mejor formación de los funcionarios públicos, que les haga elaborar unos expedientes sólidos, sería la mejor solución para que luego las resoluciones municipales no reciban revolcones en otras instancias.