Nuevo velero en Abandoibarra

Miguel Lijó, José Aguilar, Matías Varona y Carlos Albisu. /Maika Salguero
Miguel Lijó, José Aguilar, Matías Varona y Carlos Albisu. / Maika Salguero

Cóctel de inauguración del hotel Vincci Consulado de Bilbao

TXEMA SORIA

Un nuevo velero se ha quedado varado en la ría, en Abandoibarra, al lado del puente de La Salve y del Museo Guggenheim, con vocación de quedarse amarrado durante muchos años. Ayer fue inaugurado un nuevo hotel en la villa, Vincci Consulado de Bilbao, que tiene cuatro estrellas, ubicado en la calle Alameda Mazarredo 22, donde hasta hace unos meses se encontraba un albergue municipal. Un magnífico edificio construido por las empresas Jaureguizar y Eslora, que tiene catorce alturas. Cinco de esas plantas serán el hotel propiamente dicho y otras nueve corresponderán a viviendas.

El hotel, moderno y cálido, hecho en su interior con maderas y materiales naturales, cuenta con 93 habitaciones –seis de ellas suites–, la mayoría de las cuales con vistas al Guggenheim. Tiene, además, salones de reuniones, un restaurante, Kondutxo, donde el personal podrá disfrutar de una carta magnífica; y una extraordinaria terraza de más de 600 metros cuadrados, desde donde los bilbaínos y sus visitantes podrán gozar de una vista inigualable de la villa.

Carlos Calero, director general de Vincci hoteles, que gestiona una cadena con sesenta establecimientos de cuatro y cinco estrellas en España, Portugal y Túnez, contó en la presentación de la nueva hospedería que la idea de hacer este hotel en Bilbao surgió a finales del año 2013, cuando se reunió con Gabino y Alejandro Gorostiza, quienes le explicaron que querían hacer un edificio emblemático en esa zona de la ría. Un edificio que finalmente ha sido realizado por los arquitectos José Aguilar, Matías Varona y Carlos Albisu.

En el acto también intervino Juan Mari Aburto, alcalde de la villa, quien señaló que «Bilbao es una ciudad pequeña en tamaño pero grande en ambición». Una ciudad que hoy vive en gran parte de los visitantes que se acercan a disfrutar de las riquezas culturales y gastronómicas de la villa, de los turistas que deciden conocer nuestra manera de vivir.

El nombre del hotel, Vincci Consulado de Bilbao, trata de unir el pasado que representa el Consulado de Bilbao, institución creada en 1511 y que rigió el destino económico de la villa, constituyéndose en tribunal para dirimir los contenciosos mercantiles; y el futuro de una ciudad que es visitada anualmente por miles de personas.

En el cóctel inaugural se encontraban los ediles bilbaínos Xabier Ochandiano, Yolanda Díez, Inés Ibáñez de Maeztu, Luis Eguiluz, Carmen Carrón y Beatriz Marcos. Asímismo acudieron José Ángel Corres, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Bilbao; Mikel Arieta-Araunabeña, Mari Paz Irastorza, Joserra Álvarez, Gabriel Salaverry y su hija, Mercedes Salaverry; Miguel Lijó, director del hotel en Bilbao; Edu Gallo, Fede Silva, Alejandra Alegría, Natividad Cuevas, Arantza Zabala, Maribel Ezquerra, María Caño, Ana Villar, Jon Ortuzar, Carlos del Campo y Maite González.

También se acercaron Ricardo Campuzano, Jesús Fraga, Ángel Valdés, Rafael y Teresa Calero, Teresa Soler, Miguel Salaverry, Ibon Tapia, Roberto Fernández, Paula Baglieti, Víctor Ruiz, Beatriz Díez, Miguel Guerrero, Silvia Aguilar, Miriam Ibáñez, Arantza Arriola, Marcos Picornell, Enrique Abad, Elena de la Peña, Rosa Revuelta, Begoña Crespo, José Lezama Leguizamón y Gaby Salaverry.