«Queremos lanzar al mundo una buena imagen de Barakaldo»

De izquierda a derecha, Marisa Tercilla, Adela Maza, Karla Luna y Patxi Guerrero./Borja Agudo
De izquierda a derecha, Marisa Tercilla, Adela Maza, Karla Luna y Patxi Guerrero. / Borja Agudo

Pasado el ecuador de las fiestas, a las txupineras y pregoneros, de Ongi Etorri Errefuxiatuak y del colectivo de pensionistas, les queda cuerda para rato

AZAHARA GARCÍABARAKALDO.

Los 'Cármenes' de Barakaldo avanzan hacia la recta final. Durante estos días festivos, las pregoneras de la coordinadora de Jubilados, jubiladas y pensionistas del municipio y los txupineros de Ongi Etorri Errefuxiatuak no han parado ni un solo segundo. Han asistido «a todos los actos que hemos podido», asegura Adela Maza. Con 82 años, esta vecina fabril está siendo la más activa de todos sus compañeros pensionistas. «Si le das la vuelta a mi edad se te queda en 28», bromeó.

Hasta con la espuma de los niños se han atrevido las máximas autoridades de las fiestas que no olvidan su labor reivindicativa durante estos días. «Somos conscientes de la oportunidad de visibilidad que se nos ha dado ofreciéndonos el honor de ser txupineros», agradeció Patxi Guerrero, de Ongi Etorri Errefuxiatuak. Esta experiencia arrancó el pasado sábado, primer día festivo. Los representantes de ambas plataformas aseguraron no haber sentido nervios a la hora de leer el pregón y encender la mecha que dio inicio a las fiestas. «Me concentré en las caras de mi gente y estuve muy tranquila», afirmó Marisa Tercilla, encargada de dar fuego al cohete.

De todos los actos a los que están asistiendo destacan la visita que hoy realizan a los niños ingresados en el hospital de Cruces. «Queremos trasladarles la alegría de las fiestas para que su esperanza no decaiga», afirmó Guerrero. Para llegar al máximo número de actividades posibles, los dos colectivos se van turnando. «Cuando te dicen que vas a ser el txupinero de las fiestas quieres llegar a todo, pero la realidad es bastante más complicada», arguyó Maza.

Respeto e integración

Para una mejor organización, las pensionistas cuentan con la ayuda inestimable de Manolo Sánchez que les mueve con el coche por toda la localidad. «Andando es imposible estar a tiempo en los sitios», declaró el oficioso chofer.

Más allá de dar visibilidad a las causas que defienden. Tanto las pregoneras como los txupineros también quieren «lanzar al mundo una buena imagen de Barakaldo». «Para que eso ocurra tiene que haber seguridad», declaró rotunda Karla Luna, de la plataforma que trabaja con personas refugiadas. «No podemos olvidar que en estas fiestas y ha habido una agresión y eso no se puede consentir», añadió la pregonera Adela Maza.

Ambos colectivos insistieron en la necesidad de que el recinto de fiestas sea respetuoso e integrador con todas las personas que asisten estos días a Barakaldo a divertirse.