El detenido por quemar 35 ambulancias se quejaba de que sus cabras «no podían pastar»

Imagen del incendio provocado el 12 de mayo que calcinó treinta ambulancias y dañó otras cinco./E. C.
Imagen del incendio provocado el 12 de mayo que calcinó treinta ambulancias y dañó otras cinco. / E. C.

El hombre, que quedó ayer en libertad con cargos, se presentaba desnudo en la base y empezaba a insultar a los trabajadores

David S. Olabarri
DAVID S. OLABARRI

Las primeras hipótesis apuntaban al conflicto laboral como la causa del incendio provocado que el pasado 12 de mayo destruyó por completo treinta ambulancias y provocó serios desperfectos a otras cinco. En total, ardió el 22% de la flota. Incluso el Departamento vasco de Salud no dudó en condenar el «sabotaje» de Arrigorriaga, que enmarcó en la tensión provocada por el cambio en la firma adjudicataria que se encargaba de la red de traslados de pacientes no urgentes. El ataque, de hecho, se produjo apenas unas horas antes de que Ambuibérica, una firma vallisoletana, asumiera la gestión de este servicio público.

Sin descartar otras posibilidades, la investigación de la Ertzaintza pronto empezó a apuntar en otras direcciones. En concreto, a un individuo que vive con una mujer en una chabola situada a apenas 50 metros del polígono industrial Atxukarro, en el que se desató el incendio a las 5 de la madrugada. Se trata de la misma persona que fue detenida por la Policía vasca el pasado martes por su supuesta relación con el sabotaje, tal y como adelantó EL CORREO, y que ayer quedó en libertad con cargos tras prestar declaración ante el juez en Bilbao. De hecho, fuentes de la empresa revelaron que el acusado de la quema se encontraba ya ayer «merodeando» otra vez por la base de la compañía vallisoletana. En caso de ser condenado, podría tener que hacer frente a una indemnización millonaria en concepto de responsabilidad civil.

Regadera, paños y neceser

La primera inspección de las inmediaciones del polígono ya permitió encontrar varios objetos que, se sospechaba, habían sido utilizados en el incendio. Se halló una especie de regadera, unos paños y un neceser. La Ertzaintza seguía pensando que podría tratarse de un sabotaje vinculado a un conflicto laboral. Pero pronto empezaron a aclararse las cosas. La única duda, de hecho, era si el supuesto autor del ataque había actuado solo o había podido ser inducido a ello. En principio, parece que actuó solo. «Sabíamos que no podía tratarse de un problema laboral. Los trabajadores ni siquiera formaban parte todavía de la compañía», insistió ayer a este diario Carlos Magdaleno, presidente ejecutivo de Ambuibérica.

Fuentes de los trabajadores explican que el detenido ya había tenido «problemas» con algunos empleados de la empresa desde el primer momento. Según destacan varias fuentes, el individuo se había quejado de que, desde que estaban las ambulancias allí, sus cabras «ya no podían pastar» libremente por el polígono. Otras fuentes aseguran que también les había pedido permiso para poder engancharse a su corriente eléctrica. Y subrayan que, dos días después del incendio, el hombre se empezó a presentar en la base «desnudo», o vestido únicamente con un chaleco reflectante, y se dedicó a «insultar» a los trabajadores. «Algunas trabajadoras del turno de noche estaban asustadas por si se encontraban a este individuo», aseguran fuentes de USO, el sindicato mayoritario en el sector.