La despedida del concejal Barkala: «Adiós, capitán»

Barkala es despedido por el equipo de gobierno municipal y por la oposición, ayer en el Ayuntamiento de Bilbao./Luis Ángel Gómez
Barkala es despedido por el equipo de gobierno municipal y por la oposición, ayer en el Ayuntamiento de Bilbao. / Luis Ángel Gómez

Deja el Ayuntamiento de Bilbao, donde ha desarrollado distintas responsabilidades durante 27 años

Luis López
LUIS LÓPEZ

Es normal que a la madre de Ricardo Barkala se le escapase alguna lagrimilla porque lo que ayer se dijo de su hijo fue bonito.

Ocurrió en el Ayuntamiento de Bilbao durante el pleno extraordinario en el que se oficializaba la renuncia del concejal de Obras y Servicios, el primer teniente de alcalde, el presidente del Consorcio de Aguas, el presidente del Museo Marítimo y el presidente de la junta administrativa de la plaza de toros. Todo eso era Barkala hasta el día de ayer. Hoy es el presidente del Puerto de Bilbao.

«Me hubiera encantado que no te hubiesen ofrecido ese puesto» en sustitución de Asier Atutxa, le dijo el alcalde. Juan Mari Aburto no se ahorró elogios para un hombre con el que compartió responsabilidades no sólo en el Ayuntamiento, sino también en el Gobierno vasco. «Hoy es un día raro, extraño, un día de esos que me gustaría no tener que vivir. Un día difícil». Porque «hoy se marcha una persona querida, importante, un amigo. Pocas personas conocerán el Ayuntamiento de Bilbao mejor que Ricardo».

En una entrevista publicada la semana pasada en este periódico Barkala agradecía al alcalde su generosidad por dejarlo marchar en un momento tan delicado, a nueve meses de las elecciones municipales, y con un montón de proyectos pendientes de culminar. «No quise ser egoísta», dijo Aburto ayer. «Fue un mal trago para mí, pero no podía condicionar tu decisión, cortarte las alas». Al fin y al cabo, el ya exconcejal, en su calidad de capitán de la Marina Mercante, encuentra en el Puerto un destino que le viene como anillo al dedo. Una oportunidad que no podía dejar pasar. Y, además, un lugar que tiene una relevancia fundamental para el futuro de la ciudad y de todo Euskadi como generador de actividad económica.

Así que en el pleno de ayer las agrias disputas habituales fueron sustituidas por la emotividad. Y no sólo el equipo de gobierno, sino la oposición en pleno, dedicó al exteniente de alcalde una ovación en presencia de su familia, que también acudió a la cita.

Entre cuatro

Barkala, por su parte, miró hacia atrás y sintió un poco de vértigo. «Ha sido un cuarto de siglo de actividad profesional en el Ayuntamiento de Bilbao», tiempo en el que desempeñó distintas responsabilidades. Tantas que sus actuales competencias serán repartidas entre cuatro concejales diferentes. Además, el propio alcalde se involucrará de manera más estrecha en ciertos asuntos. Hay que tener en cuenta que entre los proyectos que capitaneaba el actual presidente del Puerto está la apertura del canal de Deusto o el soterramiento de Termibus, obras llamadas a tener una relevancia fundamental en el futuro de la ciudad.

Barkala repartió agradecimientos entre el equipo de gobierno, la oposición, los funcionarios y, sobre todo, los vecinos de Bilbao. «Siempre he querido ayudar».

Luego, cuando todos se iban, alguien le dijo, «adiós, capitán»... Pues sí, un buen titular.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos