El agua de la ría pasará bajo el puente de Frank Gehry a finales de septiembre

Las obras que convertirán la península de Zorrozaurre en una isla están a punto de concluir. /Roberto Arnáiz
Las obras que convertirán la península de Zorrozaurre en una isla están a punto de concluir. / Roberto Arnáiz

La obra para abrir el canal de Deusto, que convertirá en isla a Zorrozaurre, afronta su recta final y concluirá completamente en octubre

Luis López
LUIS LÓPEZ

En septiembre de 1968 el canal de Deusto comenzó a funcionar como dársena portuaria. En realidad, era la certificación de un fracaso, porque no se había podido completar la obra que separaría definitivamente Zorrozaurre del continente, la que convertiría la península en isla. Faltaban 400 metros.

Ahora, justo medio siglo después, aquel plan diseñado en el aún más lejano 1929 para solventar los problemas de navegabilidad de la ría se hará realidad. En la segunda quincena del mes que viene, al fin, el agua de la ría pasará bajo el puente de Frank Gehry, según las previsiones del concejal de Obras, Servicios, Rehabilitación Urbana y Espacio Público, Asier Abaunza. Ocurrirá en algún momento durante la pleamar, y supondrá un momento histórico muy largamente esperado. Eso sí, la apertura total del canal y la conclusión de las obras llegará en octubre, tal y como estaba previsto en la última estimación.

Hay que tener en cuenta que la peripecia vital de esta gran obra que pretende ser uno de los hitos para el nuevo Bilbao nunca ha sido fácil. Ni en sus inicios, ni en esta última etapa, ya que arrancó con dos años de retraso. De hecho, esta operación figuraba como el proyecto estrella en los presupuestos presentados en noviembre de 2016.

En la práctica, la próxima apertura del canal de Deusto mejorará la fluidez de la ría y reducirá el riesgo de inundaciones. Pero es que, además, su significado simbólico es enorme. Porque si algo define el futuro de Bilbao es Zorrozaurre, donde el Ayuntamiento tiene puestas grandes esperanzas como 'isla del talento', 'isla de la innovación'... En un 'Botxo' con una limitadísima disponibilidad de suelo, la rehabilitación de esta lengua de tierra va a suponer una inyección de actividad y un escenario donde cimentar las próximas décadas.

Un espacio para todo

Hará falta tiempo, muchos años, para que ese espacio se convierta en un entorno en el que convivirán usos residenciales con otros industriales (siempre vinculados al sector tecnológico) o docentes (como la universidad del videojuego, Digipen; As Fabrik, de la Universidad de Mondragón; o Tknika...). Pero el camino ya está iniciado. De hecho, el año que viene está proyectado que esté funcionando un nuevo viaducto que, en este caso, unirá la isla con la calle Islas Baleares, en San Ignacio. La obra ya ha arrancado y en estos momentos los operarios realizan labores para afianzar el subsuelo para evitar que en el futuro haya problemas de asentamiento.

 

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