Rioja Alavesa, diferenciarse para sumar

Muchos viticultores y bodegueros están dispuestos a asumir el reto de gestionar una Denominación de Origen propia integrada en la calificada Rioja

Rioja Alavesa, diferenciarse para sumar
José Antonio Suso
JOSÉ ANTONIO SUSO

Los tonos rojizos asoman. La actividad de vendimiadores, tractores y bodegas se acelera hasta el frenesí para cosechar unas uvas -este año de extraordinaria calidad- que llenarán los depósitos y fermentarán el buen vino que beberemos los próximos años. Son los sonidos que anuncian el comienzo de la vendimia para recoger el fruto de un año de trabajo. El compás de la base económica de Rioja Alavesa.

Hoy celebramos una nueva Fiesta de la Vendimia, en esta ocasión en Baños de Ebro. Éxito asegurado de visitantes que degustarán vinos de todos los municipios de Rioja Alavesa, parecidos pero no iguales. Reconozco que me gustaría estar celebrando la Fiesta de la Vendimia de la Denominación Rioja Alavesa, como ocurre a poco más de 300 kilómetros de esta comarca. Cuanto más reflexiono, menos entiendo que éste sea un deseo imposible.

Rioja Alavesa tiene unas características de suelo, situación climática, disposición y orientación de los viñedos, además de una tipología de viticultura, que la convierten en una zona reconocible y diferenciada de otras zonas productoras de Rioja. Entendidos en la materia defienden esta diferenciación que, irracionalmente, parece imposible materializar. Muchos viticultores y bodegueros de Rioja Alavesa están dispuestos a asumir el reto de gestionar una Denominación de Origen propia, integrada en la calificada Rioja, en la que puedan tomar decisiones sobre las variedades de uva a cultivar, producción, etiquetado o comercialización.

El sentido común nos anuncia que en los próximos años debiera existir la posibilidad de celebrar esa fiesta de la Denominación propia de Rioja Alavesa. Sin embargo, la Denominación Rioja se empeña en tomar decisiones centralizadas y uniformadoras para intentar acabar con cualquier atisbo de diferencia. A la postre, esa diferenciación en los modos de producir y elaborar vinos es lo que enriquece una comarca.

Ejemplo de esa homogeneidad es la resolución de ampliar el 9% los rendimientos de uva para esta campaña de un modo generalizado. Para todos. Una decisión criticada por el diputado general de Araba porque chocaba con el concepto que maneja una importante cantidad de agricultores y bodegueros de Rioja Alavesa, quienes buscan equilibrar la producción en búsqueda de mayores calidades. Si consideramos que en los dos últimos años han caído las ventas, parece que la prioridad debería ser recuperar la comercialización para no acumular más stocks en las bodegas.

Pues bien, el gerente del Grupo Rioja, mi apreciado Íñigo Torres, persona a la que respeto y con quien compartí trabajo durante cuatro años en el Consejo Regulador de la DO Rioja en representación del Gobierno Vasco, criticó en un artículo de prensa la opinión del diputado general, el máximo responsable institucional de Araba, acusándole de populista y de ir en contra del 80% del Consejo. Juicio de valor que sólo puede ser fruto de la pereza intelectual. El diputado general defendió la visión predominante en Araba, hizo suyas las críticas de muchos viticultores y vinicultores alaveses que, aún siendo minoría dentro del Consejo del Rioja, también se la juegan con las decisiones que se tomen respecto a sus viñedos. Defender las minorías, que son mayoría en Álava, no forma parte del populismo y menos si lo hace el máximo responsable institucional de ese territorio.

La creación de una Denominación propia de Rioja Alavesa (dentro de las DOC Rioja) supondría rentabilizar la organización de lo más cercano sin depender de decisiones que, no por ser mayoritarias, resultan beneficiosas para todas las personas que tienen en la uva su forma y medio de vida en Álava.

Desde Rioja Alavesa seguiremos trabajando en ello, que nadie lo dude. A perseverantes nadie nos va ganar.