«Va a quedar un Rosario de cine»

El equipo de la película, encabezado por Calparsoro, en una de las visitas al museo./Blanca Aguillo
El equipo de la película, encabezado por Calparsoro, en una de las visitas al museo. / Blanca Aguillo

La productora de 'El Silencio de la Ciudad Blanca' financiará doce nuevas piezas para la colección del museo de los Faroles a cambio de rodar en el espacio

Ramón Albertus
RAMÓN ALBERTUS

El silencio, roto solo por los rezos repitidos, las coloridas vidrieras y los juegos de luces que provoca una de las escenas más tradicionales de Vitoria se plasmará también en la gran pantalla.

Mañana comienza el rodaje de 'El Silencio de la Ciudad Blanca', dirigido por Daniel Calparsoro, con el registro de tomas generales de la procesión de los Faroles («si no llueve»), que sale a las diez de la noche, tras una primera grabación de la bajada de Celedón. La adaptación de la novela de Eva García Sáenz de Urturi no solo convertirá en un escenario de película a la capital alavesa hasta mediados de septiembre, sino que sirve como «empujón» para renovar el patrimonio artístico del museo de los Faroles.

Todo surgió a raíz del interés de la productora cinematográfica -Atresmedia Cine y Rodar y Rodar- en grabar en el edificio de la calle Zapatería y recrear la procesión de los Faroles. «Como condición queríamos una contraprestación con un significado importante, además de que se respetara la colección», cuenta Ricardo Sáez de Heredia, abad de la cofradía de la Virgen Blanca. Finalmente se acordó la «donación» de una cuantía económica destinada a realizar doce nuevos faroles para completar la colección del Rosario. Se trata de aumentar el tesoro del museo que en la actualidad cuenta con 271 piezas de vidrio policromado. Son las mismas que portan los cofrades en la procesión de los Faroles que se celebra cada 4 de agosto.

El dinero aportado por la productora servirá de esta manera para financiar la talla de unas piezas que todavía no están diseñadas y se prevé que se puedan ver en 2019. «Va a quedar un Rosario de cine», bromeba la junta de la cofradía. «Es importante para terminar la colección. Los faroles serán pentagonales siguiendo el modelo de la carroza de los 'Misterios luminosos' y queremos que los diseñe un artista vitoriano».

Durante los últimos meses, la junta de gobierno de la cofradía de la Virgen Blanca y el equipo de producción de la película han mantenido media docena de reuniones y en algunas han contado con el departamento de Promoción Económica del Ayuntamiento de Vitoria. Además de acordar el desembolso de una cuantía económica para renovar el rosario, unos 60 cofrades -mañana salen alrededor de 420- participarán como figurantes en la recreación del propio desfile religioso que tendrá lugar el 31 de agosto, cerca de la escalinata de la iglesia de San Miguel. Unos días antes se rodará otra de las escenas de esta intríga policial -«no se puede desvelar quien participa»- en el interior del museo, un espacio reservado para diez horas de grabación.

Entre las preocupaciones de la junta de la cofradía de la Virgen Blanca estaba saber que el guion no incluía ningún trato degradante. Estas dudas se resolvieron con la firma de un acuerdo donde se especifíca que la cinta no contiene ninguna ofensa a la religión. «Hemos tenido la tranquilidad de que no afectaba a nuestras ideas», cuenta el abad.