
LOS DATOS
Binke llegó a Navarra hace tres años, en compañía de sus padres, que trabajan como jornaleros en la agricultura. En Cintruénigo siguió jugando al fútbol y se integró en la estructura del equipo local, el Cirbonero, convenido de Osasuna.
Sus evoluciones llamaron la atención del club rojillo, que lo incluyó en el listado de jugadores que tomó parte en el último torneo de Canal +, en el que anotó tres goles.
El Osasuna se interesaba por el jugador y, de hecho, llevaba meses negociando con la familia de Binke. Sin embargo, un técnico de Lezama, Koldo Asua, le vio jugar con la selección navarra y, tras un breve seguimiento por parte de los ojeadores de la comunidad, recomendó su inmediato fichaje, operación que se cerró hace dos días.
La familia de Binke tenía más ofertas. La Real Sociedad y el Zaragoza se habían unido al interés por el jugador. Con las propuestas sobre la mesa, el padre del muchacho se decidió por el Athletic, al entender que la oferta deportiva y educativa que le ofrece el club rojiblanco es la mejor de todas.
Binke es un jugador alto, fibroso, delgado y con unas piernas largas. «Recuerda a Julio Salinas», indicó ayer un entrenador que le ha visto jugar muchos partidos.








