El Correo

El PNV afianza su poder en Bizkaia

  • EH Bildu se mantiene como segunda fuerza aunque pierde dos escaños por la irrupción de Podemos, que pasa factura al PSE

El PNV ha revalidado su hegemonía en Bizkaia con el 42% de los votos, el mejor resultado de las últimas citas electorales. Tras el revés que sufrió en las generales de junio al quedar por detrás de Podemos, ha vuelto a demostrar su poderío y se mantiene a gran distancia de sus rivales. Más de 230.000 ciudadanos han dado su confianza a los jeltzales, que enviarán al Parlamento vasco a 12 de los 25 representantes que eligen los vizcaínos. Se acercarían por tanto a la mayoría absoluta en un territorio donde la segunda fuerza sigue siendo EH Bildu, aunque ha perdido dos parlamentarios en su pugna con Podemos por captar al electorado de izquierdas. El partido morado irrumpe en tercera posición desplazando al PSE, que encaja el peor resultado de la noche, mientras el PP se mantiene en último lugar.

Conocido el arraigo del PNV en Bizkaia y la movilización de los electores en las autonómicas, la principal incógnita de la jornada electoral, donde la participación descendió al 62%, era el segundo puesto. EH Bildu y Podemos empataron a escaños –cuatro cada no– aunque la coalición soberanista le adelantó en votos y hasta casi el final del recuento acariciaba el quinto representante. La izquierda abertzale cede terreno respecto a los comicios de 2012 pero se recupera tras el varapalo encajado en las generales de junio, cuando quedó relegada al último lugar entre las cinco fuerzas con representación.

Esta vez el mayor golpe lo ha encajado el PSE, que pasa de cinco a tres diputados y pierde siete puntos en porcentaje de voto. En los dos municipios donde tiene la alcaldía, Portugalete y Ermua, ha ganado con claridad el PNV, que se impone en todas las plazas fuertes del territorio. Si en las anteriores autonómicas su hegemonía en Bizkaia fue indiscutible con un 38% de los votos, el 42% alcanzado ayer se recordará como uno de sus primeros registros. Frente a su contundente victoria, Podemos ha visto rebajadas sus expectativas tras el aluvión de votos que cosechó en las pasadas generales en la margen izquierda y municipios como Basauri, Erandio o Galdakao, donde ahora tienen que conformarse con el segundo o tercer puesto.

Si la irrupción de las siglas moradas en el Parlamento vasco ha pasado factura al PSE, el perfil moderado de Urkullu y su mensaje de estabilidad han calado más allá del espectro nacionalista. En su rotundo éxito también ha influido la captación de votantes socialistas y del PP, que cierra la representación de los vizcaínos con dos parlamentarios tras perder uno respecto a los comicios de 2012. Como se esperaba, Ciudadanos no ha conseguido representación por Bizkaia, aunque el mensaje del voto útil que han lanzado los populares al electorado no nacionalista tampoco ha impedido su retroceso.