El Gordo de 'El Niño' repite por cuarta vez íntegro en Bilbao

Vecinos de Arangoiti celebran su suerte./Yvonne Fernández/Luis Ángel Gómez
Vecinos de Arangoiti celebran su suerte. / Yvonne Fernández/Luis Ángel Gómez

El primer premio, el 05685, deja 100 millones al venderse entero en una administración de Deusto y un bar de Arangoiti

MARÍA JOSÉ CARRERO y LEIRE PÉREZ

El número 05685 suena de maravilla. Sobre todo en Bilbao, donde no se va a olvidar esta combinación de cifras que ha inundado de millones la ciudad y, en particular, dos de sus barrios. En Deusto y Arangoiti, el Niño ha dejado un reguero de 100 millones. Es la cuarta vez que toca este sorteo de forma íntegra en la villa. Los Reyes Magos esta vez han querido dejar una buena propina en su 'visita' a las administraciones bilbaínas. Eso sí, hasta el año 2000 los sorteos no se celebraron coincidiendo con el día de Reyes.

Por ejemplo, la última vez que una lluvia de premios cayó sobre Bizkaia fue el 3 de enero de 1981. De aquella el premio se repartió en pesetas. La administración número 8, la histórica Azcarreta, situada en el arenal repartió más de 4.000 millones de euros. La cuantía recorrió media Bizkaia de mano de un vendedor ambulante que portaba el número 69713. Burceña, Cruces, Sestao, Ortuella, Basauri... la Margen Izquierda fue la más agraciada.

El lotero era Isauro de Dios, conocido como´el cojo´. Precisamente fue el encargado tres años antes, en 1978, de repartir el 52775, premiado con 2.500 millones de euros. El montante fue vendido en la administración de la calle La Cruz, en pleno Casco Viejo, pero llegó hasta otros barrios como Olabeaga y Santutxu. También viajó a Santurtzi y Gernika. El primer premio repartido íntegramente en Bilbao sería el de la rifa de 1969. Fue la que generó un mayor entusiasmo debido a las miserias de la Dictadura,ya que en la villa se amontonaron de repente 400 millones de las antiguas pesetas. La suerte cayó en la administración número 3 de la calle Astarloa. Fue también un establecimiento hostelero, en aquella ocasión ´Peñalmar´de Labayru, el responsable de que los bilbaínos volvieran a tener ilusión.

Ayer la suerte fue sobre todo para Tomás Sarasola, dueño del bar Ziortza del barrio de Arangoiti, un establecimiento que reserva este número desde hace 19 años para venderlo entre sus parroquianos. Se llevó 133 -a razón de 200.000 euros cada uno- de los 500 décimos repartidos ayer sábado del 05685, agraciado con el primer premio de la Lotería Nacional, que se han vendido íntegramente en la administración número 19 de la villa, ubicada en la avenida Lehendakari Agirre y propiedad de Juan Elejalde, exdirectivo del Athletic.

Elejalde se acostó el viernes con un pálpito. «Le dije a mi mujer que creía que iba a tocar... y, mira tú por dónde... », comentaba ayer todavía sin terminar de creérselo. La noticia le pilló en casa de sus suegros, mientras abrían los regalos de Reyes. «Tenía un montón de llamadas pero no entendía por qué. Una de ellas era del Organismo de Loterías, hasta que me di cuenta...», contaba la multitud arremolinada junto a su local. El, que no bebe nunca, ayer no dudó en brindar con cava.

Al comprobar que las diez series del Gordo habían salido de su casa, pensó inmediatamente en su madre, lotera durante medio siglo en la plaza de los Urrutia. «En los años 60 repartimos el primer premio de la de Navidad; recuerdo que salí en la portada de EL CORREO», detallaba Elejalde. Aseguró que él no jugaba cantidad alguna en el número agraciado, lo que no era impedimento para expresar una gran alegría «por haberlo repartido entre los vecinos de Deusto. Aquí al lado vive el alcalde, no sé si le habrá tocado...», bromeaba.

El exdirectivo del Athletic tardó en descorchar las botellas. No por racanería, sino porque quería esperar a que llegara Guillermo Moles, el empleado de la administración, que estaba de camino. Moles y su esposa, Mónica, venían desde la localidad cántabra de Treto. «Me he enterado de que había tocado cuando estaba en la ducha. Todavía me tiemblan las piernas y eso que soy muy tranquilo», decía nada más apearse del coche. Y no es para menos: por sus manos han pasado 100 millones. Además, le tiene apego al 05685 «porque es uno de esos números de toda la vida. Cuando empecé a trabajar aquí ya estaba», decía y en ningún momento se lamentó de no llevar ni un euro correspondiente a la afortunada mezcla de guarismos.

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Sonrisas delatadoras

Mientras Guillermo bañaba con cava a los congregados -muchos de ellos con décimos premiados, aunque aseguraban lo contrario con unas sonrisas de oreja a oreja muy delatadoras-, a dos kilómetros, en Arangoiti, nadie era capaz de disimular. Es lo que tiene vivir en un barrio en el que se conoce todo el mundo: por mucho que llueva, la gente no se queda en casa cuando hay algo que celebrar. Y ayer, aunque caía a cántaros, había que festejar una riada de 26,6 millones, así que los vecinos se agolpaban en el Ziortza. ‘Tommy’, que así llaman a su dueño, asumió su papel protagonista, pero por poco tiempo. A la vez que abría botellas de espumosos, relataba que todas las semanas compra el 05685 para 48 abonados. Para el sorteo de ayer adquirió 140 décimos, de los que vendió 133. «Los millones están muy repartidos porque hay billetes compartidos hasta por siete personas». Dicho esto, ‘Tommy’ echó la persiana y se bajó a Deusto para abrazarse a Elejalde y Moles.

En Arangoiti se quedó su clientela, entregada por completo a la celebración, porque entre brindis y brindis hasta se bailó la conga. Pero también hubo tiempo para las lágrimas, claro que de emoción. Es el caso de María Luisa Valbuena, propietaria de ‘El Rincón’, un bar contiguo al que repartió la suerte. Los 160.000 euros que va a percibir de su décimo -una vez descontado el 20% que se lleva Hacienda- le vienen de perlas «para terminar de pagar el local». Muy cerca, Garbiñe, ya metida en años, se sentía de lo más dichosa. «Llevo mucho tiempo en paro y vivo de la RGI, así que este dinero me viene...»

Dicen -y Pablo Alborán lo canta- que la suerte es una dama esquiva y caprichosa. En Arangoiti, un núcleo residencial humilde que trepa por la ladera del monte Banderas, desde ayer no opinan lo mismo. La suerte se les ha puesto de cara a muchos de sus vecinos, tanto que nadie se percató de que a ratos diluviaba. «Somos un barrio obrero. Este dinero que ha caído nos viene bien a todos, aunque sea un pellizquito», decía Begoña García.

A la lotería del día de Reyes le gusta Bilbao y Bizkaia. La capital vizcaína es la tercera ciudad española, por detrás de Madrid y Barcelona, en la que más veces ha caído el premio Gordo del primer sorteo del año. Pero el regalo de dinero de este año es excepcional. El primer premio enterito para la ciudad. Ayer diluviaba, pero el Niño se quiso mojar.

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