Los fiscales intensificarán la inspección en los centros vascos de menores tras los crímenes de Bilbao

Javier Huete./Rafa Gutiérrez
Javier Huete. / Rafa Gutiérrez

El Fiscal de Menores del Tribunal Supremo, Javier Huete, alerta del incremento de «la intensidad de la violencia» en ciertos delitos cometidos por adolescentes

ELCORREO.COM

Los fiscales vascos intensificarán sus visitas de inspección en los centros de menores de Euskadi, tras los sucesos violentos de Bilbao que han acabado con la muerte de las víctimas, como el crimen de los dos octogenarios o el fallecimiento del exfutbolista de Amorebieta Ibon Urrengoetxea tras ser asaltado en el centro de la capital vizcaína. El Fiscal de Menores del Tribunal Supremo, Javier Huete, ha alertado del incremento de la intensidad de la violencia «gratuita» en ciertos delitos cometidos por menores, que resulta ser algo «generalizado» a su juicio.

En una entrevista concedida a Radio Euskadi, Huete, que coordina a los fiscales de Menores de todo el Estado, cree que, ante estos hechos sucedidos en Bilbao, es necesario «hacer autocrítica de todo el sistema». A su juicio, «el hecho de que haya reincidencia o comisión de hechos delictivos es una circunstancia que habrá que analizar. También por qué están llegando estos chicos a la delincuencia y una revisión de por qué, en determinados casos, chicos que están ya tutelados por la entidad pública o siguiendo medidas correctoras impuestas por sentencia judicial, en un momento están fuera del control directo de la entidad correspondiente».

Así, según ha anunciado, en la comunidad autónoma se van a intensificar las visitas de inspección a los centros, así como el control de los expedientes que en ese momento estén llevando cada uno, «buscando la mayor efectividad». «Los fiscales de menores de Bilbao me comunicaron ayer que revisarán la forma de actuación, actualizarán su programa de visitas de inspección a los centros para tener un control directo y, además, revisarán los expedientes para ver por qué algunos de estos chicos, que están en estos momentos con alguna medida, no están localizados y qué es lo que se está haciendo por los responsables, sean de la entidad pública, sean policiales para su localización y puesta, de nuevo, bajo la tutela de la entidad correspondiente», ha señalado.

En este sentido, ha recordado que la Fiscalía de Menores tiene un programa de revisiones de centros, de visitas de inspección a los centros, y se tienen que llevar a cabo cada cierto tiempo. «Es lo que se está actualizando para que las visitas se realicen y se tenga un control más directo por si acaso, en algún caso, ha habido una disfunción que haya que corregir», ha dicho.

Violencia de mayor intensidad

En la evolución de los delitos cometidos por menores, Javier Huete ha apuntado que hay algunos que están aumentando y otros incluso se reducen. «Lo que sí se ha detectado, y eso es expuesto por Fiscales de Menores de todas las provincias, es que en determinados tipos de delitos la actuación violenta se ha detectado con mayor intensidad. Hay delitos de lesiones, de acoso, en los que sí se ha detectado ese repunte y se ve que la violencia parece como un elemento muy determinante», ha subrayado.

Hay que preguntarse, a su jucio, «por qué estos chicos están actuando, cuando se comete un hecho delictivo, con una violencia que es gratuita», que es «innecesaria».

«¿Cómo estos chicos son capaces de interiorizar que la violencia que pueden ejercer es desproporcionada o no la valoran si quiera como desproporcionada?. Es lo que nos tiene que preocupar y no es un problema solo de los chicos, sino que afecta a cosas que se vienen arrastrando desde atrás», ha considerado.

En este sentido, se ha referido a «un nivel educacional deficitario en un entorno social complejo y un entorno familiar desestructurado en la mayoría de los casos». «Todo esto implica una interacción de muchas instituciones, personas y entidades que tenemos que reflexionar y buscar vías para poner un freno, atacar ese elemento de raíz, que es lo que eliminará la consecuencia, que es la violencia en la actuación de estos chicos», ha destacado.

Para el Fiscal de Menores del Tribunal Supremo, la familia es «el primer eslabón» en la «introducción de valores cívicos de respeto que está fallando». Y precisamente ha recordado que los tipos delictivos que están aumentando es «la violencia filioparental» y «ahí no hay distinción» de clases ni se produce solo en familias desestructuradas. Ahí la violencia se está presentando por una baja tolerancia de los chicos a la frustración, por una sociedad absolutamente permisiva en la que todo tienen que obtenerlo inmediatamente, y ellos creen que solo tienen derechos y no obligaciones», ha indicado.

Javier Huete considera que en Otxarkoaga tiene que haber mayor presencia policial, pero «no es la panacea de todos los males», sino que la solución tiene que venir del ámbito familiar y educativo, por ejemplo. Además, cree que en el entorno de lo menores, en muchas ocasiones, no ha habido «un mínimo principio de autoridad», que no es «autoritarismo».

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