La casona veraniega del siglo XVIII situada en el número 1 de la calle El Olivo ya está rehabilitada -espera a la revisión técnica y la licencia de primera ocupación-. Al bloque que se construye en el número 32 de Los Hornos, en el corazón del Casco Viejo, le quedaría, al menos, un mes más. Son los dos inmuebles que albergarán las nueve viviendas destinadas a sectores de población con importantes limitaciones económicas. Los candidatos saldrán de una lista elaborada por el departamento de Servicios Sociales del Ayuntamiento. Pero aún se desconoce en qué condiciones podrán optar a ellas.
Porque el contexto actual nada tiene que ver con el que se daba en 2007, cuando la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (Viranda) obtuvo la primera de las licencias de construcción. El procedimiento arrancaba en aquel momento con una idea muy concreta: la venta a unos precios que se movían en la horquilla de los 63.000 a los 91.000 euros -una de las calles llegó incluso a presupuestarse en 39.000-. Apenas unos meses después se abrió una lista de solicitantes. Y 66 familias cumplían con las condiciones a fecha 31 de octubre de 2007.
En junio del pasado año el Ayuntamiento -con las viviendas aún inacabadas- se comprometió a revisar esa lista. Y fue entonces cuando se aseguró que había que replantearse la fórmula para dar salida a las viviendas. El alquiler aparecía como la opción más factible a la vista de la política de restricción del crédito que mantienen las entidades financieras. Con la venta se exigía a los candidatos un mínimo de 6.707,40 euros de ingresos con máximos variables por número de miembros en la unidad familiar (entre 19.055 euros y los 23.617,60).
Tanto la responsable de Servicios Sociales, Conchi Ortega, como el alcalde Fernando Campo estarían a la espera de una reunión con José Luis Ventosa, jefe territorial de Fomento, para ver las opciones que existen con una promoción que cuenta con la cobertura económica de la administración regional. Sea alquiler o venta, al formar parte de un régimen especial de VPO, estas viviendas solo pueden tener el destino social para el que han sido concebidas.