La Policía Local vuelve a hacer una redada en un «bar de droga» medio año después

Un policía local registra los baños de un bar de Vitoria. / Rafa Gutiérrez

Agentes requisan una piedra de hachís a un camarero del «mayor punto de venta» de esta droga en Zaramaga «desde hace años»

DAVID GONZÁLEZ

La Policía Local ha vuelto a entrar en un bar «especializado en la venta de droga». Sucedió la noche del lunes. El operativo se saldó con un detenido. Se trata del camarero, un varón de 34 años y origen magrebí, acusado de tráfico de sustancias estupefacientes. Llevaba consigo una pieza de hachís. Antes, dos supuestos clientes suyos habían sido interceptados con otros trozos de esta droga. El presunto vendedor -con dos arrestos a cuestas por idéntico motivo y en el mismo enclave- pasó la noche en comisaría y ayer le pusieron a disposición del juzgado de guardia, Instrucción número 3. Salió en libertad con cargos.

Hasta aquí lo habitual en este negociado si no fuera porque se trata de la primera operación de este tipo por parte de la Guardia urbana «en los últimos seis meses», según los propios partes oficiales de este cuerpo y fuentes de la comisaría de Aguirelanda. Hay que remontarse hasta abril para hallar otra redada de similares características, también en este inmueble señalado como «el mayor punto de venta de hachís de Zaramaga desde hace años», según agentes especializados.

Tanto la Guardia urbana -lastrada por la falta de efectivos- como la Ertzaintza tienen ‘registrados’ una veintena de locales sospechosos de despachar droga en Vitoria. Principalmente vendería hachís o cannabis y, en menor medida, cocaína.

Preguntado ayer sobre esta circunstancia, el equipo de gobierno local solicitó «más tiempo» para responder a las causas de este ‘impasse’. A principios de este mismo año, por ejemplo, operativos como el lunes en este ‘bar’ de Zaramaga eran «continuos».

«Esto es un no parar»

Esta circunstancia no ha pasado desapercibida para los vecinos del conocido establecimiento. «Ya era hora de que hicieran una redada. Antes, los responsables del negocio tomaman muchas preocupaciones. Ahora ya sólo les falta poner un cartel», ironiza un vecino. «Tenían vigías porque la Policía Local estaba todos los días encima. Al menos conseguían ahuyentar a los clientes. Desde que desaparecieron, esto es un no parar», censura otro residente.

La mayor cruzada contra esta clase de negocios ilegales se produjo a lo largo del año pasado. Destaca sobre todas ellas el dispositivo desarrollado por efectivos de la Policía Local a finales de marzo de 2016. Hubo cinco registros simultáneos que sirvieron para desarticular la banda de un supuesto traficante magrebí. Este grupo «movería un millón de euros al año» con la venta de cocaína en un conocido local hostelero del barrio de Arana.

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