El intento de hablar con los delfines

Delfines en el Delfinario de Hardewijk. /Archivo
Delfines en el Delfinario de Hardewijk. / Archivo

Los científicos intentan averiguar la manera de comunicarse con los animales gracias a los avances tecnológicos

Javier Bragado
JAVIER BRAGADOMadrid

«¿Eres el hombre que puede hablar con los peces?» La constante broma sobre el personaje de Aquaman ha llegado hasta su propia película para provocar la risa. Al fin y al cabo, la posibilidad suena a complicada a inútil. Sin embargo, fuera de la pantalla hay científicos con un vivo interés en comunicarse con los animales del mar y hay programas de inteligencia oficial en desarrollo para manejar su lenguaje a pesar de las evidentes dificultades.

El primer paso ha sido elegir al sujeto de estudio más idóneo para poner en contacto al mundo acuático con los seres humanos y los delfines han ganado el 'casting'. Tienen la suficiente capacidad intelectual y flexibilidad para el aprendizaje, pero además son más amigables que otros candidatos similares como las orcas.

«Sabemos que los delfines en cautividad son rápidos, espontáneos y excelentes con la imitación de sonidos y que pueden asociar sonidos con objetos. Sabemos que su proporción cuerpo-cerebro, que una medición física de inteligencia, es la segunda, sólo por detrás de los humanos», aseguró en 2014 la investigadora Denise Herzing, quien desde 1985 impulsa 'Proyecto Delfín Salvaje'. Ella y sus compañeros de equipo descartaron hace tiempo la posibilidad de desarrollar un traductor de palabras debido a las diferentes estructuras de comunicación entre humanos y animales pero descubrieron que los delfines podían usar un silbido especial para referirse a un tipo de alga especial o reclamar un juguete con el que los investigadores acudían a ver sus sujetos de estudio (la especie Stenella frontalis) en las islas Bahamas.

«Sabemos que tienen una flexibilidad cognitiva como especie, así que pensamos que podemos crear una herramienta con la que ellos se podrían comunicar», argumentó Herzing, quien reconoció el obstáculo que se encontraron con el abanico de matices de los silbidos. «Simplemente no hemos sido capaces de ver ese tipo de detalles del sonido de los delfines en el pasado, pero los programas informáticos lo están haciendo ahora posible», justificó a Wired UK hace unos meses. Su sistema actual, bautizado como 'Telemetría y Escucha de Cetáceos', maneja diferentes pitidos que pueden identificarse con objetos habituales en su ambiente como una tira de algas y registra los sonidos que producen los animales para 'traducir' al inglés. Recogen las señales acústicas con dos receptores acuáticos y responden con dos altavoces submarinos con silbidos que se asocian a objetos. «Quizás avancemos para construir un lenguaje artificial pero el verdadero avance sería si los delfines presentaran sus propias vocalizaciones y silbidos», se atreve a plantear en la revista Outside para aumentar la apuesta.

Inteligencia artificial

De manera paralela al experimento de Herzing, hay un proyecto en tierra firme que navega en la misma dirección. Se trata de un sistema de inteligencia artificial desarrollado por la compañía sueca Gavai AB, especializada en la traducción de lenguajes con una herramienta similar a la que está en fase de experimentación por Amazon y Alphabet para las respuestas automáticas a sus clientes. Sus programas analizan y comparan varios conceptos a través de impulsos visuales que provocan reacciones que después clasifican como respuestas emocionales. Hasta ahora, su análisis ha sido satisfactorio con 46 idiomas humanos.

Según la empresa sueca, su colaboración con el Instituto de Tecnología KTH proporcionará una traducción del lenguaje de los delfines en el año 2021. «Sabemos que tienen un complejo sistema de comunicación, pero todavía no sabemos de qué están hablando. Esperamos ser capaces de entenderlo con la ayuda de la inteligencia artificial», aventuró el profesor cofundador de la compañía Jussi Karlgren en Bloomberg.

En los tebeos Aquaman no hablaba con los delfines sino que se comunicaba telepáticamente.
En los tebeos Aquaman no hablaba con los delfines sino que se comunicaba telepáticamente.

Interrogantes

A pesar del optimismo, estos intentos de comunicación con los delfines también han sido cuestionados desde el mundo académico. Según recoge la revista Smithsonian Magazine, el investigador del 'Proyecto de Comunicación Delfín' Justin Gregg aventura que el intercambio no irá más allá de nombrar algunos objetos y descarta cualquier oportunidad de expresar conceptos o emociones. «Sabemos que son bastante buenos comprendiendo sistemas de comunicación pero no lo son a la hora de producir un lenguaje», plantea.

Por su parte, el prestigioso neurocientífico John Lilly escribió en el Wall Street Journal un ensayo en el que comparaba la posibilidad de descifrar el sistema de comunicación de los delfines con la probabilidad de descifrar un idioma extraterrestre. «Considero que los últimos 50 años nos han enseñado que es improbable que su sistema comunicación funcione como el lenguaje humano de palabras y gramática», añadió en la publicación especializada Txchnologist. Eso sí, no quiso restar ilusión a quienes sueñan con materializar la broma de Aquaman: «Mucha gente puede mantener la esperanza de que tienen un lenguaje».