Un ingeniero recupera la idea de unir Laredo y Santoña mediante un puente

Mario de Lucio posa en la explanada de El Puntal desde donde partiría el puente con destino al Fuerte de San Martín, al fondo. /ABEL VERANO
Mario de Lucio posa en la explanada de El Puntal desde donde partiría el puente con destino al Fuerte de San Martín, al fondo. / ABEL VERANO

Mario de Lucio trabaja en un proyecto que presentará dentro de un año al Gobierno regional con la esperanza de que la infraestructura se ejecute

ABEL VERANO

El ingeniero laredano Mario de Lucio ha recuperado la idea de unir Laredo y Santoña a través de un puente, un proyecto que intentó desarrollar hace ya treinta años el expresidente de Cantabria, Juan Hormaechea.

A este joven de 24 años, las circunstancias profesionales le llevaron a establecer su residencia en La Coruña para continuar su carrera como ingeniero civil. Actualmente trabaja como investigador en el Grupo de Mecánica de Estructuras de la Escuela de Ingenieros de Caminos de A Coruña desarrollando modelos de predicción y diagnóstico de enfermedades cardiovasculares, tales como aneurisma de la aorta abdominal.

Al mismo tiempo, que realiza su pretesis doctoral sobre aneurismas, este laredano esta proyectando, dentro de un máster de Ingeniería de Caminos, la construcción de un puente que una la explanada de El Puntal de Laredo con la Fuerte de San Martín de Santoña, en total 630 metros de infraestructura, que contará con un carril bici, además del peatonal.

Una empresa de Madrid elaboró un anteproyecto en 1991

La idea de construir un puente para unir Laredo y Santoña no es nueva. De hecho fue uno de los proyectos estrella del expresidente del Gobierno de Cantabria, Juan Hormaechea, que en el año 1991 encargó la redacción de un anteproyecto que suponía una inversión de unos 2.100 millones de las antiguas pesetas.

Ideam, una empresa de ingeniería civil especializada en el proyecto de puentes y de estructuras singulares, con sede en Madrid, fue la encargada de elaborar ese anteproyecto, de hecho en internet aparece una infografía de ese posible puente atirantado, de una gran pila central, con una longitud de 630 metros y un ancho de 15,60 metros. De Lucio se ha puesto en contacto con esta empresa para obtener información del trabajo que hicieron, «pero es muy antiguo, hablamos de hace treinta años».

Aunque está dando los primeros pasos, asegura que su intención es tener acabado el proyecto dentro de un año para, acto seguido, presentarlo ante el Gobierno de Cantabria y los ayuntamientos afectados, con la esperanza de que se pueda llevar a cabo. «Dejaré el proyecto listo para sacar a concurso, con el ahorro que supone para la administración».

De Lucio asegura que aún es pronto para conocer el coste de esta obra. «Esto analizando los aspectos medioambientales, que toque la playa cuanto menos, que tenga el mejor número de pilotes posibles. Además tengo el estudio geológico del colector que se está construyendo en Santoña, con lo que puede saber la profundidad hasta la que se pueden meter los pilotes».

Infraestructura móvil

El ingeniero laredano asegura que el mayor problema al que se enfrenta en estos momentos tiene que ver con el hecho de que el puente debe dejar paso a los barcos que quieran desplazarse desde Laredo a Santoña o Colindres. Para ello ha hecho la consulta y el mayor tiene una altura de 21 metros, lo que obliga a que el puente, de tipología atirantado, como el de Colindres de la A-8, sea giratoria sobre su propio eje.

Asimismo, De Lucio asegura que la Demarcación de Costas tendrá que dar el visto bueno a esta actuación, si se lleva a cabo, ya que posee la concesión de la explanada de El Puntal, una zona que este organismo pretende que se integre en el espacio natural, lo que trastocaría la ejecución de esta obra.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos