Revilla arranca a Sánchez un estudio para acelerar el tren entre Santander y Bilbao

José Luis Ábalos estrecha la mano al diputado nacional del PRC, José María Mazón/efe
José Luis Ábalos estrecha la mano al diputado nacional del PRC, José María Mazón / efe

El PRC votará a favor en la investidura y el PSOE se compromete a licitar este año la redacción del plan para acortar el viaje de tres horas a 40 minutos

XABIER GARMENDIA

Un tren sale del punto A a las 8.00 y llega al punto B a las 11.01. En esas tres horas de trayecto, el convoy conecta dos lugares separados por carretera por apenas un centenar de kilómetros. El billete cuesta casi 8 euros. ¿El resultado de toda esta ecuación? Una alternativa de transporte poco viable. Y no es un problema sacado del libro de Matemáticas. Es lo que hoy mismo puede comprobar cualquier pasajero que viaje desde Bilbao a Santander o viceversa. Esa engorrosa conexión ferroviaria entre ambas ciudades parece tener ahora los días contados tras la firma del acuerdo por el cual el diputado del PRC, José María Mazón, se compromete a apoyar la investidura del socialista Pedro Sánchez como presidente del Gobierno.

La mejora de esta infraestructura lleva tiempo siendo uno de los principales caballos de batalla del partido liderado por Miguel Ángel Revilla, quien ha denunciado por activa y por pasiva la falta de inversiones del Ejecutivo central para Cantabria. Tanto es así que este fue el mensaje central de la campaña que los regionalistas diseñaron para las elecciones generales de abril con la firme intención de lograr un diputado en Madrid por primera vez en su historia. De hecho, el propio Mazón, que ejercía como consejero de Obras Públicas, llamó a crear una especie de 'lobby' político, sindical y empresarial para exigir avances en materia ferroviaria, un modelo inspirado en un grupo ya existente en la Comunidad Valenciana.

Los resultados electorales brindaron al PRC un acta en el Congreso que ahora vale su peso en oro de cara a la investidura de Sánchez. El apoyo se daba por hecho, máxime cuando Revilla también necesita los votos socialistas para ser reelegido, pero no fue hasta ayer cuando se suscribió oficialmente el acuerdo. El documento apenas ocupa tres páginas, aunque está repleto de compromisos, especialmente en materia ferroviaria. En lo que se refiere a la conexión entre Santander y Bilbao, recoge la promesa del Gobierno central de impulsar su inclusión en el Corredor Atlántico para 2023, cuando la Unión Europea permitirá introducir cambios en un proyecto que debe estar finalizado para 2031.

La unión entre las capitales cántabra y vizcaína se convertiría de esta manera en el primer tramo del futuro Corredor Cantábrico. En el acuerdo firmado por Mazón y el ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, se incluye un calendario para dar los primeros pasos. Este mismo año se licitará el estudio informativo con el objetivo de que se someta a información pública en 2021 y tener así todos los proyectos preparados para 2023, el momento decisivo para concretar su construcción. El acuerdo recoge tres requisitos que eran imprescindibles para el PRC. El primero, que el trayecto tenga una duración aproximada de 40 minutos cuando se realice sin paradas intermedias; el segundo, que se habiliten estaciones adicionales en la zona de Colindres o Laredo y en Castro Urdiales; y, por último, que la solución permita el tráfico mixto de pasajeros y mercancías, al igual que en  la 'Y vasca'.