Feijóo se descuelga de la línea oficial y define a Vox como la «ultraderecha de verdad»

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo./Efe
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. / Efe

El presidente gallego huye de cualquier identificación entre el PP y el partido de Santiago Abascal y advierte de que, si los populares «pierden base ideológica», renunciarán a sus propias mayorías

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

Alberto Núñez Feijóo no tiene reparo en apartar los eufemismos y situar a Vox en la extrema derecha. No es esa la línea oficial del PP. Pablo Casado ha ido construyendo un discurso, intervención a intervención, en el que evita «pisar la manguera» a sus socios reales y potenciales. «Yo no me dirijo a Ciudadanos e insulto a su líder -argumentó esta semana- ni digo que Vox es de no sé qué extrema no sé cual». El presidente de Galicia, sin embargo, se inclina por empujar a los de Albert Rivera hacia el centro izquierda y por definir a los otros como «la ultraderecha de verdad».

Muchos en el PP estos últimos días echaban en falta esta claridad. Los sectores más moderados del partido se sienten profundamente incómodos con todo tipo de identificación entre Vox y los populares. Ayer mismo afeaban que la dirección, con Casado y la secretaria de Comunicación, Isabel Díaz Ayuso, al frente, trate de reivindicar como propios los temas que Abascal ha convertido en su bandera. En este sentido, acogen con agrado el discurso del dirigente gallego. «Es evidente que Vox no es el PP -ha sostenido Núñez Feijóo en una entrevista en Onda Cero- y, a partir de ahí, que cada uno diga lo que considere oportuno en el ámbito del respeto que todos los compañeros tenemos que tener. No existe el pensamiento único».

El presidente de Galicia ha negado, en todo caso, que el PP de Pablo Casado se esté escorando a la derecha. «Seguimos en el centro político», se ha mantenido firme. Él, desde luego, se desmarca de todo movimiento en ese sentido. No hay en el partido voz alguna que en público quiera sostener lo contrario, pese a que en privado muchos reconocen el giro conservador de la dirección.

Pero lo relevante de la intervención de Núñez Feijóo no es tanto el análisis sobre la estrategia de Génova, como el recordatorio de que el PP es un partido en el que han convivido distintas familias. Unos «más de derechas», otros, «más centristas». Y advierte: «Si el PP se achica, si el PP pierde base ideológica, si el PP se hace un partido más pequeño, evidentemente renunciamos a nuestras propias mayorías». Ese es un mensaje en el que inciden diversas fuentes territoriales de la formación; las mismas avisan sobre el riesgo de que el foco puesto en la derecha deje a Ciudadanos un amplio campo de juego. Y reiteran, aun a sabiendas de que hoy por hoy los pactos pueden compensar la pérdida de votos, que las elecciones se ganan desde el centro.

Rajoy vs Aznar

Para buena parte de la formación conservadora, Núñez Feijóo representa esa centralidad. De ahí la expectación en torno a su discurso de apertura en el cónclave que el PP celebrará el Madrid del 18 al 20 de enero. Durante semanas, antes de que renunciara a presentarse a las primarias, en el partido dieron por sentado que el presidente de Galicia sería el sucesor de Mariano Rajoy. Pero ahora, insiste él mismo, «el presente y el futuro es Pablo Casado». «No ha cambiado nada desde el mes de julio, al contrario, estamos en el mes de enero y a mí me han encargado abrir una convención de mi partido; fíjese si mi partido –ha añadido- mantiene el principio de unidad».

En estos momentos, es cierto que no hay corrientes internas activas. El «marianismo», si es que alguna vez se le supo asociar nombres y apellidos, o el «sorayismo» no existen. Pero sí hay, y afloran, diferentes sensibilidades. Y, aunque en reuniones de este tipo no suelen surgir grandes discrepancias, esa realidad puede reflejarse en la convención de este fin de semana.

Allí estarán los dos dirigentes políticos que han llevado a los populares a la Moncloa y que dejaron de entenderse mutuamente: Mariano Rajoy y José María Aznar. Eso sí, salvo cambios de última hora, está previsto que el primero intervenga el viernes -el mismo día que Núñez Feijóo- y el segundo, el sábado. Lo hará un día antes de la clausura de Casado y tres años después de la convención en la que preguntó a los suyos: «¿Dónde está el PP?». Esta vez se da por hecho que existe una mayor conformidad con el devenir del partido.

El PP invita a Vargas Llosa a su convención

Mario Vargas Llosa intervendrá este fin de semana en la convención que el PP celebra en Madrid bajo el lema «España y libertad». Según fuentes del partido, el escritor tomará parte en el cónclave como participante independiente. De hecho, la idea de la dirección nacional es que representantes de la sociedad civil aporten sus propuestas o reflexiones sin necesidad de estar afiliados a la formación conservadora.

En este caso, el Nobel de Literatura se ha distinguido en los últimos años por cuestionar los nacionalismos como obstáculo para la libertad y, aunque la hora no está cerrada, podría exponer el sábado sus argumentos ante el plenario.

El PP aspira a que la cita sirva para establecer el marco de su programa electoral, las líneas maestras con las que el partido se presentará a los comicios autonómicos y municipales de mayo y, cuando llegue el momento, a las elecciones generales. La cúpula busca un «rearme ideológico» que recupere las «esencias» de la organización.

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