Máxima tensión en Alsasua por el acto de apoyo a la Guardia Civil

Despliege policial en Alsasua. / Foto: Efe / Vídeo: Atlas

Un triple cordón policial con efectivos forales, del instituto armado y de seguridad vecinal ha impedido que la crispación derivase en incidentes

OCTAVIO IGEAAlsasua (Navarra)

Solo el fuerte dispositivo policial y la labor de un grupo de vecinos que ha ejercido de «cortafuegos» han impedido que los ánimos se hayan desbordado este domingo en Alsasua. La localidad navarra ha vivido horas de máxima tensión por el acto convocado por Ciudadanos, y secundado por el PP y Vox, en defensa de la Guardia Civil y de la unidad de España. El mitin ofrecido por Albert Rivera, a cuya llamada han acudido unos 300 simpatizantes, se ha desarrollado en una plaza sitiada por varios centenares de radicales que han intentado boicotear el acto de todas las maneras posibles: haciendo repicar insistentemente las campanas de una iglesia próxima, con bocinas, explotando petardos y coreando consignas a favor de la independencia y los presos y contra las fuerzas de seguridad. Pese a la crispación, no se han registrado incidentes, pero sí encontronazos verbales y lanzamiento de piedras y mecheros.

Hace apenas unos días que se cumplió el segundo aniversario de la agresión a dos guardias civiles y sus parejas que mantiene en la cárcel a siete jóvenes de la localidad, así que el clima en Alsasua estaba enrarecido desde primera hora de la mañana. Tanto que buena parte de los bares de la localidad navarra han optado por no abrir en una mañana soleada. Una parte del pueblo considera que el acto convocado por la plataforma 'España Ciudadana' es una «provocación», mientras que los organizadores han defendido su derecho a reunirse «libremente».

Sectores nacionalistas habían hecho un llamamiento los últimos días para que esta mañana no se produjeran incidentes en Alsasua, pero la tensión se ha disparado. Colectivos locales habían convocado un festival de música a unos 500 metros de la plaza de Los Fueros en la que se iba a desarrollar el acto de Ciudadanos, pero no ha servido de nada. Los radicales, algunos encapuchados y con la cara tapada, han acabado por rodear el acto político, que ha transcurrido custodiado por un triple cordón de seguridad compuesto por unidades antidusturbios de la Policía Foral y de la Guardia Civil y un equipo de seguridad privada. Junto a ellos, una veintena de vecinos con petos amarillos, entre los que se encontraba el padre de uno de los encarcelados por la agresión a los guardias civiles, han ejercido de retén y han llamado a no caer en el enfrentamiento. «Es lo que quieren, que haya 'hostias'», gritaba alguien.

Agentes de la Guardia civil se despliegan en el municipio.
Agentes de la Guardia civil se despliegan en el municipio. / Efe

La provocación para los hostigadores ha sido la presencia en las calles de Alsasua de los asistentes al mitin, que han llegado, en su mayoría, desde diferentes puntos de España en viajes organizados, portando banderas de España, de Europa y de Navarra. Una minoría de ellos han respondido a las protestas de los vecinos con la misma actitud hostil. Incluso un miembro del equipo de Rivera ha estado a punto de llegar a las manos con un radical a las puertas de la plaza de Los Fueros. Los gritos de «fascistas», «alde hemendik (fuera de aquí)» y «españoles, hijos de puta» han sido respondidos con vivas a España y a la Guardia Civil. Las medidas de seguridad no han desaparecido hasta una hora después de que finalizara el mitin, cuando el último autobús ya se encontraba a varios kilómetros de la localidad navarra.

«Es lícito buscar la independencia»

En este ambiente irrespirable se ha desarrollado el acto de Ciudadanos. Además de la cúpula del partido conservador encabezada por Rivera y su secretario general José Manuel Villegas, han acudido a Alsasua la presidenta del PP navarro Ana Beltrán y el portavoz popular en el Senado y exdirector general de la Policía Nacional Ignacio Cosidó. También Carlos García, miembro del PP de Bizkaia, aunque lo ha hecho a título personal. En Los Fueros han estado además el presidente de Vox Santiago Abascal, su secretario general Javier Ortega Smith, y José Antonio Ortega Lara.

Junto a Rivera, que ha cargado contra los radicales que han rodeado el acto –«estoy dispuesto a escuchar a los que me tiran piedras, pero no a que me tiren piedras»– y a los partidos nacionalistas, a los que ha advertido de que «es lícito aspirar a la independencia pero no romper España pasando por encima de la Constitución», han tomado la palabra en el acto el filósofo y escritor Fernando Savater y Beatriz Sánchez Seco, víctima del atentado de ETA en la casa cuartel de Zaragoza que provocó 11 muertos en 1987. Savater ha llamado a «construir España y Europa por encima de los nacionalistas que quieren su terruño por tener un pasado legendario», y Sánchez Seco a que se «dignifique» la figura de las víctimas y «no se olviden» agresiones a las fuerzas de seguridad como la que ocurrió en Alsasua. «¡Lo vais a pagar!», gritaba en ese momento alguien desde fuera de la plaza.

Albert Rivera durante su intervención en Alsasua.
Albert Rivera durante su intervención en Alsasua. / Efe

Por otro lado, el filósofo y escritor Fernando Savater ha destacado que «el primer paso para conseguir una Europa unida es una España unida». En cuanto a la disposición transitoria cuarta de la Constitución, que prevé el mecanismo de incorporación de Navarra a Euskadi, ha afirmado que «Navarra ya está unida con el País Vasco», pero también con Andalucía y con Extremadura, «porque eso es España, la unidad de todos los pueblos de España».

«No tiene sentido seguir hablado de unir Navarra al País Vasco para formar una tribu, ahora esta unida con todos los pueblos de España para formar un Estado y un país libre. La convivencia se estropea por las identidades», ha asegurado Savater, que ha indicado que «la primera defensa de la ciudadanía son los ciudadanos» que «es un instrumento para resolver problemas y aumentar la solidaridad».

«Los que quieren despachar a la Guardia Civil quieren despachar la ciudadanía, que nos quedemos sin defensa la ciudadanía», ha remarcado el escritor. Ha considerado importante «seguir pensando en la posibilidad de una ciudadanía europea que sea una copia de seguridad que garantice que las ciudadanías nacionales defienden los derechos de cada uno de los países». «La forma de que quienes vienen a Europa sean ayudados es que no nos importe de dónde viene la gente sino si quieren compartir con nosotros el proyecto de derecho sociales. Si quieren hacer eso, bienvenidos a nuestros países», ha subrayado.

El PSOE acusa a Ciudadanos de «avivar el conflicto»

Paula de las Heras.-«En vez de plantear soluciones, avivan los conflictos». El PSOE se mostró hoy muy crítico con Ciudadanos, pero también con el PP y Vox, por su participación en el acto de Alsasua. El portavoz de los socialistas en el Senado, Ander Gil, tildó la cita organizada por el partido de Albert Rivera y su plataforma 'España Ciudadana' de «grave irresponsabilidad» y acusó a las tres formaciones situadas a su derecha de «avivar los conflicto y fomentar el agravio entre españoles».

Gil -que se pronunció sobre este asunto desde la localidad burgalesa de Medina de Pomar, acompañado por dirigentes socialistas de Castilla y León- argumentó que «tanta agresividad» sólo oculta una falta de proyecto para España. «Echan al barro cualquier debate con tal de que los ciudadanos no vean que hay otra alternativa que permite trasladar el crecimiento económico al día día de las familias», esgrimió.

Los socialistas se enfrentan estos días a los reproches de la oposición por su intento de ganarse el apoyo de las fuerzas independentistas catalanas a los Presupuestos con sus declaraciones y actuaciones contrarias a las acusaciones de rebelión para los encausados en el juicio del 'procés' y por su esfuerzo en dejar abierta la puerta a eventuales indultos en caso de que el exvicepresidente de la Generalitat y líder de Esquerra, Oriol Junqueras, y el resto de exconsejeros, políticos, activistas catalanes y mossos juzgados resulten condenados.

Gil se revolvió contra la pulla lanzada por el PP, que llegó a calificar a Sánchez de «preso político» de los secesionistas, y adujo que su líder es un «presidente libre» que apuesta por el «entendimiento, el diálogo, la convivencia y el avance social para todos». Y, de paso, volvió a reclamar el respaldo del secesionismo a las cuentas públicas con una apelación directa a Quim Torra, al que instó a explicar «por qué se niega a apoyar la subida del SMI o la revalorización de las pensiones».