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¿Cuándo es demasiado pronto para salvar la vida de un niño?

Naiara García de Andoin con su familia al completo./Fernando Gómez
Naiara García de Andoin con su familia al completo. / Fernando Gómez
Naiara García de Andoin
NAIARA GARCÍA DE ANDOIN

Esta es la débil excusa que Abeona Therapeutics y Laboratorios Esteve ofrecen cuando los padres de los niños con la enfermedad de Sanfilippo mayores de cinco años les pedimos el uso compasivo de sus «prometedoras terapias». Son unos tratamientos cuyos buenos resultados han anunciado a bombo y platillo en el simposio mundial de Orlando de la semana pasada. Aseguran que consiguen la estabilización de la enfermedad e, incluso, la mejora cognitiva, siempre y cuando se actúe lo antes posible. Afirman que el medicamento es más efectivo cuanto más joven es el paciente. Por tanto, ¿qué significa negar el uso compasivo a los niños más mayores? ¿Es una condena a muerte? ¿Nacieron demasiado pronto para merecer una oportunidad de vida?

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