Una luna de miel de altura para el pequeño de los Pou

Iker Pou y Neus Colom, en plena escalada./Hermanos Pou
Iker Pou y Neus Colom, en plena escalada. / Hermanos Pou

El escalador vitoriano y Neus Colom celebraron su boda abriendo una nueva vía de escalada en Taghia, el corazón del Atlas Marroquí

Gabriel Cuesta
GABRIEL CUESTA

Típica marcha nupcial, un 'sí quiero' y bodorrio. Y después, la esperada luna de miel y la gran pregunta para la inmensa mayoría: ¿Playa o 'turisteo'? Para Iker, el hermano pequeño de los hermanos Pou, ni la una ni la otra. Vamos, que no puede evitar tirar al monte incluso después de pasar por el altar el pasado 4 de mayo, cuando se casó con la escaladora mallorquina Neus Colom. Si en la tarta de boda la pareja salía equipada con una cuerda es por algo. Rápidamente se desenfundaron los trajes con los que contrajeron matrimonio y se pusieron al hombro el equipo para abrir una nueva vía de escalada en Taghia, el corazón del Atlas Marroquí.

«Ya sabemos que no es lo que se entiende por una 'luna de miel' al uso, pero escalar es realmente lo que nos gusta, y nos apetecía abrir una nueva ruta juntos en este maravilloso macizo. Dejar una impronta que siempre recordaremos», confiesa el escalador vitoriano. El pueblo bereber de Taghia hace de punto de partida hacia la pared de Oujdad, que comienza a unos 2.400 metros y finaliza a una altura de 2.800, rodeada de preciosas montañas de hasta 3.400.

Esta ruta de nueve largos, que ha sido bautizada como 'Honey Moon' (luna de miel, en inglés), tiene dificultades de hasta 7b+ y 330 metros. «Está abierta, como el resto de nuestras vías, desde abajo y en libre. Nos protegimos con material flotante -'friends' y empotradores- y metimos expansiones cuando era necesario mediante ganchos para poder colgarnos y taladrar, pero siempre escalando en libre», explica la feliz pareja.

Tres estampas de la aventura. / Hermanos Pou

Madrugones para trabajar a la sombra

La apertura precisó de cuatro días. De hecho, Iker y Neus necesitaron una jornada más para poder encadenarla y hacerla del tirón. ¿La rutina? Madrugón con despertador a las cuatro de la mañana para aprovechar las horas de sombra, porque las altas temperaturas les impedían escalar expuestos al sol. Un proceso en el que necesitaron acarrear mucho peso hasta pie de vía, con grandes jumareos. Y con mucha tensión al realizarla con un estilo limpio. «Pensamos que se convertirá en una vía muy perseguida en el futuro. La calidad de la roca es excepcional, y surca uno de los muros más estéticos de Taghia». Curiosamente solo se puede acceder a pie a esta localidad, situada en una zona muy apreciada por los escaladores debido a sus barrancos y cañones, donde unas 70 familias sobreviven gracias a la agricultura y el pastoreo.

¿Qué se necesita para realizar la ruta? Un juego de Friends del 0,1 al 2. La vía es posible escalarla y 'rappelarla' con una cuerda de 80 metros. Además, todas las reuniones están montadas con dos argollas rapelables. 'Honey Moon' es la segunda apertura que realizan los Pou en Taghia. En el 2018 abrieron 'Agur' en este mismo macizo, cuando les tocó luchar contra la nieve y el agua para honrar al malogrado escalador madrileño Borja Ayed. Su próxima aventura les llevará a los Andes en junio, aunque esta vez no será una expedición tan dulce. Va a ser verdad eso de que 'Dios los cría y ellos se juntan'...