Los hermanos Pou critican que los montañeros sean tratados «como delincuentes» en Mallorca

Los hermanos Pou durante una ascensión en los Andes/E. C.
Los hermanos Pou durante una ascensión en los Andes / E. C.

Los alpinistas vascos han denunciado la persecución a la que están sometidas las personas que practican deporte en el entorno rural de la isla

Bruno Vergara
BRUNO VERGARA

Los escaladores y alpinistas Eneko e Iker Pou han denunciado la persecución a la que están sometidas las personas que practican su deporte, así como los montañeros que realizan actividades al aire libre en el entorno natural de Mallorca. A juicio de los Pou, «la gota que ha colmado el vaso» ha sido la «retención durante horas» de la alpinista austriaca Tamara Lunger, que había viajado a la isla para escalar. En un comunicado, explican que a la mujer y sus compañeros les obligaron a «vaciar sus mochilas» para registrarlas y después llevarles a casa para coger la documentación.

Los hermanos Pou critican a la Consejería de Medio Ambiente de Islas Baleares, a quienes acusa de perseguirles como «si de criminales se tratase» cuando van a practicar deporte por la Sierra de la Tramuntana. «¿Seguro que nosotros somos un problema? ¿Y que pasa con las aguas fecales que se vierten en forma de miles de litros al año al agua? ¿Y con los barcos que barren la posidonia del fondo del mar con sus anclas?», se preguntan.

Eneko e Iker Pou afirman que en muchas ocasiones los agentes de medio ambiente «se escudan» en motivos ecologistas, como por ejemplo los nidos de los pájaros en las montañas. Sin embargo, los esladadores sostienen que son los propios deportistas quienes «ponemos carteles a pie de vía cuando encontramos un nido, avisando a nuestros compañeros de actividad de la necesidad de no escalar esa ruta en concreto hasta que acabe la época de nidificación». En una nota, los alpinistas vascos critican además «la última cacicada» a la que han sido sometidos. «Nos poden a todos los que andamos por estas montañas a que nos saquemos una autorización», explican. Y vuelven a exponer varios interrogantes: «¿No será la de ver la manera de cobrarnos por disfrutar de estos parajes naturales? ¿Y como lo piensan hacer con los extranjeros que vienen a conocer estas montañas? ¿Los mandaran a su casa tras pedirles que se identifiquen?»

Estos alpinistas consideran «una injusticia» lo que les sucede a los que practican deporte en esa zona de Mallorca.