Tudela, pasión vegana

La torre de la catedral domina la parte antigua de la ciudad bañada por el río Ebro./
La torre de la catedral domina la parte antigua de la ciudad bañada por el río Ebro.

La capital de la Ribera navarra, una delicia medieval, es el epicentro de las jornadas gastronómicas de la verdura

GAIZKA OLEA

A pocas huertas en el mundo se accede a través de un arco suntuoso y pocas son las que merecen que le canten joticas o aparecer en poemas. Claro que la Mejana no es un huerto como los demás, sino que es la gloria de Tudela y de la Ribera navarra, el lugar donde agricultores pacientes, aficionados y profesionales, recolectan el oro verde que ha hecho de esta comarca un destino preferente para los amantes de la verdura. Un must, que dirían los pedantes o los que tienen que vender destinos con nombres ingleses.

No parece, sin embargo, que a las personas que se esfuerzan por que broten espárragos, alcachofas, cardos, borrajas, cogollicos, pochas o pimientos del piquillo les importe cómo designen los ajenos a ese espacio inmenso acunado por el Ebro y situado en un llano a los pies de la colina sobre la que se alza la ciudad vieja de Tudela. Ellos se preocupan de cosas importantes: semillas, regados, abonos y si el sol pica más o menos de lo debido.

La Mejana es el corazón verde, el sabroso pulmón gastronómico de la segunda urbe más poblada de Navarra, con sus cerca de 35.000 vecinos. Un vergel primorosamente cuidado que luce todo el año, cierto, pero con más intensidad en los meses de abril y mayo, cuando se celebran las jornadas de la verdura de primavera, en las que 14 restaurantes de la comunidad foral (8 de ellos en Tudela, el resto en Pamplona, Tafalla, Olite, Etxalar, Murchante y Ultzama) preparan unos menús en los que reina la huerta... pero claro, son navarros y aderezan lo verde con pescados, carnes y sus extraordinarios vinos para que las recetas entren mejor, que nunca se sabe si mañana pasaremos hambre. Encontrarás la lista completa, sus menús y sus precios en la página web www.turismo.navarra.es.

Así que demos un paseo por una ciudad tan vieja como nuestra propia historia, pues ya estaba habitada en el paleolítico y hubo asentamientos íberos antes de que arribaran los romanos, a quienes se atribuye el nombre de Tutela, en referencia a las divinidades. Los árabes la ocuparon y asentaron allá por el siglo VIII su prestigio como gran productora de alimentos.

De la reconquista cristiana 400 años más tarde es la catedral, situada en lo más alto de la colina y cuya torre marca la silueta de la ciudad. Sus portadas, el coro y las capillas merecen una atenta visita, pero conviene detenerse en el claustro, que absorbió la judería mayor, un caso único en el mundo.

Como tan especial resulta que allí se exhibiera un tapiz con los nombres de los cristianos que renunciaron al judaísmo. La colocación de esta manta data de 1610 y fue la reacción de los cristianos viejos hacia los conversos, para que estos tuvieran en cuenta su pasado. En caso de pleito entre unos y otros, los cristianos viejos siempre podrían tirar de la manta (de ahí procede el origen de la frase) para que los recién llegados al catolicismo recordaran sus orígenes y lo que les sucedió a quienes no renegaron de su fe. El trazado de algunos barrios evidencia bien a las claras la herencia judaica. Una reproducción de la manta se expone ahora en el museo de la ciudad, en el palacio Decanal, construido a finales del siglo XV, morada de paso para reyes y papas. Restos arqueológicos, orfebrería, retablos, imaginería religiosa y lienzos se muestran en el centro.

Paseo fluvial

Iglesias, palacios, torres y conventos jalonan la parte antigua de Tudela, a cuyos pies descansa la gran plaza de los Fueros, construida fuera de los muros medievales y escenario en el pasado de corridas de toros y demás festejos. Es el centro neurálgico de la localidad, con la sede del ayuntamiento alzada sobre unos edificios del siglo XV. Poco se conserva de ello, pero la fachada merece un vistazo.

Desde la plaza se llega en unos minutos al paseo del Prado, que se extiende a lo largo de la orilla del Ebro, y conviene acercarse al puente y cruzarlo para obtener una buena vista de lo que es la ciudad vieja con el fin de intentar imaginar lo que fue. Muy cerca del paseo fluvial arranca la vía verde del Tarazonica (22 kilómetros), diseñada sobre el tendido ferroviario del tren que unía Tudela con Tarazona, en Zaragoza, por Cascante, Barillas y Novallas, por si quieres ampliar el paseo... y hacer hambre.

DÓNDE CÓMER

1. El 33 (Tudela)

Este restaurante simboliza como pocos la cocina de producto de la ciudad. Su delicada menestra es la estrella de un menú especial (45,50 euros, bebidas no incluidas) en el que destacan recetas como las láminas de patatas confitadas al aceite de codillo de jamón con tallos de borrajas y sus cremitas, la corona de alcachofas con foie y puerro crujiente o las pochas de Tudela y ajoarriero con piparras jóvenes encurtidas.

Dónde: Pablo Sarasate, 7. Teléfono: 948827606. Web: www.restaurante33.com

2. Túbal (Tafalla)

Otro mito gastronómico en Navarra y, aunque no sea Tudela, su calidad nada tiene que envidiar a la de sus colegas en la Ribera. Crema de espárragos y crujiente de jamón, alcachofas fritas, crepes de borraja con salsa de almejas y huevo en costra de patatas fritas, pimientos del piquillo y tostadita de jamón son algunas de las recetas imprescindibles. El menú cuesta 49 euros.

Dónde: Plaza de Navarra, 4. Teléfono: 948700852. Web: www.restaurantetubal.com

3. Beethoven (Tudela)

Cocina de mercado y tradicional para un restaurante clásico, que por 45 euros ofrece delicias como espárragos, ajo blanco de piñones, cebollitas babosas estofadas, habitas y guisantes con un caldo untuoso de ibéricos y guiso heco al momento de alcachofas de Tudela y mollejas de cordero lechal.

Dónde: Avenida de Tudela, 30. Teléfono: 948825260. Web: www.rtebeethoven.com

4. Pichorradicas (Tudela)

Con ese singular nombre se conoce a este templo de la verdura. Su menú especial de las jornadas (39 euros, sin las bebidas) incluye platos como cebollicas estofadas, espárragos templados, canelón de acelga relleno de verduritas y pato y corazones de alcachofa. Una opción perfecta si quieres salirte de las opciones más clásicas (y caras).

Dónde: Cortadores, 11. Teléfono: 948821021. Web: www.pichorradicas.es