«Me he tirado a la piscina sin flotador para llegar lo más lejos que pueda»

Rodríguez posa con dos 'puppets' que ha diseñado para un largometraje./Esti García
Rodríguez posa con dos 'puppets' que ha diseñado para un largometraje. / Esti García

Este ermuarra afincado en Valencia trabaja en producciones stop motion diseñando los muñecos

ESTI GARCÍA

Óscar Rodríguez es un ermuarra que crea vida en miniatura. Dedica su vida a su pasión, a hacer realidad la historia que otros imaginan creando los escenarios y personajes que la van a protagonizar hasta el último detalle. Actualmente vive en Valencia, trabaja en producciones 'stop motion' y se encarga de crear toda la realidad en la que va a desarrollar la historia, desde los moldes de los muñecos hasta el último pormenor. Sus trabajos pueden verse en su perfil de Instagram @thepuppetwizard

-Su especialidad es recrear un mundo en miniatura, ¿cómo se consigue eso?

-Yo me he especializado en crear los muñecos, es decir, hay un departamento de arte y diseño en que previamente se crea la historia y unos personajes. Normalmente ésta lleva a un mundo de fantasía. Por ejemplo, si hablamos de una niña que está perdida en el bosque hay que hacer que se vea realmente perdida, con ropa andrajosa, etc. Es decir, ellos nos mandan un diseño normalmente en 2D y nosotros lo que hacemos es recrearlo en 3D. Por lo general les pedimos muchas referencias, detalles… porque tenemos que copiar algo que está en la mente de alguien y tiene que ser exactamente igual. Dentro de mi departamento hay diferentes secciones: en una nos dedicamos a hacer las armaduras, que suelen ser de acero inoxidable, en otra las articulaciones de los muñecos… A partir de ahí, dependiendo de la técnica que queramos utilizar y del presupuesto con el que contemos creamos el puppet, lo vestimos, le ponemos pelo y el resto de detalles que necesite. Además también hacemos todos los extra que necesite el escenario: tijeras, platos… Por eso, yo siempre digo que soy un set, prop and puppet designer and maker, es decir, que hago y diseño el escenario, el atrezo y los muñecos.

-De ese proceso creativo, ¿cuál es la parte que más le gusta?

-Lo que a todos nos gustaría es hacer el puppet desde el principio hasta el final, pero como ese caso no se suele dar, la parte que más se suele disfrutar es la de esculpir el muñeco, a no ser que el director de arte esté dándote muchas direcciones de cómo debería ser, pero por lo general es la mejor parte. Personalmente, me gusta mucho crear los trajes, me encanta ese mundo. Tienes que crear ropa pero en miniatura, entonces todo es muy adorable cuando terminas de hacerlo. También es verdad que según en la producción en la que se trabaje, puede llegar la situación en que se tenga que hacer el mismo puppet 50 veces y todas tienen que ser exactamente iguales, en ese caso ya deja de ser trabajo artístico para ser producción industrial.

-¿Cómo hay que formarse para llegar a hacer este trabajo?

-En mi caso he tenido que luchar mucho para llegar hasta aquí, por que , sobre todo en España, se valora mucho más un título encima de la mesa que las cualidades que pueda tener una persona. Nunca me he llegado a formar en Bellas Artes y he tenido que competir y sigo compitiendo con gente que sí lo ha hecho, pero yo los instruyo y también aprendo de ellos, porque esto es como la medicina nunca terminas de estudiar, siempre hay nuevas técnicas. Pero mi lucha viene de que aunque no tenga esa formación si que tengo la vocación, siempre jugaba con la plastilina, con muñecos, o incluso arreglaba los de mis hermanas, creo que éste trabajo estaba predestinado para mí. Empecé colaborando en la parte de mantenimiento de la mano de una directora neoyorkina, que fue quien me propuso empezar a dedicarme a esto profesionalmente. Fue entonces cuando me tomé dos años sabáticos para centrarme en lo que quería hacer, a hacer cursos online y a desarrollar mi pasión. Fue duro, porque llegué a mandar unos 200 curriculums y sólo recibí unas 20 respuestas.

-Ha participado en muchos proyectos de películas stop motion e incluso en la creación de videoclips. Cuando empezó, ¿creía que iba a llegar hasta aquí?

-Soy bastante soñador, de hecho, siempre me he visto trabajando en grandes producciones pero no sólo trabajando en el taller sino en un puesto en que pueda ser resolutivo, donde pueda utilizar mi experiencia y mis cualidades mucho más allá. Sabía que iba a ser duro desde que entré a este mundo, pero me he tirado a la piscina sin flotador para llegar lo más lejos que pueda.

En Cannes

-Uno de los proyectos en los que ha participado se pudo ver en Cannes.

-Sí, se llama 'Metamorphosis'. Es un proyecto que yo creo que es un muy ambicioso, con una muy buena animación, de hecho, lo que a mí más me impresiona es que hay un momento en que se puede ver cómo uno de los muñecos respira, ¡es impresionante! En Cannes se presentó cómo Cine de Autor fuera de concurso, pero puede que entre el año que viene.