El tren a Bilbao entra de lleno en la campaña cántabra

Revilla habló del ferrocarril el domingo en Castro Urdiales./DM
Revilla habló del ferrocarril el domingo en Castro Urdiales. / DM

Revilla dice que llevará al Congreso con el PNV su plan para unir la capital vizcaína y Santander, mientras el PP reivindica una línea hasta Castro

M. PÉREZ

«Papá, ven en tren», rezaba en los años 70 un anuncio de Renfe destinado a promocionar este transporte y restar vehículos a la carretera. «Vizcaíno, ven en tren», viene a ser ahora la reivindicación electoral por la que compiten estos días el PRC y el PP en Cantabria. Los dos partidos reclaman la puesta en marcha de sendos proyectos que mejoren la comunicación ferroviaria entre Bizkaia y la comunidad vecina, un servicio muy apto para disfrutar de bellísimos paisajes pero escasamente funcional habida cuenta de que el viaje de Bilbao a Santander dura tres horas.

Los regionalistas de Miguel Ángel Revilla insistieron este fin de semana en su vieja idea de conectar ambas capitales en cuarenta minutos. Plantean un tren de altas prestaciones -no un TAV-, mejorar parte de la infraestructura actual y construir toda aquella que sea necesaria en zonas críticas como el tramo Castro Urdiales-El Haya por su orografía. Es un proyecto que ya sacaron a la calle en la campaña a las generales y que el PRC ve «estratégico», no solo por motivos de vecindad ciudadana sino por su valor turístico y de cara al tráfico de mercancías.

El matiz respecto a los comicios de hace un mes es que el PRC tiene ahora un diputado en el Congreso y Revilla dice contar con el apoyo del PNV y sus seis escaños en esta apuesta. «Ya no somos uno, somos siete», dice, convencido de que «el proyecto va a salir». Aunque los jeltzales nunca han profundizado en la iniciativa al considerar otras inversiones más prioritarias, el Gobierno vasco si deja la puerta abierta a la conexión en la Variante Sur Ferroviaria.

Lanzadera desde Muskiz

Pero hay más. En esta competición por el tren, el PP propone extender la actual línea de Renfe de la Zona Minera desde Muskiz hasta Castro, un trayecto de 35 minutos mediante un nuevo trazado que beneficiaría a los vecinos del municipio cántabro que «trabajan en Bilbao y evitaría mucho tráfico en la A-8». La lanzadera costaría 322 millones de euros y se ejecutaría en 45 meses, según desvelaron el domingo las direcciones del PP en Cantabria y Bizkaia en una reunión conjunta.

Una reunión, por cierto, muy parecida a la que mantuvieron en 2012 las direcciones del PSE en ambos territorios a raíz de que el Ejecutivo vasco encabezado entonces por Patxi López decidiera abordar el estudio de un tren a Castro. ¿Qué dijo el PNV? El diputado general José Luis Bilbao aseguró que no pondría un euro si el fin consistía en que el lehendakari socialista «se vaya a tomar 'vermús' a mediodía con sus amigos». El tiempo y el contexto han cambiado, y de las anchoas en salazón nadie ha dicho todavía nada.

Una avería en la catenaria deja tirado al líder del PRC

Las vicisitudes de Miguel Ángel Revilla con el sistema ferroviario no solo toman cuerpo en los mítines. Ayer, una avería en la catenaria de la vía dejó tirada durante 50 minutos en el municipio de Bárcena de Pie de Concha a la expedición del PRC, encabezada por Revilla, que acudía en el Alvia a Madrid para la toma de posesión del diputado regionalista José María Mazón. El presidente cántabro tachó de «escándalo» y «vergüenza» este incidente, que «es muy habitual».