Josune Irabien, una alcaldesa deportista y pionera

Josune Irabien. /Sandra Espinosa
Josune Irabien. / Sandra Espinosa

Disfruta en la naturaleza donde se refugia en sus ratos libres. Tiene a su madre y a las mujeres de esa generación como una referencia

Marta Peciña
MARTA PECIÑA

Cuando no ejerce de alcaldesa es difícil encontrar a Josune Irabien en las calles de Amurrio. Su primera opción es «ir a sitios que la gente no conoce». Conoce cada rincón del entorno de Amurrio y del Valle de Ayala en general. Lo adquirió siendo muy niña porque «mi aita tenía ganado en el monte y solía acompañarle», así que cuando quiere disfrutar de la naturaleza es capaz de hacerlo en rincones casi ignotos. Además, en este entorno puede compatibilizar el aire libre con su otra pasión, el deporte, que ahora practica cuando puede. «He tenido que adaptarme». No siempre es fácil sacar un hueco para calzarse las zapatillas con una hija de ocho años.

Y es que se puede afirmar sin riesgo a equivocarse que el deporte, la actividad física o moverse al aire libre son las pasiones de Josune. Puede presumir de haber sido casi una pionera al haber militado en un equipo de fútbol femenino de hace años en Bilbao. Su afición se traduce también en el carné de socia de los clubes locales de montaña y de pelota.

Además, con su hija comparte el espíritu scout del que disfrutó en su niñez, un grupo por el que ha pasado toda la chiquillería de Amurrio. No hay que olvidar que su impulsor fue Félix Murga, una figura muy admirada que falleció en 2001.

«Nací en casa»

Irabien es de Amurrio, pero de verdad. «Nací en casa el 31 de diciembre de 1969 porque ese día no había taxis y yo era la cuarta hermana», confiesa. Para disfrutar de sus días de descanso y de su familia hace dos escapadas al año. «Una corta, a la costa y otra por Europa porque me gusta mucho viajar e ir descubriendo lugares nuevos».

Uno de los acontecimientos que marcó su vida fue el fallecimiento de su ama. «Me hizo más reflexiva, a valorar más las cosas, a darme cuenta de la importancia de una madre cuando no está». Por eso, sigue teniendo a su madre y a las mujeres de toda esa generación como una referencia en su vida diaria. «Fueron capaces de darlo todo por sus familias en tiempos duros».