LIS-Solutions, gestión de datos para mejorar las cadenas de suministro

Asier Barredo, cofundador y responsable de proyectos para la Industria 4.0 de LIS-Solutions. /Igor Martín
Asier Barredo, cofundador y responsable de proyectos para la Industria 4.0 de LIS-Solutions. / Igor Martín

La consultora logística digitaliza toda la información para crear modelos predictivos que simulen el funcionamiento de una empresa

IRATXE BERNAL

El bueno de Francis Bacon no podía ni imaginar hasta que punto tenía razón con aquello de «la información es poder». Hoy, las tecnologías englobadas en la llamada inteligencia empresarial -Business Intelligence- ponen al alcance de nuestra mano incluso la capacidad de predecir el futuro. Tal cual. La combinación de datos históricos, digitalización, analítica avanzada, simuladores y algoritmos predictivos pueden incluso estimar cuántos productos de un determinado tipo venderemos en los próximos meses y cómo habrá que organizarse para cumplir con esos pedidos.

Pero como en los tiempos verbales, el futuro aquí es compuesto. Hay que conocer hasta el más mínimo detalle sobre la actividad de la empresa para lanzar una predicción. Una exhaustividad que permite a la consultora logística LIS-Solutions crear gemelos digitales que planteen mejoras en la gestión tanto diaria como futura. Es decir, generan réplicas exactas de todos sus procesos en un entorno virtual en que, introduciendo datos nuevos, podremos definir posibles escenarios. ¿Qué pasaría si el imprevisible Trump sube los aranceles? ¿Y si se produce una huelga de estibadores en cualquiera de los puertos por los que pasa la materia prima comino a nuestra planta?

«La inteligencia empresarial puede decirnos con total precisión cómo afectará un cambio en algún punto de la cadena de producción al funcionamiento del resto de departamentos. Y si sabes las cosas con antelación puedes tomar precauciones. De hecho, la propia tecnología puede darte la solución al decirte cómo ajustar los valores del resto de departamentos, por ejemplo», resume Asier Barredo, fundador y director de proyectos para la Industria 4.0 de la firma.

Las claves

Todo controlado.
Los gemelos virtuales replican el funcionamiento de la empresa y alertan de las anomalías.
Simulacros.
También se pueden plantear casos hipotéticos para saber con antelación las medidas a toma

La clave está en la digitalización de absolutamente toda la información que genera la propia empresa. E incluso de la de sus proveedores. «Nosotros podemos abarcar mucho más que lo ocurre dentro de la planta de producción de un cliente. También podemos darle información sobre los posibles factores que pueden encarecen la compra de suministros o la venta del producto final. No hay que interpretarlo como un control de terceros sobre tu actividad, sino como la posibilidad de ajustarse mejor al resto de la cadena de producción. Si estás puntualmente informado de cómo está mi almacén, de cuál es mi 'stock', podrás calcular con mayor acierto cuándo voy a hacerte un pedido. Se trata de hacer más transparente la cadena de suministro», señala Barredo.

Todos esos datos que hoy están repartidos en un montón de tablas excel y que encima no todos interpretamos igual. En una misma empresa puede haber quien determine el número de trabajadores consultando el registro a 31 de diciembre pero también quien considere más exacto tener en cuenta los momentos de mayor o menor contratación y hacer una media. ¿Con cuál ha de quedarse un tercero que vaya por ejemplo a programar los cursillos de formación?

De modo que lo primero es absorber y estandarizar esos datos; tomar los que ya existen y automatizar la recogida de los que se vayan generando en cada uno de los departamentos de la empresa. Lo siguiente es interconectarlos, crear modelos relacionales. Es decir, hacer visibles las correlaciones entre un incremento en el precio de la materia prima y el coste de producción; entre una caída de las ventas y la sobreocupación del almacén; entre las condiciones de trabajo de una máquina y el cumplimiento de las fechas de entrega de un pedido.

LIS-Solutions

Descripción.
Consultoría logística y análisis de datos con tecnología Business Intelligence.
30.000
euros aportados por los socios Asier Barredo, Manuel Cotelillo y Alberto Monge conforman el capital social.
850.000
euros es la estimación de facturación a conseguir a finales de este año 2018.
1,5
millones de euros necesita para desarrollo de producto, márketing y entrar en el mercado alemán.

Tras el período de digitalización, todo ello queda perfectamente cuantificado y sólo queda que sea verificados por quienes trabajan con esa información a diario para, por fin pasar, a la fase de robotización. Es decir, es el ojo humano el que se asegura de que el sistema ha aprendido a interpretar cada dato como debe. Si es así, pasamos al momento en que los robots -sistemas de cálculo, en realidad- tendrán una foto completa del funcionamiento de la empresa y podrán, por ejemplo, informar con mayor precisión de en qué momento se podrá entregar al cliente el coche que está deseando estrenar. Eso es, por ejemplo, lo que Volkswagen ha pedido determinar a los consultores de LIS-Solutions una de las firmas con las que ya trabajan junto con Mango, Orkli, Eli Lilly and Company o Arkopharma.

La firma busca financiación para asentarse en España y hacerse hueco en el «difícil y corporativista mercado alemán», por lo que acudirá los días 16 y 17 a B-Venture, el mayor evento de financiación para 'startups' del norte de España. El encuentro está organizado por EL CORREO con el patrocinio del Gobierno vasco, la Diputación foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao, así como con la colaboración de Elkargi, Telefónica, BStartup de Banco Sabadell, Laboral Kutxa, CaixaBank y la Universidad de Deusto.

¿Y si hay huelga?

La inteligencia empresarial puede controlar lo que ocurre en la empresa y más. Uno de los proyectos más llamativos en los que trabaja LIS-Solutions es en la predicción de huelgas. Es decir, no sólo pueden determinar qué efectos tendrá para una compañía que se produzca un paro, ya sea en su propia casa o en la de alguno de sus proveedores. Además, puede cifrar la posibilidad de que se llegue a producir. «En realidad, basta con seguir las redes sociales y los medios de comunicación para ver con qué frecuencia se habla del tema, cómo se va calentando o enfriando, para estimar si se producirá y cuándo», explica Asier Barredo.