La industria vasca del papel dibuja un panorama oscuro por la caída de la demanda y el alza de los costes

La industria vasca del papel dibuja un panorama oscuro por la caída de la demanda y el alza de los costes

El inicio de de 2019 registra una debilidad del segmento de paquetería que en los últimos años era uno de los principales motores del crecimiento, mientras se mantiene la caída de la producción y demanda de pasta y papel.

Carmen Larrakoetxea
CARMEN LARRAKOETXEA

El Clúster del Papel de Euskadi reúne a 34 socios, de los que 9 son fabricantes de pasta y papel, 18 proveedores (forestal, bienes de equipo, consumibles, etc), otros 6 manipuladores y transformadores, y un centro de formación. Entre todos dan empleo directo a 2.338 personas, lo que supone un alza de un 8,39% más que el año anterior.

A pesar de que el balance del ejercicio 2018 parece bastante favorable para las empresas del sector vasco del papel -facturaron de 1.182 millones, con un alza del 6%- la situación que percibe la agrupación empresarial Cluster del Papel de Euskadi presentó para 2019 un panorama bastante oscuro y con muchas incertidumbres, durante su asamblea anual celebrada en San Sebastián.

Entre esas incertidumbres destacan la caída de la demanda que se ha producido ya en el primer semestre de este año; altos precios de las materias primas y de la energía a pesar de la pequeña corrección a la baja que ambos han tenido en lo que va de año; y subida de un 300% del precio de los derechos de emisión de CO2 en 2018 que «ha supuesto una importante merma de rentabilidad entre los fabricantes de pasta y papel».

Otro factor que les genera una honda preocupación es el bloqueo del convenio colectivo del sector en Gipuzkoa, que afecta a siete de las empresas del Clúster. Las centrales sindicales tienen convocadas 16 días de huelga repartidos ente junio y octubre, en que precisamente este jueves es una de ellas, tras haber logrado, según los sindicatos, un seguimiento del 90% en la convocatoria del miércoles.

A pesar de que la negociación del convenio corresponde a la patronal Adegi, desde la asociación Clúster manifiestan «su honda preocupación» por el mantenimiento de las huelgas a pesar de que se han hecho propuestas que implican mejoras sociales y subidas salariales por encima del IPC, en un sector en que el Cluster recuerda que ya tiene un nivel retributivo entre un 20% y un 30% superior al de otras comunidades autónomas y también jornadas laborales más cortas.

Por ello el Cluter desea que se llegue a una pronta solución, ya que a su entender el mantenimiento de las huelgas «generará una merma de competitividad que reducirá la sostenibilidad de las empresas a medio y largo plazo en un mercado cada vez más competitivo y agresivo que exige fuertes inversiones para poder mantener la actividad».

Inversiones y debilidad de la demanda

La producción de pasta y papel en el ejercicio 2018 registró una nueva caída del 2,6%, al contabilizar 1,32 millones de toneladas.

Una de las grandes esperanzas del sector del papel está muy relacionado con el alza de la paquetería (packaging) por el comercio electrónico y la sustitución que en favor del papel se está produciendo respecto a los materiales plásticos. A pesar de ello, en el inicio de 2019 no está siendo bueno para las empresas del Clúster, ya que ha crecido tanto la oferta de papeles para paquetería que ha superado la demanda existente en el mercado, demanda que además ha empezado también a caer, por lo que el Clúster estima que las expectativas de negocio para este segmento se deteriorará «a corto y medio plazo».

Un proceso similar, de mayor inversión, mayor oferta y menor demanda se registra también en lo que vamos de año en los papeles de mayor valor añadido, como el papel tisú y otros más especiales.

Todo esto -caída de demanda y sobrecapacidad- ha provocado ya la ralentización en las nuevas inversiones. El Clúster del Papel de Euskadi dice que no se mantendrá el ritmo de años anteriores, en 2018 contabilizó 41 millones, el doble que en el año precedente. Las inversiones ejecutadas se orientaron a nuevos productos y mercados, adaptarse a la digitalización e industria 4.0 y reducir los impactos medioambientales (reducción del consumo de agua y emisiones y mayor eficiencia energética).

De cara al futuro y para poder hacer frente a tantos retos, el Clúster del Papel de Euskadi aboga por seguir apostando por una industria centrada en productos de mayor valor añadido -paquetería, papeles especiales, tisú- y por innovar en nuevos materiales para poder tomar el relevo a la industria del plástico.