El complemento ideal para Urrutikoetxea

Urrutikoetxea golpea la pelota ante la mirada de Olaizola en un entrenamiento./fernando gómez
Urrutikoetxea golpea la pelota ante la mirada de Olaizola en un entrenamiento. / fernando gómez

La amistad que les une ha llevado a Olaizola II a volcarse en ayudar a preparar el Manomanista al vizcaíno, para el que ha sido un revulsivo

JUAN PABLO MARTÍN

Aimar Olaizola todavía tiene fresca en su mente la fotografía de la primera vez que conoció a Urrutikoetxea. Se le pierden algunos detalles como el frontón en el que entrenaron juntos porque ya han pasado cerca de 13 años, pero recuerda que le dejó «boquiabierto». Entonces el de Goizueta estaba en la plenitud de su carrera, y el intendente, Salva Vergara, le habló de un vizcaíno que tenía muchas cualidades. «Era un chaval alto y muy delgado, pero tenía un poder increíble», rememora.

Desde aquella primera vez, el de Zaratamo fue el elegido por el navarro para preparar muchos partidos del Manomanista y del Cuatro y Medio. «Entonces había pocos que le daban así a la pelota. Me exigía. Pero no fue solo por entrenar sino también porque estaba a gusto con él», señala. Así comenzó a fraguarse una amistad que, con el paso de los años, ha ido creciendo. «Urrutikoetxea hizo muchos kilómetros sin poner ningún pero para ayudarme y en este caso me ha tocado a mí, y estoy encantado», afirma. El de Goizueta se ha volcado como nunca en ayudar a preparar el Manomanista al vizcaíno y está dejando su sello.

La colaboración surgió de forma espontánea. Olaizola II acababa de recuperarse de la lesión en tendón del cuádriceps, que le había dejado fuera del campeonato, y necesitaba rodarse en la cancha, por lo que consideró que era una buena oportunidad para hacerlo, además de echar un cable a un compañero. Desde hace mes y medio caminan juntos con un objetivo. El navarro ha puesto al servicio del vizcaíno toda su experiencia. «El trabajo de frontón que hace Pablo Berasaluze a lo largo del año con Urrutikoetxea es muy importante y el técnico es él porque sabe de pelota como nadie. Yo he venido a ayudar. Siempre me ha gustado dar consejos, no solo al vizcaíno, a cualquier joven», destaca.

Muy centrado

Con 39 años y una carrera para enmarcar, a Olaizola II todavía le gusta que le digan qué hace mal para intentar corregirlo, por que considera que «siempre hay cosas por mejorar». «Cada uno tiene una visión distinta de la pelota y eso es bueno», corrobora. Los que les han visto entrenar señalan que el navarro es incansable y se pasa buena parte de la sesión dando explicaciones. Su presencia ha permitido a Urrutikoetxea ganar en confianza y no dudan en calificarle como un revulsivo. «Intento corregir errores. Le digo muy pocas veces lo que hace bien», admite el Goizueta.

Su veteranía también le ha venido bien a Urruti para llevar mejor la recuperación de su zurda. Olaizola II ha pasado por una situación similar algunas ocasiones y sabe lo que es. «A mí se me ha criticado por pedir aplazamiento cuando el que peor lo pasa es el que lo solicita. No sabe si se va recuperar y eso genera dudas», afirma. Hasta ayer, cuando Urrutikoetxea corroboró que su izquierda estaba en condiciones, el trabajo se centró en el resto de aspectos relacionados con la final que el vizcaíno podía ejecutar a la perfección. «Lo más importante es que ya está centrado y espero que se olvide de la mano», advierte.

Olaizola II ve al de Zaratamo con las «ideas muy claras de lo que tiene que hacer». Le está gustando lo «agresivo» que se ha mostrado hasta el momento.

Otra cosa es que lo consiga ante un rival como Irribarria, «que impone respeto, sin ninguna duda. Hoy en día es el pelotari que más golpe tiene, pero son dos formas de jugar diferentes». Sin embargo, como siempre recuerda Olaizola II, «hay que estar bien ese día y a esa hora, porque en una final hay cosas que no puedes controlar».

Desde su punto de vista, es necesario tener «muy claro lo que tienes que hacer en cada momento del partido. La cabeza necesita reaccionar para jugar de una manera u otra». El trabajo de frontón lo completaron ayer juntos en el Bizkaia. Ahora solo queda esperar. Olaizola II está confiado. «Después de mí, el que quiero que gane es Mikel, y de aquí en adelante trataré de ayudarle en todo lo que pueda», concluye.