Artola exprime sus virtudes

Artola aplaude a los aficionados tras cosechar una victoria. /I. PÉREZ
Artola aplaude a los aficionados tras cosechar una victoria. / I. PÉREZ

Es uno de los pelotaris que más diferencias marca en la actualidad al rebosar confianza y estar en su mejor momento físico

JUAN PABLO MARTÍN

La enfermedad de Mikel Urrutikoetxea le abrió un hueco este verano e Iñaki Artola ha conseguido estar en boca de todos por el gran momento de juego que atraviesa. El delantero guipuzcoano está fresco. Su empresa le ha dosificado para dar la oportunidad a otros, pero el de Alegia ha sido el que mejores resultados ha ofrecido. En estos momentos, cuando el verano toca a su fin, es uno de los pelotaris que más difrencias marca dentro de la cancha. Los demostró en el torneo de Zarautz y en el de Lekeitio. En ninguna de las dos finales salió como favorito y rompió los pronósticos. Ha ofrecido su meor versión desde que debutó con Asegarce hace cuatro años.

Aunque los frutos de su trabajo han salido a relucir ahora y los focos le iluminan con más fuerza, el guipuzcoano lleva varios meses empeñado en mejorar. Se quedó fuera del Parejas, un golpe duro de encajar, pero creyó en sus posibilidades. «No estaba jugando los partidos grandes, pero desde entonces ya me sentía bien», señala.

Ha encontrado una estabilidad tras la ausencia de lesiones y problemas en las manos que evitaron que tuviera una continuidad. «Si estás solo recuperandote para el siguiente partido te mantienes pero es complicado evolucionar», apunta. Artola se ha curtido en los últimos meses en los partidos que aparecen en la letra pequeña en los carteles, y ha dado el golpe encima de la mesa a la mínima que ha tenido oportunidad.

«Estar con las manos bien ayuda mucho. Bajas un poco el taco y todo cambia. Metes la pelota mejor y le das un cuadro más. Esos pequeños detalles influyen en el juego», apunta. El hecho de que sus herramientas de trabajo no le den problemas también tiene otros beneficios. «Te da confianza para entrar de cualquier postura. En caso contrario prefieres darle a bote, y con el sotamano no entras con todo. Ahora sin embargo lo hago sin miedo», reconoce.

Su agresividad también ha aumentado al ver que las cosas iban por el buen camino. Ha dejado atrás la presión y los miedos de tener que hacer un buen papel para ganarse otra oportunidad y se le ve que disfruta en la cancha.

Romper la hegemonía

Desde el punto de vista físico está mejor que nunca y el hecho de no tener el trote de muchos de sus rivales a lo largo de la época estival también le ha permitido marcar las diferencias. Ha sido el único pelotari de la empresa bilbaína que ha logrado romper la hegemonía de Aspe en los torneos estivales. En Vitoria no le fueron bien las cosas, pero en Zarautz y Lekeitio ha destapado su versión más incisiva. Ha sido capaz de sostener el choque cuando pintaban bastos y meter a su compañero en el encuentro para levantar juntos los brazos. La pelota le sale con frescura lo que obliga a los zagueros a recular y abre más huecos que luego aprovecha para rematar. Porque su punto de mira está más ajustado que nunca.

Artola se ha destapado en el momento justo y también jugará el torneo de San Mateo, el último de la teporada estival. Si mantiene su nivel de juego ganará muchos enteros para próximas citas que ya contarán con el cartel de oficiales. El Cuatro y Medio está a la vuelta de la esquina, y el tan ansiado Parejas puede tener un hueco reservado para el guipuzcoano.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos