La Fundación Euskadi pisa firme

Aitor Galdós, Mikel Landa y Jorge Azanza trabajan juntos para consolidar el proyecto de la Fundación Euskadi./J.G.P
Aitor Galdós, Mikel Landa y Jorge Azanza trabajan juntos para consolidar el proyecto de la Fundación Euskadi. / J.G.P

La entidad presidida por Landa garantiza su continuidad, ayudará a la cantera vasca y creará un equipo femenino en 2019

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑA

Cuando el corazón decide lanzarse a una aventura suele elegir el camino de la pasión. A esa palabra, 'pasión', suele acompañarle la imagen del fuego. Color naranja. Desde 1993 la Fundación Euskadi mantiene viva esa hoguera que ha dado calor durante casi tres décadas a varias generaciones de ciclistas vascos. Hace un año, la entidad estuvo a punto de ver cómo se extinguía ese fuego. Miguel Madariaga, el fuelle que había soplado desde el principio, apenas sostenía en vida las brasas. Le salvó uno de los productos de su cantera, Mikel Landa.

El corredor alavés, que acababa de ser cuarto en el Tour, salió al rescate de la entidad. Ahora la preside. Y, con la ayuda de un grupo de exciclistas y de Jesús Ezkurdia, prepara ya el segundo año de esta segunda vida de la Fundación. Será, como definen sus responsables, la temporada de «la consolidación». Pisan tierra firme. A la espera de dar en un futuro próximo el salto a la segunda división del ciclismo mundial, abonarán la cantera, desde las escuelas a la categoría sub'23, y van a poner en marcha un equipo femenino.

«Estamos para echar una mano al que lo necesite», ofrece Jorge Azanza, director deportivo del Euskadi continental, que este año ha estrenado categoría profesional. Con el apoyo de otro excorredor, Aitor Galdós, la Fundación está en contacto con escuelas ciclistas. «Queremos aportar nuestra experiencia, nuestros medios. Colaborar con los más pequeños y también con los sub'23», explican. El objetivo es cimentar la base, la pirámide que luego coronarán figuras como hoy es Landa.

En esa labor de siembra se enmarca la creación de un equipo femenino. Surgió de una necesidad. Había varias corredoras en Álava que tenían que desplazarse a otros territorios para encontrar un maillot. «Al principio pensamos en hacer un equipo de cadetes, pero luego empezaron a llamarnos más chicas y vamos a llegar hasta las sub'23», apuntan. «Bueno, vamos a cumplir 26 años de vida como Fundación. Ya era hora de tener un equipo femenino». Euskadi naranja. En femenino. A esta red tejida con ese hilo en la cantera se une la colaboración con la Universidad del País Vasco, con técnicos y estudiantes del Instituto Vasco de Educación Física.

Cuando en el verano de 2017 Mikel Landa se echó al hombro el peso de la Fundación, lo hizo con una meta: «Que las nuevas generaciones tengan las oportunidades que tuve yo cuando empecé». El ciclista de Murgia fue becario de la entidad presidida entonces por Madariaga. Luego pasó por el Orbea -equipo filial- y se hizo profesional con el Euskaltel-Euskadi. De naranja. Ahora, en paralelo a su carrera ciclista en el Movistar, mantiene vivo este fuego. Y lo alimenta. «A lo largo de esta primera temporada al frente de la Fundación ha habído algunas frustraciones, pero poco a poco han llegado los resultados. Van saliendo las cosas. Y eso me llena. Me motiva a seguir adelante», asegura.

El maillot naranja ha vuelto esta temporada al pelotón profesional.
El maillot naranja ha vuelto esta temporada al pelotón profesional. / F. Euskadi

«Puertas abiertas»

Al fondo se ve una valla que aún no se ha podido saltar: la creación de un equipo Profesional Continental, con acceso a carreras como la Itzulia y la Vuelta a España. «Nos lo planteamos, pero no estábamos todavía preparados», asumen Landa y sus colaboradores. «Hemos sido sinceros con los posibles patrocinadores. No era el momento. Y hemos dejado esas puertas abiertas», añaden. En el inicio, en los años noventa, el primer equipo Euskadi estuvo varias veces a punto de hundirse. Por eso, ahora, no quieren lanzarse al agua sin tener garantizado llegar a la orilla. Hay tiempo. «Este proyecto se ha consolidado. Nos hemos afianzado. Tenemos estabilidad y vamos a ayudar a crear esa pirámide con la cantera vasca. Esto crece y está abierto a todos», subrayan.

Datos de interés

Creación.
En 1993, para fomentar el ciclismo vasco. Comenzó a competir en 1994 presidida por Miguel Madariaga
1ª victoria.
Agustín Sagasti, en la Vuelta País Vasco 1994.
Figuras
Roberto Laiseka, Igor González de Galdeano, Joseba Beloki, David y Unai Etxebarria, Iban Mayo, Haimar Zubeldia, Samuel Sánchez, Igor Antón, los Izagirre, Mikel Nieve, Mikel Landa.

Trabajan con paciencia de campo. Jacques Anquetil y Raymond Poulidor se odiaron tanto como se necesitaron. Sin uno no había otro. Cuando se jubilaron del ciclismo se reconciliaron. En torno a una mesa, echaron unos tragos, jugaron a las cartas y acabaron hablando de lo suyo: el campo. Nacieron agricultores. Supieron darle tiempo al tiempo. Tratar la tierra, sembrarla, abonarla y aguardar a que todo brote. Las firmas Orbea y Etxeondo, que forman el núcleo del ciclismo vasco, reafirman su apuesta por este proyecto que se ampliará en 2019 con el apoyo a clubes de cantera y la formación de una escuadra femenina. Juntos subirán otro escalón para llegar un día, pisando tierra firme, a la élite del ciclismo mundial. «Soy optimista», dice Landa.

Ibai Azurmendi coloca a la cantera naranja en Innsbruck

El Mundial sub'23 disputado ayer en Innsbruck vio el rostro de un corredor de la Fundación Euskadi, Ibai Azurmendi, miembro de la selección española. El menudo ciclista navarro atacó en la segunda subida al puerto de Igls. A final, terminó en el puesto 36 y fue el segundo clasificado del equipo español, que logró meter a Jaime Castrillo en la sexta plaza. Azurmendi ha debutado este año en la categoría profesional con la Fundación Euskadi. Es de Leitza, como Mikel Nieve y el pelotari Oinatz Bengoetxea, que le llama 'Pantani'.